
¡Tío, si quieres un planazo en Madrid, tienes que probar La Chata! Ayer nos metimos en este restaurante en C. de la Cava Baja, 24, y la cosa estuvo de lujo. Te hablo de tapas por solo 5 €: pedimos patatas bravas, calamares, croquetas de jamón y boletus, y unos torreznos que flipas. Todo estaba súper bien preparado y nos dejó con ganas de más. El servicio es rápido y muy bueno, así que ni te preocupes por esperar.
La Chata es de esas tabernas con sabor castizo, que tienen una fachada que te atrapa nada más verla. Además, si compras una bebida, ¡te sueltan tapas gratis! Ha sacado buena nota en las reseñas (3.7 de 5 en Restaurant Guru) y, con 1118 opiniones a sus espaldas, no es casualidad. Si paseas por La Latina, ya sabes, ¡la mejor parada es aquí!
Taberna La Chata
Página web
Horarios Taberna La Chata
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–24:00 |
| martes | 12:00–24:00 |
| miércoles | 12:00–24:00 |
| jueves | 12:00–24:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 12:00–24:00 |
| domingo | 12:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Taberna La Chata
Dónde se encuentra La Chata en Madrid
¡Ey, gente! Si estáis por Madrid y queréis un lugar donde comer algo rico, tenéis que daros una vuelta por Taberna La Chata en C. de la Cava Baja, 24. Este sitio se lleva unas 4 estrellas, y por algo será. Acabamos allí porque teníamos un antojo bestial de coquinas y, ¿qué sorpresa? Estaban de escándalo. Eran tan buenas que ¡pedimos otra ración! También nos lanzamos a por morcilla y alcachofas en flor. Pero ojo, que nos traían todo demasiado rápido y nos quedamos con la comida fría. Si vais, pedidle al camarero que se tome su tiempo, porque no hay nada peor que tener la morcilla tiesa, ¿verdad?
A veces acabamos en La Chata porque en la taberna de enfrente la atención es una m*rda. Aquí, lo que pedimos estaba exquisito. Las costillas y las alcachofas fueron un hit por 20€ y 15€ respectivamente. Eso sí, un pequeño pero: al lado de los baños olía un poco raro. Pero, eh, ¡ignoren eso! El resto del sitio es un buen rollo. La comida te deja con ganas de más. Por cierto, una ración de torreznos que probamos, estaba de lujo, para compartir entre 3 o 4 personas y a un buen precio.
Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, ya que algunos visitantes se llevaron un chasco. Recibieron poquitas raciones de calamares a la romana y se sintieron como si les tomaran el pelo. Les vendieron la movida de las patatas bravas con mayonesa en lugar de alioli. Eso, la verdad, no está bien. Asegúrate de ir con un grupo que sepa lo que quiere, porque hay lugares que parecen reservar lo mejor para los locales.
Entonces, si os preguntáis ¿dónde se encuentra La Chata en Madrid?, la respuesta es sencilla: en C. de la Cava Baja, 24. Estará listo para daros unas buenas raciones de comida a buen precio, así que no dudéis en pasar por allí. ¡A disfrutar!
Qué tipo de comida se ofrece en La Chata
Ese lugar de La Chata en C. de la Cava Baja, 24 se ha puesto de moda, pero hay que decir que no todo lo que brilla es oro. Yo y mis colegas hemos ido un par de veces y, sinceramente, el tema del precio es un timo total. Lo de que te gastas entre 10-20€ es una broma, porque pedimos unos calamares por 4,5€ y nos llegaron apenas 5 calamares en el plato. Y cuando mis amigos pidieron albóndigas por 6€, se encontraron con dos albóndigas y unas patatas que ni pintadas en el plato. Y no hablemos del botellín de Coca Cola, por 2,8€. Al final, parece que están robando a los guiris a mano armada.
Luego, hay que mencionar que La Cava Baja en general se ha convertido en un reclamo turístico y esta taberna no se escapa de eso. Fuimos un día con la idea de tomar algo rápido antes de cenar, y todo fue un poco decepcionante. Pedimos unas cervezas y nos las servían en la barra, casi como un acto de fe. Tardaron la vida en traernos un aperitivo, tuvimos que preguntar a la camarera si había algo, y lo que nos sacaron al final fueron unas patatas fritas de bolsa, ¡como si estuviéramos en un bar de carretera! Un precio de 3,50€ por un doble de cerveza y 3,80€ por un tercio sin alcohol no suena nada bien, aunque sea lo que hay en la zona.
Ahora, no todo es malo. Al entrar, se nota que han querido darle un toque andaluz al lugar. La decoración con toros y todo es bastante auténtica y acogedora. Los camareros son un punto a favor, son majetes y te aconsejan con los vinos. La carta está bastante completa: pedimos berenjenas con miel de caña y caracoles. Las berenjenas estaban ricas, pero un poco frías. Los caracoles, en su salsa de tomate y chorizo, no eran la bomba ni mucho menos, pero el ambiente es agradable. Sí, quizás la próxima vez busquemos otra opción, pero se nota que hay variedad sin alejarse de la típica comida española.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en La Chata? Básicamente, te encuentras con tapas tradicionales, como berenjenas fritas y caracoles. Aunque la comida tiene su encanto, podría mejorar en algunas cosas. Así que… si vas, preparate para una experiencia “interesante”, pero sin esperar demasiado en cuanto a porciones o calor.
Cuánto cuestan las tapas en La Chata
Así que, si no conoces Taberna La Chata, ya te digo que es un sitio que hay que visitar. Está en C. de la Cava Baja, 24, en pleno centro de Madrid, y tiene ese aire de "toda la vida" que se agradece. Las tapas son de cinco estrellas, de verdad. Las caracoles en salsa son un must, y vienen en un plato grande, así que no te quedarás con hambre. El precio por persona ronda entre los 10 y 20 €, así que es bastante accesible para lo que te vas a llevar al estómago. Si a eso le sumas un ambiente animado y un servicio de calidad, tienes un planazo.
Ahora, si prefieres algo más clásico, los torreznos con patatas son otro nivel. No te digo más porque son de otro planeta. Te sacan buena cerveza fría, y por menos de 10 €, puedes disfrutar de un buen brunch en un lugar que respira autenticidad. Además, el servicio, siempre rápido y amable, hace que la experiencia sea aún mejor.
Sin embargo, debo ser realista. He escuchado que algunas tapas, como las gambas al ajillo, pueden salir un poco decepcionantes. A veces, parece que flotan en aceite y saben a poco. El precio sube de 20 a 30 € por persona, y ya a ese precio uno espera más, ¿sabes? El ambiente a menudo compensa, pero hay días que no todo funciona.
Y, ojo con el tema del gluten. Me contaron que los callos estaban ricos, pero unos amigos tuvieron una experiencia fatal porque se dieron cuenta que las tapas que habían pedido estaban contaminadas. Así que si eres celíaco, mejor abstente de entrar.
Entonces, ¿cuánto cuestan las tapas en La Chata? Como te dije, van desde 1 € por alguna cosa sencilla hasta 20 € si te animas con ciertas especialidades. Pero lo importante es que vayas con la mente abierta, ¡y prepárate para disfrutar de las delicias de la Cava Baja!
Cuáles son algunas de las tapas más recomendadas del menú
Te cuento que, la Taberna La Chata en la Cava Baja 24 tiene sus altos y bajos, pero vale la pena pasar por ahí. La última vez que fui, me tiré unos torreznos que estaban de locos, ¡sin duda son para morirse! Eso sí, no me quiero olvidar de la camarera de la barra, que parecía que había tenido un mal día. Borde y malencarada total, pero bueno, lo importante es que la comida estuvo estupenda.
Luego hay quien dice que este sitio es "típico español", y aquí es donde la cosa se pone rara. Las tapas que probamos estaban poquísimo logradas, esas patatas, hermano, ¡se notaba que eran congeladas a kilómetros! La salsa ni te cuento, insípida y escasa. Y no hablemos del servicio lento, parecía que los platos hacían un tour por el bar antes de llegar a nuestra mesa. No sé, pero con esa relación calidad-precio, no creo que vuelva.
Pero no todo fue mal rollo. También he tenido buenas experiencias. Una vez probé la carrillera, y, ¡madre mía! Estaba tierna y con buena sazón, algo que se agradece. El surtido de ibéricos y las croquetas también estaban bien, y si te gusta la cerveza, aquí tienen una 1906 que está de rechupete. Eso sí, los precios son un poco más altos de lo que esperas, pero eso ya lo sabes si andas por La Latina.
¿Y de tapas, qué se recomienda? Pues las patatas bravas son un clásico, ¡no te las pierdas! Y si quieres algo con sabor, lo que nunca falla son los langostinos al ajillo. Eso sí, si optas por los huevos rotos con jamón, asegúrate que sea ibérico de verdad, porque algunas veces se queda en lo normalito. Así que ya sabes, si te lanzas a este sitio, ve con una mente abierta y no esperes demasiado del servicio.
Cómo es la calidad de la comida en La Chata
Si te pasas por la Taberna La Chata en la Cava Baja, 24, prepárate para disfrutar de un sitio que es pura tradición. Es un lugar que te atrapa con su ambiente taurino, amplias mesas altas y barra que te invitan a quedarte un rato más. Aquí la cerveza está bien tirada y la carta de raciones y aperitivos es más que amplia. Los camareros hacen lo que pueden y el servicio es eficiente, así que no te quedarás esperando mucho. Además, esos champiñones son un must, aunque la oreja que sirven está rica, a veces te quedas con ganas de un poquito más.
Ahora, no todo es perfecto. Hay quien se ha quejado del ruido ambiente, sobre todo por ese altavoz que parece estar haciendo pruebas de sonido. Es cierto que cuando la taberna está a tope, el jaleo puede llegar a ser algo incómodo, pero si encuentras un buen momento sin tanto tumulto, la comida y el servicio compensan. Si te animas a ir, no te olvides de probar los huevos rotos con jamón, son la bomba.
Claro, en algunos casos, la experiencia ha dejado que desear. Hay quien se ha llevado la decepción de esperar un poco más de la cuenta y recibir tapas que no estaban a la altura de lo esperado. Otros se han quejado de que les dan menos cerveza de la que piden, lo cual es un puntazo en contra. Y si te encuentras con una tempura de berenjena que más bien parece un mal intento, probablemente sientas que no vale la pena volver.
Pero, como decimos por ahí, hay que darle una oportunidad. La comida en La Chata se lleva un 5 de 5 en general. Los atunes y albóndigas sobre pisto que mencionan los que han ido son de otro nivel. El ambiente puede ser mejorable, pero si vas con la buena onda y el hambre a tope, ¡no te arrepentirás! ¡Así que cuando lo pruebes, cuéntame qué te parece!
Qué servicio ofrecen en La Chata sobre la atención al cliente
Hablando de La Chata, está claro que este sitio tiene su encanto, sobre todo en un barrio con tantísima oferta como La Cava Baja. Las sangrías y las cañas van de lujo, y si te gustan las raciones abundantes, aquí no te van a fallar. He probado sus huevos rotos con jamón y son una pasada. El problema es que, con tanto ruido de fondo, a veces es un caos hablar. La música la tienen tan alta que sientes que tienes que gritar para que te escuchen. Una recomendación: si estás en la hora pico, bajen un poco el volumen y disfrutarán más la comida.
Con un precio de unos 20-30€ por persona, la calidad de la comida está bien. Unas patatas bravas, o esas tortillas de patata clásica, son un must. Aunque también hay que decir que he tenido un par de experiencias no tan buenas. Por ejemplo, durante las fiestas de la Paloma probé unas croquetas de boletus que ni eran de boletus ni tenían sabor a nada. Un verdadero timo, la verdad. Así que, entre lo bueno y lo malo, hay que andar con cuidado con el menú.
Si hablamos de la decoración, es un guiño a lo clásico, con un toque de tauromaquia que puede gustarte o no. Pero, sinceramente, ya no es lo que solía ser. Las tapas que incluían antes, de jamón o arroces, eran mucho más generosas que las actuales. Te encuentras las cañas más caras, 3.50€ por una birra y una tapa de 4 papas de bolsa, ¡vamos! Eso sí, el ambiente es un reflejo de lo que está de moda, un poco superficial si me preguntas.
Y ya que estamos, sobre el servicio al cliente en La Chata, he tenido experiencias mixtas. Por un lado, el trato suele ser amable y eficiente, lo que suma puntos. Sin embargo, en las mesas hay tanta bulla a veces que el servicio tiene que lidiar con un local lleno de gente gritando… podría mejorar. Pueden dar un toque en la música, que si bien cada quien hace lo que quiere en su local, un poquito menos de ruido haría maravillas para poder disfrutar de la buena comida y el buen rollo.
Qué tipo de ambiente tiene La Chata
Mira, si estás buscando un plan chulo en Madrid, la Taberna La Chata es un sitio que no deberías pasar por alto. En pleno Cava Baja, el rollo taurino del lugar lo tienes en cada rincón, y eso le da un ambiente que molan las ganas. La comida, sinceramente, está a otro nivel. La oreja a la plancha que hacen, ¡espectacular! Merece su mención especial. Aquí no es raro que te lleves una sorpresa grata en cada plato. 5 estrellas por la comida, el servicio y el ambiente, en general.
Pero ojo, que no todo es color de rosa. Encuentro algunas opiniones negativos que hace que te frías un poco la sangre. Gente ha llegado a contar que la comida parece más bien precocinada y que ha pasado por unos catastróficos incidentes con pelos en el plato. Números rojos por la comida, precios que rondan los 15-20 €, y un servicio que a veces parece un poco despistado. Es una pena, porque esperas algo mejor de un sitio que podría ser un buen rincón. Aún así, algúnos suertudos han tenido a Daniel de camarero y dicen que se ha portado como un auténtico crack, dándoles el mejor servicio. ¿Qué locura, no?
Ahora, si te preguntas, "¿qué tipo de ambiente tiene La Chata?", pues mira, es un lugar muy característico de la zona, lleno de vida y con un toque rústico típico de taberna. Siempre está repleto de gente, lo que le da buen rollo. Pero sí, si quieres disfrutarlo sin prisas, ten en cuenta que puede que tengas que esperar un pelín a que te atiendan. Si pones el ojo en los detalles, la relación calidad-precio puede ser bastante aceptable, aunque hay que ir preparado para lo mejor y lo peor.
Es necesario hacer una reservación para comer en La Chata
Mira, si te pasas por Taberna La Chata en C. de la Cava Baja 24, te espera un planazo. La comida, en general, está bastante bien. Nos pedimos torreznos y, aunque no fueron la octava maravilla, está claro que estaban bien. Las cañas, siempre frías y el servicio, más que correcto. Aquí no pierden el tiempo, así que olvídate de esperar. Comida: 5, Servicio: 4, y un ambiente que está bien, también 5. Es un sitio que entra fácil.
Luego, te encuentras con la música flamenca de fondo, rollo para guiris, pero a mí me mola. La camarera era un poco de esas que te hace sentir que han pasado varios océanos, pero, ¡hey!, las croquetas de jamón a 4€ la ración son un must. Acompáñalas con unas bravas que están de lujo, tanto las patatas como la salsa. Y si quieres cerveza, el doble de Estrella Galicia está a 3,5€. ¡Ah!, y el decorado taurino le da un toque divertido al sitio. Comida: 4, Servicio: 3, Ambiente: 4, y el precio por persona ronda los 10-20€.
Vale, vengo con el otro lado de la moneda. Algunas reseñas han dicho que está muy caro para lo que ofrecen. Las papas bravas han salido muy feuchas y las bruschetas ni te cuento. Así que, de ahí las 2 estrellas que les dieron en comida y servicio, bajando a 2 y 3 en ambiente. Por eso, no está de más que controles a qué hora vas, porque puede que te lleves una desilusión si esperas un buen picoteo.
Pero veníamos con ganas de cosas buenas, y lo mejor que probé fueron los callos y los torreznos, muy recomendables. Si te animas a subir el nivel y venir en grupo, la sangría también está increíble y el servicio de Johan es de lo más majo. Al final, una comida que sale entre 30-40€ por persona no está mal si sabes elegir bien. Así que, si van tres parejas y se lo pasaron genial, no puedo ser menos.
Por cierto, ¿necesitas reservación para comer en La Chata? Pues mira, realmente no se suele necesitar, pero, ya sabes cómo va esto, si quieres asegurarte una mesa, no está de más llamar un rato antes. ¡Mejor prevenir que lamentar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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