Albor

Albor

Si buscas buen comer en Madrid, Albor es el lugar que no te puedes perder. Este restaurante, en la C. de Juan Martín El Empecinado, 9, es obra de Álvaro y Borja, un par de cabezas locas que se unieron por su pasión por la cocina. Empezaron desde lo más básico y hoy tienen un menú que mezcla lo mejor de la cocina mediterránea y española, ¡y está brutal! Con una puntuación de 4.9 sobre 5, no es de extrañar que se lleven a casa tantas reseñas positivas.

La carta es un viaje delicioso por platos clásicos y algunas sorpresas que no te esperas. Si te lanzas para probar, asegúrate de visitar en hora punta, que la ubicación cerca de Puerta del Ángel te lo pone fácil. Aquí puedes disfrutar de una experiencia de 10, y no se te olvidará hacer una reserva para asegurarte la mesa. Así que, ¡ponte las pilas y date una vuelta por Albor!

Albor

Restaurante
Valoración media: 4,8
Opiniones: 1.295 Reseñas
Dirección: C. de Juan Martín El Empecinado, 9, Arganzuela, 28045 Madrid
Teléfono: 916 25 72 16

Horarios Albor

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernesCerrado
sábadoCerrado
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Albor

Dónde se ubica el restaurante Albor en Madrid

¡Oye, si buscas un buen lugar para cenar, tienes que probar Albor, en C. de Juan Martín El Empecinado, 9, Arganzuela, 28045 Madrid! La experiencia es de 5 estrellas, de verdad. El servicio es de otro nivel, los chicos que nos atendieron estaban siempre al loro y fueron súper amables. Te hacen sentir como en casa, y eso ya es un punto a favor.

Ahora, hablemos de la comida. Los aperitivos son una pasada. La ensaladilla y la ensalada de espinacas con queso Idiazábal y salsa de pollo asado estaban espectaculares, aunque si me pides un consejo, cortaría un pelín la cantidad de queso en la ensalada. Pero el lomo bajo… ¡madre mía! Un sabor que no puedes dejar pasar. Y ya, por supuesto, tienes que dejar un hueco para el postre. La tarta de queso con dulce de leche es de lo mejorcito, aunque se vea sencilla, su sabor es brutal. Eso sí, me atrevería a cambiar el helado de dulce de leche por uno de café, ¡para darle un toque diferente!

Fuimos un grupo de colegas a celebrar el día del padre, y acertamos de pleno. Probamos tres entrantes, y cada uno estaba mejor que el anterior. Teníamos unas gyozas de sobrasada que eran potentes pero riquísimas, un tostón de oreja que estaba bien hecho y un tataki con salmorejo que era un 10. En los segundos, el bacalao con manitas de cerdo fue interesante, aunque no tan impresionante como el rodaballo, que estaba en su punto, y el lomo bajo de vaca fue espectacular. Y ya sabemos que la tarta de queso es totalmente recomendable, ¡nos encantó a todos!

Así que si quieres un buen plan para cenar, apunta: Albor en C. de Juan Martín El Empecinado, 9, Arganzuela, 28045 Madrid. Perfecto para grupos de 1 a 8. Seguro no te arrepentirás, ¡picante y en ambiente cálido! ¿El precio? Ronda los 40-50 € por persona, ¡vale cada euro!

Quiénes son los propietarios de Albor

Y ya te digo, Albor es una pasada. Desde el momento en que entras, sientes que estás en buenas manos. El servicio es excelente, siempre atentos y con una sonrisa. No te sientes como un cliente más, sino casi como en casa. La comida, madre mía, qué delicia. Probamos la ensalada de tomate, las gyozas, la ensaladilla, y esas setas que estaban de lujo. Todo muy bien elaborado, sin complicaciones exageradas pero con un toque diferente.

La carta de vinos también está chula, con opciones que no ves en todos lados. Olvídate de los típicos vinos aburridos, aquí te ofrecen variedad. Y el ambiente, perfecto: tranquilo, nada de bullicios que te revienten la cena. Por lo que pagas, entre 50 y 60 euros, la calidad es insuperable. Así que si estás pensando en ir, mejor reserva porque se llena rápido, especialmente los fines de semana.

Y es que ya he ido dos veces y sigue siendo genial. El trato de Borja es como el de un colega, siempre te hace sentir a gusto. La comida nunca decepciona, como ese bacalao con manitas que es una maravilla. Además, siempre hay ese gesto bonito de despedirte porque ellos están en su rol, cansados pero felices tras otro turno.

El sábado pasado nos quedó tan buen sabor de boca que, al salir, ya estábamos reservando para el día siguiente. No hay vuelta atrás, cada vez que vengo a Madrid, Albor es parada obligada. Y con todos los elogios, estoy seguro de que una estrella Michelin no se les escapa. Hablando de platos, no te puedes perder el flan de pistacho con chocolate blanco, o la tarta de queso. ¡Es todo un festín!

Al final, Albor se sale de la norma de esos restaurantes que te ofrecen lo mismo de siempre. Aquí tienen hasta torreznos, que están brutales, y los platos no son descomunales, sino justos para disfrutar. En general, por menos de 50 euros comes de maravilla. ¡Todo bien, y el servicio siempre rápido!

Y si te preguntas quién está detrás de este sitio tan especial, la verdad no tengo todos los detalles, pero parece que el buen rollo y la calidad de Borja y su equipo son lo que hacen que Albor brille en Arganzuela. Cada visita se siente como un pequeño evento, ¡así que no te lo pierdas!

Qué tipo de cocina se ofrece en Albor

El otro día estuve en Albor, el restaurante que está en C. de Juan Martín El Empecinado, 9, en Arganzuela, y la verdad, me sorprendió. Para ser mi primera visita, le voy a dar un 4 estrellas, porque aunque hay cosas que se pueden mejorar, en general la experiencia fue bastante buena. Si vas, no olvides hacer reserva, imprescindible. La cocina es mediterránea con un toque de casquería que me encanta, lo que le da un rollo auténtico. Los dueños, Álvaro y Borja, han creado algo chido basado en su nombre, ¡genial esa historia!

Probé varias cosas, como el tostón de oreja con su salsa brava, col encurtida y cigala. Eso fue un must. Las croquetas de jamón ibérico estaban de diez, solo que las haría un pelín más crujientes por fuera. En cuanto al bacalao, la combinación con manitas de cerdo estofadas a la madrileña, ¡vaya locura! Y las gyozas fritas, ¡mamma mia! La presentación y los sabores estaban bien, pero la cantidad a veces me dejó con hambre. En general, me quedé con ganas de más, que siempre pasa en estos sitios, ¿verdad?

El ambiente es genial, con un servicio que te hace sentir como en casa. La atención fue de 10, siempre con una sonrisa y atentos. Hablando de platos, la tarta de queso de dulce de leche está en mi top 3 en Madrid. Tristemente, han renovado la carta y eliminaron el ravioli de carrillera que era mi favorito, pero las gyozas de calabaza me sorprendieron, ¡dame más!

Es un sitio perfecto para ir con tus gastrocolegas, comer rico y pasar un buen rato. Así que ya sabes, ¡a buscar mesa y disfrutar!

Cuál es la puntuación del restaurante Albor en reseñas

Te voy al grano, igual que el restaurante Albor en C. de Juan Martín El Empecinado, 9, Arganzuela, 28045 Madrid. 5 estrellas, ¡crack! Ayer fui a comer y, de verdad, fue una gozada. Desde que aterrizamos, la amabilidad del personal te hace sentir como en casa. Hicimos honor a la botella de vino y, mira, todos los platos que probamos eran una delicia. Por lo que pagué, entre 40-50 € por persona, salí encantado. Sin duda, volveré pronto.

La experiencia fue tremenda. Comida rica, servicio limpio y un ambiente muy agradable. Fui por recomendación de mi hermano Israel, que es fanático del lugar. Y, ¿sabes qué? Superó todas mis expectativas. El otro día probé un flan de pistacho sobre crema de chocolate blanco y pistacho garrapiñado, que no puedo sacarme de la cabeza. Además, el lomo bajo de vaca madurada estaba de otro mundo. Este sitio tiene estilo, ¡seguro que repetiremos!

La decoración es bien cuidada, con mantel en las mesas, y el ambiente es ideal para relajar. Las gyozas de sobrasada son la bomba, igual que el bacalao. Me encanta que le pongan salsa de manitas de cerdo. Y ojo con los postres, que son exquisitos. En serio, ¡enhorabuena al chef! Por lo que vi en la carta, los precios son, en general, entre 20-40 €, ¡muy accesibles para lo que ofrecen!

Total, el restaurante Albor saca un 5/5 en reseñas. La gente se va súper satisfecha y con ganas de regresar. Si no lo conoces, deberías darte una vuelta. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de platos puedo encontrar en el menú de Albor

Te digo, Albor es un lugar que vale la pena visitar y lo sabes. Cinco estrellas es un premio que no se regala y este restaurante lo tiene bien merecido. Es bastante acogedor y, desde que lo descubrimos, nos hemos vuelto asiduos. Tienen mesas altas cerca de la barra, ideales para un aperitivo rápido, pero su comedor es donde realmente brilla. Es luminoso y muy agradable. No hay mejor sitio para disfrutar de una buena comilona.

La cocina mediterránea que ofrecen es de otro nivel. Siempre tienen platos del día que sorprenden, como el famoso arroz especial de los domingos. La atención es otro punto a favor, siempre te atienden con una sonrisa y de manera muy profesional. La última vez que fuimos, nos lanzamos a un menú degustación micológico que estaba para chuparse los dedos. Cada plato fue una auténtica sorpresa, mezcla de originalidad y sabor. Y lo mejor: puedes maridar todo eso con un buen vino de su carta, que es bastante amplia y selecta.

Y por si fuera poco, incluso he pasado de la comida al postre. Esa tarta de queso que tienen es una locura, uno de esos platos que deben estar en la lista de "cosas que hacer antes de morir". Esta es mi segunda vez en el lugar y puedo decir que siempre salgo satisfecho. Aunque, entre tú y yo, deberían arreglar el ruido de la puerta del refrigerador de vinos, ¡es un poco molesto! Pero eso no me quita ganas de volver.

En cuanto al menú de Albor, estás de suerte. Tienen una variedad que te hará la boca agua: desde tacos mexicanos de tartar de atún con huevo de codorniz, hasta platos de pasta y pescado fresco cada día. La calidad es sobresaliente, y si buscas algo diferente, no dudes en preguntar por los platos del día. Así que, si andas por Arganzuela, no se te olvide hacer una parada en Albor, ¡te prometo que no te vas a arrepentir!

Es necesario hacer una reserva para comer en Albor

Tío, si no has caído en Albor, ya estás tardando. Este restaurante en C. de Juan Martín El Empecinado, 9, Arganzuela, se lleva un 5 estrellas que flipas. Es como una sorpresa muy positiva al entrar: el local es acogedor, amplio y bien iluminado, perfecto para un buen rato con la peña. La comida, madre mía, es excepcional. Te lo digo porque fuimos un grupo de seis y pedimos un montón de cosas, ¡y todo estaba buenísimo!

La creatividad y el mimo que le ponen a cada plato es una locura. Si te gusta comer bien, no te puedes perder el flan de pistacho sobre crema de chocolate blanco, o el lomo bajo de vaca madurada, que estaba de otro mundo. Y esos torreznos de Soria a nuestra manera... ¡simplemente brutales! Además, el servicio es otro rollo: son súper amables y cercanos, se nota que les gusta lo que hacen. Es raro encontrar ese ambiente tan fresco en otros sitios.

Te cuento que, aunque el local no es muy grande y hay un par de mesas para grupos, la decoración es moderna y te hace sentir a gusto. El servicio es rápido y cuidan los detalles, hasta con los dulces que te traen si pides café. Eso sí, ten en cuenta que los platos principales no son mega grandes, así que lo mejor es pedir varios entrantes. Por unos 30-40€ por persona comes de lujo, así que el precio está más que bien para lo que ofrecen.

Y ya que hablamos de hacer reserva, yo diría que sí es necesario hacer una reserva en Albor. Sobretodo si vas con grupo o en horas picos, porque el sitio se llena rápido, y no querrás quedarte sin probar esa maravilla de comida. Aparte, que es un lugar que ya está en los altares de la gastronomía de Madrid, merecido con todas las letras. ¡Échale un vistazo!

Qué se recomienda visitar durante la hora punta en Albor

Y, tío, si estás por la zona de C. de Juan Martín El Empecinado, 9, y te da hambre, tienes que darte una vuelta por Albor, el restaurante que está en Arganzuela. La vibra del lugar es super chida. Desde que entras, ya sientes ese rollo acogedor que hace que quieras quedarte a charlar con los colegas un buen rato. La decoración es moderna, pero sin pasarse. Un sitio ideal para desestresarte de la rutina.

Lo mejor de todo son los platos. ¡Hijo, no me hagas empezar! Tienen una carta que te hace la boca agua. Las tapas son brutales. Y no te lo digo solo por decir, la tortilla de patatas es de otro planeta, y si te molan las carnes, el taco de cochinita pibil es una locura. Y por si fuera poco, tienen una selección de vinos que acompaña superbien. O sea, si quieres disfrutar de una buena comida, ya sabes dónde ir.

Ahora, si decides ir durante la hora punta, te recomiendo que no te pierdas el pulpo a la brasa. Es un clásico que la gente siempre pilla y que nunca decepciona. Además, en ese momento, pueden armar un buen ambiente y hasta puedes conocer a otros comensales. ¡Ya te imaginas, buen rollo, buena comida!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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