
Si estás buscando un plan top para desconectar, tienes que pasarte por el Restaurante y Alojamientos Casa Aldaba en La Hiruela. Este lugar está en una casona de piedra que tiene todo el encanto de la Sierra Norte de Madrid. Aquí, el buen gusto y la sencillez van de la mano, y te van a sorprender con platos como un bacalao tremendo, unos torreznos que quitan el hipo y unas croquetas que son la caña. Además, cuentan con un menú vegetariano y productos locales, así que hay para todos los gustos.
Pero el rollo no acaba ahí. Este sitio también ofrece alojamiento super acogedor, donde vas a flipar con las vistas a la montaña o al pueblo. Tiene jardín, wifi gratis y todas las comodidades que necesitas, como TV de pantalla plana y cocina. En serio, no te lo pienses más. La combinación de una buena comida y un lugar chido para quedarte no se encuentra todos los días, así que llama y asegúrate de disfrutar de esta experiencia única en C. Pilón, 51. ¡Te lo mereces!
Restaurante y Alojamientos Casa Aldaba
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Mapa Ubicación Restaurante y Alojamientos Casa Aldaba
Dónde se encuentra el Restaurante y Alojamientos Casa Aldaba
Si buscas un planazo para desconectar y comer de lujo, Casa Aldaba en La Hiruela, Madrid, es el sitio. Te habla alguien que ha pasado un buen rato ahí. El sitio tiene ese rollo auténtico que a todos nos gusta: paredes de piedra, una chimenea que te abraza y un ambiente super acogedor. Además, te aseguro que el dueño te trata como de la familia, ¡nada de cosas frías!.
Fuimos un grupo de amigos a almorzar y la experiencia fue de 5 estrellas. La comida estaba increíble. Nos lanzamos a por unas croquetas y esa gallina de jabalí que estaba de vicio. Y el entrecot... madre mía, ¡era pura gloria! Es cierto que no es el más barato de la zona, pero a veces hay que darse un capricho, y la atención y el lugar lo valen. Además, tienen una buena selección de vinos para acompañar lo que pidas.
Si te vas en pareja, el ambiente es perfecto. Imagina disfrutar de un almuerzo, comiendo escalivada y un entrecot, con música clásica de fondo. La tarta de queso de cabra... no te la puedes perder. También vimos que son muy detallistas, el servicio es rapidísimo y siempre están pendientes de que todo esté a tu gusto.
Ahora, ¿dónde se encuentra este rinconcito? El Restaurante y Alojamientos Casa Aldaba está en C. Pilón, 51, 28191 La Hiruela, Madrid. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida, tranquilidad y un ambiente rural de esos que te hacen sentir en casa, no dudes en hacer una reserva. ¡Te vas a acordar de este lugar!
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante
Claro, sigamos con el tema.
Como ya conté, al llegar al Restaurante Casa Aldaba, un poco decepcionados. Todo estaba lleno y tuvimos que esperar más de 20 minutos, lo cual se siente eterno cuando vas con niños. La cosa es que, al final, cuando llegó nuestra mesa, el servicio seguía un poco lento y eso ya era un tema porque, a las 4 de la tarde, ¡el hambre aprieta! Lo entendí, pero tampoco es que la comida nos volara la cabeza. Pedí un entrecot al punto, y lo que me trajeron fue un filete tan fino que dudo que sepa lo que es un entrecot, y mucho más hecho de lo que pedí.
Por otro lado, la cuenta trae su propio drama. Añadieron 6 euros por el servicio, que supuestamente era por el pan que no vimos ni en pintura, y eso dolió un poco, la verdad. Claro, puede que mis expectativas estaban por las nubes, pero no sé, a veces uno espera un poco más en un lugar como este.
Pero ahí no acaba la cosa, porque también oímos a otra gente decir que su experiencia fue totalmente diferente. Por ejemplo, Carol y Jesús se lo pasaron pipa en un viaje familiar. Ellos comentaron que se sintieron como en casa desde el inicio. El lugar tiene todo lo necesario para una estancia cómoda, y la comida, al parecer, sí que estaba rica. ¡Hasta recomendaron el entrecot de vaca y los postres, como la tarta de queso y la de manzana!
La comida parece tener una buena relación calidad-precio, así que si te decides a ir, puede que aciertes más que nosotros. La Hiruela tiene su encanto y, aunque la comida puede fallar, el ambiente también es parte de la experiencia, ¿no crees?
Hay opciones vegetarianas disponibles en el menú
Si estás en Casa Aldaba, prepárate para una experiencia que vale la pena. Cuatro estrellas no son casualidad. Estuvimos comiendo y, aunque los judiones podrían haber tenido un poquito más de sabor en la salsa, el resto de la comida estaba riquísima. Los huevos con boletus y trufa y el entrecot son de los que te dejan con ganas de más. La atención fue de 10, ni una queja. El ambiente es perfecto para cualquier plan, ya sea con amigos o en una escapada romántica.
Si te decides a comer allí, que no se te olvide hacer la reserva con Ignacio. Nos atendió genial, explicando la carta a la perfección, así fue fácil elegir. Probamos los judiones, y aunque les encontré el faltante de sabor, el resto fue un festival para el paladar. Desde la escalivada hasta el bacalao al pil pil y esa tarta de manzana que si no pides, ¡te arrepentirás! La atención y la amabilidad del equipo, con Ignacio, la camarera y la cocinera, hacen que todo sea aún más especial. Así que si visitas La Hiruela, no te pierdas este lugar. ¡Es un acierto total!
El servicio es estupendo, de verdad. Te tratan como si fueras de la familia, recomendaciones de vino que te dejan flipando y, hablando de comida, hay que probar las judías y el jabalí. Todo está muy bien presentado y deliciosamente preparado. Tanto así que ya tengo ganas de volver, y también de contarles a todos mis amigos sobre este sitio. No hay duda, esto es un lugar para recordar.
Y ya que mencionamos las rutas de senderismo por La Hiruela, siempre es un placer llegar y disfrutar de una buena comida después de un buen paseo. Si tienes perro, ni te preocupes, la terraza es un espacio genial para disfrutar con ellos. Y si te preguntas por opciones vegetarianas, claro que hay, aunque los detalles no los tengo claros, lo que sí sé es que hay platos frescos y bien preparados que seguro van a complementar tu visita.
Cuáles son algunos de los platos destacados del restaurante
La verdad, no sé qué está pasando con la gente que se queja, pero aquí tengo que decir que Casa Aldaba es un tesoro en La Hiruela. Si bien es cierto que un par de comensales mencionaron que por el servicio te clavan 1,50 € por persona, ¡que tampoco es para tanto! El trato es bueno y la comida, aunque dicen que algo escasa, estaba rica. Pero lo realmente, realmente malo fue la espera entre platos, casi una hora. Con eso, es fácil entender por qué algunos salieron decepcionados, pero créeme que hay más que ofrecer aquí.
Ahora, si estamos hablando de experiencias chulas, hay quienes encontraron en Casa Aldaba un lugar espectacular para comer. Sin planearlo, llegaron y fue como ganar la lotería gastronómica. El ambiente pequeño y acogedor le da ese toque especial. ¿Los platos? ¡Ya te digo! Se deleitaron con unos judiones y un increíble entrecot. De postre, la tarta de queso y el helado de leche de cabra con membrillo fueron la bomba. Así que dale una oportunidad al lugar, porque parece que hay magia en los sabores.
Y ni hablar del jabalí al estilo antiguo... Eso dejó a más de uno flipando. Y si eres fan de la carne, no puedes perderte el chuletón de toro de lidia, un verdadero 10. Todo esto en un ambiente que huele a tradición y cariño por la cocina. Y, por si fuera poco, al dueño no le falta hospitalidad, eso se nota, y se agradece.
Este fin de semana, muchos llegaron buscando desconexión, y vaya que lo encontraron. La Hiruela se siente como un rincón mágico, donde las vistas son pura poesía y la tranquilidad se respira. Y hablando de la Casa Aldaba, el alojamiento sorprende. Todo está cuidado hasta el último detalle.
Y si te preguntas qué debes probar, ya te dejo la lista: judiones, entrecot, jabalí, chuletón de toro de lidia, tarta de queso y helado de leche de cabra con membrillo. ¡No te lo puedes perder!
El restaurante utiliza productos locales en sus platos
No te miento, Casa Aldaba ha sido un verdadero hallazgo en La Hiruela. La primera vez que fuimos, lo encontramos por Google y, sinceramente, fue una grata sorpresa. La comida es de muy buena calidad y los precios son justos. Ah, y la camarera fue un encanto, sobre todo con nuestro pequeño. Se nota que saben cómo tratar a las familias. Este sitio ya se ha ganado nuestro corazón, así que volveremos sin duda.
Luego está el tema de los platos, si te gustan los sabores intensos, no te puedes perder los judiones y el jabalí. Te lo digo ya, son de otro mundo. Eso sí, deja un poco de espacio para los postres, porque son para compartir. La atención del personal es top, se nota que están ahí para que disfrutes al máximo. Si vas con amigos, ya sabes, es un sitio que hay que visitar en grupo, ¡la pasamos genial!
La verdad es que hemos vuelto varias veces, y cada ocasión ha sido mejor que la anterior. Este restaurante se ha convertido en parada obligatoria si estás por la zona. Platos bien servidos y llenos de sabor, además de un ambiente acogedor que te invita a quedarte. Lo recomiendo 100% para un viaje con colegas o con la familia.
¿Quién no disfruta de un buen picoteo después de explorar el entorno? Paramos ahí un día y la experiencia fue inmejorable. La comida en la barra estaba deliciosa y el ambiente acogedor te hace sentir como en casa. ¡Está claro que volveremos!
Sobre la pregunta que muchos hacen: ¿utilizan productos locales en sus platos? Por lo que hemos visto y degustado, parece que sí. Promueven la buena cocina de la región, y eso siempre se agradece. En un lugar como este, que valora lo local, se nota en todo. Así que, si andas buscando un sitio donde comer bien, ya sabes dónde ir.
Qué tipo de alojamiento se ofrece en Casa Aldaba
Si te digo que Restaurante y Alojamientos Casa Aldaba es de esos sitios que dejas huella, te lo cuento porque no hay mejor manera de disfrutar de unas vacaciones en grupo o con amigos. Aquí todo es acogedor, y el personal es súper amable. La comida, ni te cuento: está bien hecha y sabrosa. Si buscas un lugar para desconectar y disfrutar, este es el sitio ideal. El servicio es un 5 estrellas. ¡Totalmente aconsejable!
El lugar es fenomenal y está en un enclave espectacular. Comimos un jabalí que estaba brutal, y los judiones de la zona son todo un must. Si decides ir, disfruta del ambiente tranquilo que te ofrece y déjate llevar por los caminos y rutas cercanas. Además, la seguridad y la viabilidad peatonal son perfectas por allí. Puedes pasear entre sombras de árboles mientras escuchas el río, ¡un planazo!
Te digo que los apartamentos tienen un encanto especial. Imagínate un lugar con chimenea donde te sientes como en casa. Este es el tercer año que repetimos, y el trato de Ignacio es siempre estupendo. Y por supuesto, si estás en Casa Aldaba, ¡el restaurante es obligatorio! Siempre hay productos de la zona que valen la pena probar. Las rutas cerca del río son sencillas y los paisajes, increíbles.
Y si eres un amante de la buena comida, no puedes perderte los huevos trufados. Cada plato que hemos probado ha sido un 10. Eso sí, asegúrate de reservar y llegar temprano para no quedarte sin plaza. Ellos tienen dos turnos, uno a la 1:30 y otro a las 3:30. ¡No querrás perderte el postre, aunque a veces no nos entra más!
Lo que más destaca es el ambiente tranquilo, las vistas espectaculares y el toque romántico que le dan al lugar. Así que ya sabes, si quieres un fin de semana de relax y buena comida, no lo dudes y lánzate a visitar este rincón en La Hiruela. ¡No te vas a arrepentir!
El alojamiento tiene vistas a la montaña o al pueblo
Si estás buscando un lugar que no solo te llene la barriga, sino que también te haga sentir en casa, Casa Aldaba es el sitio perfecto. El restaurante tiene 5 estrellas por una razón. La comida es estupenda: cada plato que sale de la cocina está hecho con cariño y eso se nota. Sí, a veces se tardan un poco en servir, pero cuando llega la comida, ¡vaya que merece la pena la espera! La ubicación es increíble, ideal para venir de vacaciones con un grupo o con tu pareja.
Y qué decir de los postres… ¡Son una delicia! En serio, si tienes un antojo dulce, no puedes irte sin probarlos. No solo eso, el ambiente es buenísimo y el trato es de primera. A veces digo que la comida sabe mejor cuando te sirven con una sonrisa. Y aquí, ¡ese es el pan de cada día! Si vas de senderismo y quieres un buen premio al final, el chuletón de carne de toro de lidia es la elección perfecta. Te dejará sin palabras y con ganas de más.
Ahora bien, no todo ha sido un camino de rosas. Hubo un día que un grupo fue y aunque tienen poco competencia, no les fue tan bien. La decoración del lugar es preciosa, pero el servicio no estuvo a la altura. No era justo que algunos terminaban el primer plato y otros ni lo habían recibido. Pero, a pesar de eso, la comida bien elaborada y el entorno encantador lo dejan claro: Casa Aldaba tiene potencial.
Los alojamientos son otro rollo. El ático es espectacular, tienes todo lo que necesitas y las vistas son increíbles. ¿Los colchones? Bueno, ahí se puede mejorar. Pero, en general, la experiencia es agradable y el personal siempre está dispuesto a ayudarte, así que no te preocupes. En cuanto a las vistas, sí, puedes disfrutar tanto de la montaña como del pueblo, ¡así que no hay quejas en ese aspecto! Así que ya sabes, si te animas a hacer una escapada, Casa Aldaba es un lugar en el que querrás quedarte.
Qué comodidades se pueden encontrar en las habitaciones
Uy, mira, la verdad es que la experiencia en Restaurante y Alojamientos Casa Aldaba fue un poco de montaña rusa. Por un lado, si llegas ahí de paso como nosotros, con las motos, te puedes llevar una gran decepción. Fuimos a comer y, aunque el dueño decía que no nos quedaríamos con hambre, a mí me pareció que nos sirvió una ración de pollo que parecía más bien para un niño: dos muslos y cuatro patatas fritas. Vamos, que con eso no llenas ni a un gato. Y el local tenía un aire algo pesado, con humo acumulado, lo que no ayuda a la experiencia.
Aunque, ojo, no todo es negativo. Unos amigos fueron en otro momento y alucinaron con su comida. Las alcachofas de Tudela les fliparon, ¡increíbles! El ambiente y el servicio también les molaron un montón. Así que parece que hay de todo un poco. Por lo que cuentan, si te tocan en buen día, el servicio puede ser de cinco estrellas, bien cálido y acogedor.
Luego, yo llegué a este lugar frío de narices buscando un sitio donde meterme. Y la verdad, me sorprendí para bien. Encontrar un lugar donde comer algo y darte calor en pleno viaje es un gran hallazgo. Hay que admitírselo, está bien para una parada rápida, aunque el servicio es más eficaz si no coincidís con un tiempito de locos.
En cuanto a las habitaciones, parece que tienen buenas vistas, aunque no puedo hablar de lo demás. Pero sí que sé que lo básico deberían tener: seguramente un par de camas cómodas y un baño decente. Así que si decidís quedaros, al menos las vistas van a hacer que compense todo lo anterior.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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