
Si estás por la C. de Salustiano Olózaga, 12, en la zona de Salamanca de Madrid, no te puedes perder Saona TAGOMAGO. Este lugar es una verdadera encrucijada de sabores que te permitirá explorar una fusión de cocinas de todo el mundo. Si te pilla sin mesa, no te preocupes, ¡apúntate en la lista de espera! Te prometo que vale la pena. La carta está llena de opciones, y el costillar es una auténtica delicia.
La vibra del sitio es genial, con un servicio a la altura y una decoración que no pasa desapercibida. Después de algunas decepciones en otros restaurantes de Saona, este fue una grata sorpresa. Si te da hambre tras visitar el Palacio del Marqués de Salamanca, ven a descubrir sabores mediterráneos y españoles que te dejarán con ganas de repetir. Así que, ¡déjate llevar y disfruta de una experiencia única en pleno corazón de Madrid!
Saona TAGOMAGO Madrid
Horarios Saona TAGOMAGO Madrid
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:30 |
| martes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| miércoles | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| jueves | 13:00–16:30, 20:00–24:00 |
| viernes | 13:00–16:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 20:00–24:00 |
| domingo | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Saona TAGOMAGO Madrid
Dónde se encuentra Saona TAGOMAGO
¡Oye, si no has probado Saona TAGOMAGO en Madrid, ya estás tardando! Este restaurante está en la C. de Salustiano Olózaga, 12, y es un lugar que, la verdad, se lleva esas 4 estrellones sin pensarlo. La luz es tenue y agradable, perfecta para una cena en buena compañía. Y no te preocupes, los baños están limpios y hay papel (sí, esas pequeñas cosas cuentan). La comida está muy rica, sobre todo la tarta de queso y la tarta de lima, ni te imaginas lo buenas que están.
El ambiente es genial, se siente cómodo, ¡ideal para comer a diario o para una cena más interesante! La calidad-precio está bastante ajustada, y los platos son generosos. Aunque el precio puede parecer un poco elevado para el tamaño de los platos, con unos 20-30 € por persona, sales bien alimentado y satisfecho. Tienen un menú de 14,99 € que incluye un entrante, un plato principal y un postre. ¡Tio, no puedes dejar de probar esas patatas bravas asadas y las gyozas de longaniza!
En cuanto al servicio, te trato con total amabilidad. Eso sí, ten en cuenta que algunos platos tienen suplemento, así que no te lleves sorpresas. También, aunque la comida es de diez, el aire acondicionado puede estar un pelín fuerte. Si decides ir, ¡mejor haz una reserva! Y para los que llevan el grupo, el ruido es bajo, perfecto para disfrutar.
Y ya para que no te líes, Saona TAGOMAGO está en la C. de Salustiano Olózaga, 12, en el barrio de Salamanca, en Madrid. ¡No te lo pierdas, que siempre es buen plan!
Qué tipo de cocina ofrece Saona TAGOMAGO
Y seguimos hablando de Saona TAGOMAGO, un sitio que la verdad no decepciona, al menos para la mayoría. De entrada, las 5 estrellas están bien ganadas, tanto por la calidad-precio como por un servicio que es una pasada. La comida es una delicia y, sin mentir, la relación que hace con los precios es brutal. Aquí, por 20-30 € por persona, sales más que contento. Ojo, no te esperes un ambiente ruidoso, aquí el nivel de ruido es muy bajo, así que puedes charlar como si estuvieras en la sala de tu casa.
Hablando de camareros, Jaime se lleva el premio a la mejor atención. El tío es un crack y te hace sentir como en casa. Angelo también está en el mismo nivel, así que servicio positivo a tope. La comida, ni hablar. El tartar de atún con mango y aguacate es un must que tienes que probar. La única queja que se puede sacar es el tema del barniz de las mesas que puede dar la sensación de que están pegajosas. Pero si lo piensas, eso no te va a arruinar la cena, ¿verdad?
Aunque hay quienes han tenido sus historias no tan top, como una experiencia fatal con una reserva para 12 que resultó en un fiasco. No todo el mundo se fue contento. Pero en general, si buscas algo bueno, bonito y barato, este lugar lo tiene. Ubicación cómoda, y la espera no es un drama, menos de 10 minutos para que te sirvan. Perfecto para parejas o grupos de amigos que quieren disfrutar.
Y ya para finalizar, ¿qué tipo de cocina ofrece Saona TAGOMAGO? Se trata de un estilo donde prima la buena comida, con toques frescos y sabores equilibrados. Si te mola la cena creativa y sabrosa, este sitio está en tu lista. ¡No te lo pierdas!
Es necesario hacer una reserva para comer en Saona TAGOMAGO
Si estás pensando en comer en Saona TAGOMAGO en Madrid, tengo que contarte de mi experiencia. Fui con mi familia y pedimos varios entrantes que venían en el menú. La verdad, todo estaba buenísimo, aunque tengo que decir que la berenjena asada llegó un poco fría porque ese día estaban a tope. La espera de los platos es moderada, entre 5-10 minutos, así que no te desesperes. Lo que de verdad se lleva la palmas fueron la coca de presa ibérica, el pulpo y la tarta de lima. ¡Esa última no me dio tiempo ni a sacar foto! Volvería sin pensarlo.
Hablando del ambiente, el lugar es bullicioso, como suele pasar en el centro de Madrid, pero el servicio se mantiene atento a pesar del lleno. La carta es variada y los platos están bien elaborados, aunque hay que mencionar que las raciones a veces se quedan un poco cortas, en especial el menú infantil. Si buscas un sitio para parar y comer algo ricote, este es el lugar.
El menú de fin de semana a 25€ me pareció una buena opción, con atención y servicio que cumplieron. Eso sí, algunos platos no llegaron tan calientes como esperaba, pero lo demás estaba bastante bien. Desde mi experiencia, el ambiente es tranquilo y agradable, perfecto para comer y pasar un buen rato.
Ahora, si preguntas si hay que hacer reserva para comer en Saona TAGOMAGO, pues depende. Fui un par de veces y en una tuve que esperar un poco porque no tenía mesa, pero la atención fue tan buena que nos hicieron un hueco rápidamente. Así que, si puedes, reserva para evitar sorpresas, sobre todo en fin de semana. ¡No te arrepentirás!
Cómo funciona la lista de espera en el restaurante
Te cuento, Saona TAGOMAGO en Madrid es un lugar que vale la pena, pero hay que ir con las expectativas bien marcadas. Fuimos un sábado y optamos por el menú de fin de semana. La verdad, la comida estaba brutal, todo nos encantó. Eso sí, el servicio... *uff*, podría mejorar bastante. Las camareras estaban un poco despistadas, no tenían claro lo que traían ni lo que había en carta. No es que nos atendieran mal, pero claramente no fue lo mejor. Ambiente chido y el sitio muy limpio, eso es un plus.
En una cena de empresa, otro colega tuvo una experiencia más satisfactoria, sobre todo gracias a Jaime, el camarero que parece salido de otro planeta. Ese tío es un crack, súper agradable y profesional y, para ser sinceros, el lugar tiene un rollo muy acogedor. Recomiendo más ir para una cena romántica, solo entre tú y esa persona especial. Aunque se echó en falta un poco de música, ¡un buen ambiente lo necesita!
Un amigo opinó que el sitio tiene un encanto especial, especialmente por dentro. La terraza es pequeña y algo descuidada, con una papelera que no debería estar ahí. El personal bastante educado y simpático, pero el servicio fue un pelín lento, incluso en comparación con otros del mismo tipo. La comida, eso sí, estaba toda buenísima, aunque a veces las raciones un poco cortas, lo que se siente cuando se quiere compartir. Justo no tenían pulpo, pero lo que pedimos se defendió bien. El precio algo alto, pero bueno, la calidad y el sitio hay que pagarlos.
Ahora, sobre la lista de espera, no tengo información exacta de cómo lo manejan ahí, pero creo que es un rollo como en otros lugares: normalmente, te apuntan a la lista y te avisan cuando hay mesa libre. Te recomiendo ir pronto o llamar antes, no vaya a ser que te quedes esperando un buen rato. ¡Así que anímate!
Qué platos destacan en el menú de Saona TAGOMAGO
En Saona TAGOMAGO, la experiencia es para flipar. Acabo de salir de allí y, sinceramente, me ha encantado todo: el lugar, el ambiente, y sobre todo, la comida. Le daría 5 estrellas sin pensarlo. Tienen un menú del día entre semana super asequible, que no te lo puedes perder, porque todos los platos que probé son excelentes. Además, el personal es super agradable, siempre con una sonrisa. ¡Sin duda volveremos!
Aunque hay opiniones divididas, yo la verdad es que iba encantado hasta que escuché a otros que han notado una bajada en la calidad. Una pena, porque durante un tiempo era un sitio al que venía más a menudo. Mientras que el precio del menú sigue siendo bueno, parece que han hecho algunos cambios en los ingredientes y la cantidad de los platos. Hay quien dice que se han quedado pequeños y que la relación calidad-precio ha bajado un poco. Lo bueno es que el servicio sigue siendo excelente, los camareros siempre atentos.
Si buscas un buen plan, este local es amplio y con ambiente cuidado, en pleno barrio de lujo de Madrid. La decoración está muy bien y el hilo musical te acompaña. Me encantaron las croquetas de pato Pekín y el canelón de rabo de toro, muy recomendables. Y no te olvides de probar el ususukuri de dorada, que es una reciente incorporación. Ah, y el falso risotto que está muy bien, aunque hay que evitar algunos platos que no pintan bien, como el de atún con huevas de wasabi. Así que, si vas, no dudes en llenar la mesa con esas buenas opciones que tienen. En fin, un sitio sin duda para repetir y disfrutar.
Hay opciones vegetarianas o veganas en la carta
Volviendo al tema del Saona TAGOMAGO, que ya te he mencionado, este lugar tiene una vibra increíble y, a pesar de algún que otro lío, la comida está para quitarse el sombrero. Fuimos a probar el menú degustación y, te juro, nos quedamos encantados. Los entrantes son brutales, sobre todo la Gyoza y la croqueta de pollo y trufa. Luego en los principales, la costilla ibérica y la dorada fueron un espectáculo. No te olvides de dejar hueco para los postres, porque esas tartas y el canelón son de otro mundo. Eso sí, cuidado con lo del agua del grifo, que nos cobraron 2.1€ por un vaso.
Ahora, no te voy a pintar todo bonito. Recibimos un trato regular en ocasiones. Un día, el chico que nos atendió, moreno, con bigote y algo de barba, nos dejó con mal sabor. Era borde y nos miraba raro, además de que tuvimos que pedirle cuatro veces una bebida que nunca llegó. Cuando trajo los postres, los dejó con un golpe en la mesa como si nos estuviera haciendo un favor. No es que quiera ser pesado, pero si no tienes ganas de trabajar, mejor no lo hagas. Lo que nos hizo pasar fue una pena, porque el sitio realmente tiene su encanto.
Una vez nos sentamos afuera y la atención fue un desastre. Tardaron tanto en venir que tuve que meterme adentro a avisar. ¡Había solo una mesa y el local vacío! Hasta cuando le pedí la carta, el camarero no lo entendió bien. Y si dicen que son petfriendly, pues que cuiden a nuestros amigos de cuatro patas, porque mi perrita fue tratada fatal. Me dieron ganas de decirles a los dueños que su personal necesita un curso de atención al cliente y que tengan más respeto por los animales.
Y ya que hablamos de la comida, te preguntarás si tienen opciones vegetarianas o veganas en la carta. La verdad, con el menú degustación que probamos, no vi opciones claras para vegetarianos o veganos. Así que, si eres de esos, quizás deberías llamar antes para preguntar. Pero si te gusta el buen rollo y la comida hecha con amor, este sitio merece la pena.
Cuál es la atmósfera de Saona TAGOMAGO
Así que estuvo en Saona TAGOMAGO y, la verdad, no me decepcionó. Fui a comer y me pedí el menú. Todo lo que probé estaba rico y bien presentado. Aunque tengo que ser honesto, el plato principal, la pluma ibérica, se me quedó un poco corto en tamaño, pero el sabor era top. En cuanto a los postres, la tarta de queso no me dejó boquiabierto, era suave, pero no la volvería a pedir. Tal vez buscaría algo más sorprendente la próxima vez. Todo por un precio de 20-30 € por persona, lo cual está bastante bien.
La comida es sabrosa, eso hay que destacarlo. El local está elegante y siempre hay buen ambiente, aunque el tiempo de espera podía mejorarse. El personal es majísimo y muy cortés, pero la lentitud es un punto a considerar. A pesar de eso, se siente que vale la pena por la calidad de los platos. Si tienes movilidad reducida, no te preocupes, el local es accesible.
Si vas, no dudes en pedir la coca de presa ibérica, que dicen que está de muerte. Yo, por mi parte, me eché unos platos variados y quedé encantado. La ensaladilla de garbanzos, de verdad, ¡está "espectacular"! Y no me puedo olvidar de la tarta especial de la casa, llevaba una mezcla de cosas riquísimas que ya no recuerdo el nombre. Gracias por hacer de un día especial, un momento aún más memorable.
Y para terminar, la atmósfera de Saona TAGOMAGO es perfecta para disfrutar en buena compañía. Un ambiente encantador, buena música y un trato amable. Aquí no solo se come bien, se pasa un buen rato, así que si tienes ganas de algo original y delicioso, este es el sitio. ¡Recomendadísimo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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