
¡Tienes que conocer La Catedral en el centro de Madrid! Este restaurante emblemático está en Cra de S. Jerónimo, 16, y es todo un festín para los sentidos. La decoración retro es espectacular y realmente merece la pena disfrutar del ambiente. Aquí, el foco está en la cocina española bien hecha, desde tapas y raciones hasta paella. Lo mejor de todo es que los camareros son super atentos y serviciales, te hacen sentir como en casa. No hay duda, es un gran lugar para comer.
Con más de 40 años en el juego, La Catedral ofrece un mix perfecto de sabor y calidad. Los platos son frescos, bien elaborados y se ven de lujo en la mesa. Ideal para grupos y eventos, si quieres pasar un buen rato entre amigos mientras te tomas una buena copa de vino o una cervecita fresquita, ¡este es tu sitio! Ah, y no olvides seguirlos en Instagram para mantenerte al tanto de todo. ¡No te lo pierdas!
Restaurante La Catedral
Horarios Restaurante La Catedral
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–16:30, 19:30–24:00 |
| martes | 12:30–16:30, 19:30–24:00 |
| miércoles | 12:30–16:30, 19:30–24:00 |
| jueves | 12:30–16:30, 19:30–24:00 |
| viernes | 12:30–16:30, 19:30–24:00 |
| sábado | 12:30–16:30, 19:30–24:00 |
| domingo | 12:30–16:30, 19:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Catedral
Dónde se encuentra localizado el restaurante La Catedral
Mira, si estás pensando en ir al Restaurante La Catedral en Cra de S. Jerónimo, 16, Centro, 28014 Madrid, te cuento mi experiencia. Fuimos 7 colegas a cenar sobre las 10 de la noche. Teníamos la idea de que íbamos a cenar tranquilos, ya que cerraban a las 12, pero vaya sorpresa. Pedimos 7 platos variados y cuando pensábamos que todo iba bien, ¡zas! A las 12 aparece un camarero y nos suelta que el último plato, ¡la parrillada de solomillo y secreto!, no va a salir porque los cocineros se han marchado. Nos quedamos con la cara de unos tontos. Encima, bromean con la cuenta, como si fuera un chiste. Al final, nos regalan unos chupitos de la casa, pero salimos de allí con hambre y sin una explicación decente. *Menuda decepción*, parece que solo les interesan los turistas.
Luego, he escuchado que tienen un menú diario por 18,5 €, pero bueno, algo por encima de lo normal en zonas turísticas. Un amigo probó el arroz al horno que decía estar más o menos y el pato al horno que, aunque estaba bien, llegó frío. Cosas que pasan. En fin, salmorejo y lubina, eso sí, estaban decentes. El local tiene su encanto, un estilo barroco y con una luz tenue que te hace sentir en otro mundo. Pero vamos, que si te toca un servicio lento, puede arruinar la experiencia.
Por otro lado, hay opiniones brillantes de este sitio. Uno decía que el menú sale por 21,90 € y que la comida estaba de 10. La atención de un tal Aaron también le gustó mucho. La verdad que, por ellos, volverían sin pensarlo. El ambiente era muy chill, ideal para cenar en buena compañía.
¿Quieres saber dónde está el sitio? El Restaurante La Catedral está ubicado en Cra de S. Jerónimo, 16, a solo 50 metros de la Puerta del Sol. Así que ya sabes, si te apetece un plan y no quieres comer a lo loco, quizás deberías pensarlo dos veces antes de entrar aquí. ¡Otra vez será!
Cuál es la dirección exacta de La Catedral en Madrid
Ya sabéis que estoy en Madrid y, La Catedral ha sido uno de esos descubrimientos que no puedo dejar de recomendar. El sitio está en Cra de S. Jerónimo, 16, Centro, 28014 Madrid, y, de verdad, en cuanto entramos, nos encantó el ambiente. Todo de madera, con una decoración acogedora y un rollo discreto que invita a relajarse. Además, los camareros son super atentos y están siempre a mano para lo que necesites. Nos sentamos en el comedor interior y, la verdad, desde que llegamos, no tuvimos que esperar nada, ¡perfecto!
Y la comida, ¡madre mía! Probamos el menú de 18,50 € y, aunque hay reseñas mixtas, nuestra experiencia fue un diez. Todo lo que comimos estaba muy bien, especialmente los callos con garbanzos y la tarta de queso que estaba para llorar de lo rica que era. En general, todo lo que pedimos, además, tenía un precio bastante justo para la calidad. Si te piensas pasar por aquí, te va a salir la cuenta entre 20-30 € por persona, ¡y eso está fenomenal!
Por otro lado, no todo el mundo ha tenido tanta suerte. Algunos han mencionado comida fría y mal preparada, como ese menú con fideuá seca y los platos de verduras que no estaban a la altura. A veces la cocina puede fallar, pero, en nuestro caso, todo fue excelente. La única pega que podría ponerle es que, al ser tan bueno, podría ampliarse un poco la carta de postres, que, aunque estaba buena, nos dejó con ganas de más.
Así que tenedlo en cuenta si venís a disfrutar de Madrid y, sobre todo, si queréis pasarlo bien en La Catedral. No se necesita reserva y si hay que decirlo, ¡no olvidéis probar la tarta de queso!
Qué tipo de cocina ofrece La Catedral
Así que mira, ya te digo que La Catedral en la Calle de San Jerónimo no es lo que era. He ido varias veces y siempre me quedé molido con su decoración y la buena comida. Pero hoy, no sé qué les pasó, pero fue una gran decepción. Los precios ahora son más altos y lo que nos sirvieron no valía la pena. Pedimos una paella negra de mariscos que llegó hecha un desastre, mariscos duros y nada frescos. Le seguí con una milanesa de berenjena que estaba fría y dura... Ni ganas de comer eso.
Y luego, la carne asada... Oye, dos trozos de carne hervida que no sabían a nada. El codillo que pedimos estaba quemado y frío por dentro. Cuando le pedí a la camarera que lo calentara, lo trajeron tan seco que podría usarlo como un ladrillo. No es lo que solía ser. Han tenido que cambiar de dueño o algo, porque la atención a los clientes brilla por su ausencia.
La experiencia fue horrible. Pedí unas setas con queso que llegaron mal preparadas y con restos quemados. Y lo peor fue la camarera, que tenía una actitud de lo más grosera, lanzando el agua a la mesa como si fuera un cajón de sastre. Ya no vuelvo, ni lo recomiendo.
¿Y qué tipo de cocina ofrece La Catedral? Básicamente, intentan hacer cocina española, pero con platos como el secreto ibérico que sabe a suela de zapato y una paella de arroz negro que más parece un ladrillo seco. Vamos, que la chicha buena ha desaparecido. Espero que piensen un poco en mejorar antes de que se convierta en un recuerdo más de lo que alguna vez fue genial.
Qué platos destacan en el menú de La Catedral
Y bueno, volviendo al tema del Restaurante La Catedral, la cena de Navidad salió bien. Sí, estaba el sitio repleto de gente, como era de esperar, pero eso nunca es un gran problema si el ambiente es bueno, ¿no? La decoración tiene un aire clásico y sobrio pero muy acogedor, ideal para reuniones laborales. Nos colocaron en tres mesas por ser un buen grupo, y aunque un poco dispersos, logramos ponernos al día mientras compartíamos platos ricos a lo largo de la noche.
El menú cerrado que elegimos era bastante asequible para ser un sitio en el centro de Madrid. Empezamos con unos entrantes a compartir que nos dejaron flipando: croquetas, berenjenas fritas, calabacín y esos deliciosos huevos rotos. Para el plato principal, yo fui a lo seguro y elegí solomillos, aunque la salsa cambió a chimichurri, no estaba mal, pero esperaba la de oporto. Y de postre, decadentemente, nos lanzamos a una tarta de queso que, honestamente, no fue la mejor opción. Pero bueno, no todo podía ser perfecto.
La verdad es que siempre que voy, el servicio me sorprende para bien. Los camareros son muy agradables, rápidos y siempre están al tanto de lo que necesitas. Si te surge la duda de si hacer una reserva, te diría que lo mejor es hacerlo para evitar esperas, aunque ese día llegamos sin reserva y tuvimos que esperar, pero no fue un drama. Si estás por la zona, merece la pena pararte en este sitio.
Además, si te preguntas qué platos destacan en el menú de La Catedral, lo más recomendado son sin duda la tarta de queso, las croquetas de jamón ibérico, y si quieres algo más de la tierra, el arroz negro con all i oli es un must. Vale la pena probar varias cosas, ¡cada bocado cuenta! Así que ya sabes, si andas por el centro, no dudes en hacer una visita.
Cómo es la decoración del restaurante
Hablando de La Catedral, de verdad que vale la pena. Este restaurante de cocina española situado en Cra de S. Jerónimo, 16, te va a dejar con ganas de más. ¡Le tengo que dar 5 estrellas! La experiencia gastro allí es de otra liga. La comida está bien elaborada, los ingredientes son frescos y se nota que le ponen cariño a la presentación de los platos. Además, el ambiente es elegante y acogedor, perfecto para una cena especial que quieras compartir con las personas que más quieres. Ah, y el personal es super amable y profesional, lo que siempre suma. Ideal si no tienes reserva, aunque si vas en fin de semana, ¡mejor pídele a un amigo que haga una!
Del menú, la verdad, hay de todo un poco y se nota que están tirando a lo clásico. Eso sí, la ensalada que pedí era de bolsa, lo que me dejó un poco chafado, esperaba algo más top. Pero, hey, el resto de los platos estuvieron de lujo. Eso sí, el que me atendía, Luis, un poco borde. Pero al menos el resto de la peña que trabaja ahí son buena onda y te hacen sentir a gusto. Así que, aunque salió medio regular, sigo pensando que es un buen sitio con mucho potencial.
Por si te animas, el menú del día no está nada mal, y más en esa zona que, siendo sinceros, puede ser un poco cara. Los piquillos estaban de rechupete, pero yo pensé que eran muy pocos, deberían poner un par más. ¿Se me nota que me gusta comer? Durante mi visita, los camareros fueron muy atentos, así que yo diría que sí. No esperas sorpresas en el precio, lo que siempre es un alivio.
Y ya hablando del ambiente, ¡tiene un estilo impresionante! La decoración es cuidada, con ese toque que parece que conserva su esplendor. Todo se siente bien, muy bonito para disfrutar de la comida. Así que, si buscas un lugar donde disfrutar de una buena cena sin que el ruido te agobie, La Catedral es la opción. En fin, que vale la pena, aunque cuenten con alguna pequeña pega.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Catedral
Hicimos una parada en La Catedral durante el puente de diciembre, y vaya, estaba a reventar. Gracias a que teníamos reserva, conseguimos mesa, pero aún así nos tocó esperar un pelín. El lugar está súper bien decorado, muy bonito y acogedor. A los camareros se les notaba que estaban desbordados, pero hicieron lo que pudieron para atendernos rápido.
Sobre la comida, todo estuvo rico, pero nada del otro mundo. Pedimos entraña, entrecot y costillas –ojo, que de las costillas solo te ponen tres–, y luego nos lanzamos a los postres: pudín de caramelo, tarta de queso y arroz con leche. Todo bien, pero con las cantidades un poco escasas, podrían haber puesto un poquito más. Con un precio de 20-30 € por persona, la relación calidad-precio no está nada mal, pero seguro que puedes encontrar más abundancia en otros lados.
El sitio está en pleno centro de Madrid, justo al lado de Sol, así que mejor moverse en transporte público, porque parking aquí es un caos. Tienen varios comedores en diferentes plantas, nosotros estuvimos en la de abajo y, sinceramente, estuvo bien para escapar del ruidazo de arriba. Pero ojo, que el baño es pequeño y no está habilitado para sillas de ruedas, y por lo que vi, el acceso es complicado.
¿Y qué tipo de ambiente puedes esperar en La Catedral? La decoración es bastante interesante, crea un ambiente agradable, aunque hay un par de peros: el aire acondicionado no daba abasto y los pasillos son estrechos. Pero si buscas probar buena cocina española en un lugar con un toque atractivo, esta puede ser una opción a considerar. Así que, ¿te animas?
Cuánto tiempo lleva en funcionamiento La Catedral
Al margen de que el Restaurante La Catedral tiene un aire chulo, con una decoración que invita a quedarse un rato, la verdad es que la experiencia se nos fue al traste. Fui con mi grupo de amigos, éramos ocho, y la primera decepción llegó a la hora de comer. El menú es escaso y, aunque el precio anda entre 20-30 € por persona, la cantidad te deja con hambre. Aparte, la atención fue un desastre total: la camarera nos metía prisa y, la verdad, no tenía la mejor actitud. En 45 minutos, ¡a volar con los platos! Hasta la tarta de queso parecía un pudín sin chiste. En fin, una pena que un lugar tan bonito no le ponga más cariño al servicio y la comida.
Y hablando de la comida, lo que pedimos por el menú no tenía ni pies ni cabeza. Fui con mi chica y otra pareja y, a pesar del ambiente que se supone que tiene, el arroz negro lo dejó un amigo entero porque estaba fatal. Los canelones parecían congelados y, el secreto con patatas era más bien un lomo a la plancha sin sabor alguno. Para rematar, la tarta de manzana parecía un flan y, cuando pedimos más bebida, ¡nos quisieron cobrar otra agua para cuatro! Más de 80 euros por cuatro y aún así a discutir por un litro de agua... una vergüenza, de verdad.
Y ya ni hablemos del servicio. Un ambiente que podría ser relajante se convierte en un circo cuando el personal parece más preocupado por hacer el payaso entre ellos que por atender a los clientes. Una de las chicas, con un altavoz en la mano, hablando a gritos y llamando la atención, dejando la bolsa de basura detrás... no sé tú, pero a mí se me quita el apetito, y sobre todo, el buen rollo. La comida, tibia y sin gracia, fue solo el último clavo en el ataúd de una visita que debería haber sido agradable.
Así que para terminar, ¿cuánto tiempo lleva en funcionamiento La Catedral? Bueno, por lo que veo, muchos platos que parecen recién salidos del congelador y un servicio que deja mucho que desear hacen pensar que no llevan mucho tiempo haciendo las cosas bien. ¡Ojalá se pongan las pilas y empiecen a hacer honor a su nombre!
El restaurante es adecuado para eventos y grupos grandes
Hablando de La Catedral, la experiencia puede ser un poco de montaña rusa, ¿eh? Este sitio tiene 4 estrellas y vale la pena echarle un vistazo. El ambiente y la decoración son muy particulares, lo que le da un toque bastante chido. La comida está decente, probé varios platos y la variedad es buena, se nota que hay algo para todos los gustos. Pero eso sí, prepárate a gastar unos 20-30€ por persona, que no es nada del otro mundo.
Pero ojo, no todo es perfecto. Fui ahí por segunda vez, venía desde Cataluña y me encontré con un camarero que parecía que le habían dado un mal día. Poco simpático, la verdad. Por lo demás, la cena estuvo buena, me zampé un queso con frambuesa que estaba que flipas. Pero la sensación fue un poco agridulce, con un servicio que se quedó en un 2. Comida y ambiente, bastante bien, con un 4 y un 5 respectivamente.
Ahora, no todo son buenas vibras. Leí críticas de gente que ha tenido una experiencia horrible, como ese que dijo que su arroz era “pésimo” y que el codillo indomable. Además, el postre, una tarta de queso sin gusto, dejó mucho que desear. Y aunque el servicio fue mejor que la comida en su caso, con no menos de un 4 en eso, la comida le dio un sonoro 1. Así que ya sabes, hay un poco de todo, gente que ama y gente que odia.
Respecto a tus preguntas sobre si es adecuado para eventos y grupos grandes, depende. Si le das más peso a la decoración y el ambiente, quizás sí, pero ten en cuenta que el servicio no siempre está a la altura y eso puede ser un lío en grupos grandes. Además, si hay que hacer cola por una mesa y el servicio se vuelve lento, puede que no sea la mejor opción. Así que piénsalo bien antes de organizar algo grande ahí.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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