Restaurante El Lavadero de Patones

Restaurante El Lavadero de Patones

Si estás pensando en un plan chido para comer, El Lavadero de Patones es la opción ideal. Ubicado en Calle Buenavista, 29, este restaurante en Patones de Arriba se la rifa con su especialidad en brasas y asados, y no te olvides de su terraza, que tiene las mejores vistas del pueblo. Es un lugar donde el tiempo parece haberse detenido y la comida tradicional es exquisita, con guisos y carnes de la parrilla que te harán salivar. La atención del personal es de primera, así que olvídate de las malas experiencias, aquí se cuidan hasta los detalles más pequeños.

En este rincón del corazón de la sierra norte, El Lavadero de Patones se siente íntimo y familiar, perfecto para una comida en buena compañía. Con una puntuación de 4.4 en Restaurant Guru y siendo el número uno en Tripadvisor, es difícil ignorarlo. Ya sea que quieras disfrutar de un buen lechazo, probar su variedad de vinos o simplemente pasar un buen rato, te aseguro que no te vas a arrepentir. ¡Así que no dudes en reservar tu mesa y deleitarte con todo lo que tienen para ofrecer!

Restaurante El Lavadero de Patones

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 1.158 Reseñas
Dirección: Calle Buenavista, 29, 28189 Patones de Arriba, Madrid
Teléfono: 651 97 91 10

Horarios Restaurante El Lavadero de Patones

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernesCerrado
sábado12:00–18:00
domingo12:30–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Lavadero de Patones

Dónde se encuentra El Lavadero de Patones

Si estás buscando un buen sitio para comer en Patones, tienes que probar el Restaurante El Lavadero de Patones. Este lugar tiene 5 estrellas y siempre está a tope, así que es mejor que reserves. Pero si no pasas de largo, hay una parte de la terraza que no requiere reserva. Ahí solo sirven tapas y bebida, pero la experiencia es increíble: vistas al monte, sombra y un ambiente que invita a relajarse. Ya sabes, en nuestra visita pedimos un tinto de verano y cervezas, además de migas, croquetas de jamón y pulpo a la parrilla. ¡Todo muy rico, pero las migas son de otro nivel!

La atención fue de primera, el personal fue súper amable, y lo mejor, los platos salieron volando, ¡menos de 10 minutos de espera! Pienso que cualquier grupo puede ajustarse aquí, ya que es un espacio adaptable. Para que te hagas una idea, el precio por persona oscila entre 20 y 30 €.

La última vez que fui, me quedé con ganas de probar más de su carta, la comida está genial y la vibra del lugar es la leche. Ojo, si decides ir en fechas especiales como la Semana Santa, asegúrate de reservar, aunque ten en cuenta que a veces no te sientan donde quieres. Este sitio está en la Calle Buenavista, 29, 28189 Patones de Arriba, Madrid. Si estás cerca, ¡no te lo pierdas!

Cuál es la especialidad del restaurante

Si estás buscando un plan chido en Patones de Arriba, tienes que probar el Restaurante El Lavadero. Este sitio es un 5 estrellas en todos los sentidos: un local acogedor que te hace sentir como en casa, una atención impecable y la comida excelente. La verdad, no puedes dejar de probar las migas, la ensalada mixta, el revuelto de setas y jamón, el chuletón y esos pimientos de bacalao y gambas. Y para rematar, elige entre sus deliciosos postres helados, la tarta de queso o la de chocolate. Llevamos a un grupo y nos quedó claro que aquí se come de lujo sin que el bolsillo se resienta. Entre 20 y 30 € por cabeza y sales más que satisfecho.

Consejo: mejor reserva con tiempo, porque aunque hicimos nuestra reserva unas horas antes, solo quedaba una mesa a la 1:30. Sabes que el lugar es popular cuando ves que solo hay una mesa libre. Da igual, que con esas vistas a la naturaleza y el ambiente tan chido, la espera vale la pena. La cocinera María se lleva una mención especial, porque es muy atenta y te hace sentir como en familia. Sobre la calidad, que no te engañen las apariencias: los platos llevan un sabor intenso y casero que realmente sorprende.

Si te decides por el menú de 27€ te aseguro que no te vas a arrepentir. Incluye primero, segundo, y una bebida, con opción de escoger entre café o postre. Todo un planazo para pasar con tu gente. De verdad, si te gusta lo auténtico, las migas con huevo y uvas son un must, y si tienes un huequito, el arroz con leche está de rechupete. ¡Olvidé mencionar que el lugar tiene varios comedores, así que hay opciones de sitio para todos! Y si me preguntas por la especialidad del restaurante, te diría que no puedes salir sin probar las fabes, las migas y cualquier cosa que lleve carne. Van a dejarte con ganas de volver.

Qué tipo de platos ofrece El Lavadero de Patones

Si andas por Patones de Arriba, no puedes perderte El Lavadero de Patones. Este sitio tiene una magia especial que lo hace único. Te hablo de comida para chuparse los dedos, sobre todo las migas y las patatas revolconas. Literalmente, son de otro mundo. El trato del personal es de primera, siempre atentos y haciendo que te sientas como en casa. Y el precio, entre 20-30 € por persona, está más que bien considerando la calidad de lo que te sirven.

Yo fui el otro día y pedimos unas migas con torreznos, pesto con huevo y un chuletón que estaba premium. Sí, el chuletón estaba un poco caro (como 60-70 € por persona si te lo montas así), pero, oye, la comida es simplemente increíble. Todo lo que comes tiene un toque de calidad que se nota a la legua. Además, el personal super agradable, te hacen sentir que estás en el mejor restaurante del mundo. Y el ambiente es muy tranquilo, así que si buscas desconectar, este es el lugar.

La decoración es una pasada, y te aseguro que el ambiente se complementa con el servicio: super amables y rápidos. Te recomiendo que llames antes para asegurarte tu mesa, sobre todo si piensas ir un fin de semana. Este domingo estuvimos, y tuvimos suerte porque hubo bastante gente que canceló, pero no te la juegues así. Si llegas y todo va bien, te puedes permitir un menú del día. Las patatas revolconas y el entrecot son un must, y deja un huequito para la tarta de chocolate, que también está de miedo.

Y, para que sepas, la variedad de platos va desde migas con huevo y uvas hasta cachopo y postres como torrijas. Es un lugar donde puedes venir con tu pareja o con un grupo de amigos, porque hay opciones para todos. ¡No lo dudes y ve!

Tiene El Lavadero de Patones alguna área al aire libre

Ya te digo que el Lavadero de Patones es un sitio que te deja buen sabor de boca, pero hay que tener un poco de paciencia. Nos dijeron que había una espera de dos semanas para reservar, así que ya saben, toca planear con antelación. El lugar está en la Calle Buenavista, 29, en el corazón de Patones de Arriba. El fin de semana, eso sí, se llena a tope, y es lógico con el buen clima que suele hacer.

Dentro de la comida que pedimos, todo estaba bastante rico. Probaron las migas con huevo y uvas, y dicen que son un must. También las croquetas de jamón y las migas con torreznos fueron un acierto total, aunque la atención, uff, ahí se hace notar que el equipo estaba desbordado. El camarero, pobre, parecía correr de un lado a otro, estaba haciendo lo que podía, y eso se nota. Al final, solo pudimos disfrutar lo que ocupaba en terraza, porque la carta dentro era más amplia, pero no había espacio.

Hicimos la reserva fácil por email y confirmamos antes de ir, lo que creo que ayuda un montón. El menú del día estaba a 27 euros y para colmo, pues estaba buenísimo. Para moverte por el pueblo, claro, tendrás que dejar el coche en Patones de Abajo, ya que no se puede acceder en coche hasta el restaurante. Si no quieres subir andando, siempre puedes esperar un bus que pasa cada 15 minutos.

Y sí, el Lavadero tiene terraza al aire libre, y ahora que lo mencionamos, ¡es perfecta para esos días soleados! Ideal para comer con tu perro, si tienes uno, ya que son dogfriendly. Así que si te preguntas si hay área al aire libre, la respuesta es un sí rotundo. Sin duda, pienso volver cuando visite este pueblo tan bonito.

Cuáles son las vistas que se pueden disfrutar desde la terraza

No te voy a mentir, tienes que ir a El Lavadero de Patones. 5 estrellas bien ganadas, te lo digo. El otro día fuimos y de verdad que fue un 10. Pedimos un chuletón, unas migas y el pisto y estaba todo de locos. Las vistas desde la terraza son brutales, tienes esa sensación de estar rodeado de montañas que no se puede describir. Y si llevas a tu perro, no te preocupes, porque el staff fue súper amable. ¿Te imaginas pasar el día en Patones de Arriba y rematarlo aquí? 100% recomendable, y nosotras, seguro, repetiremos.

Este sitio puede ser el mejor para comer en Patones. Vistas, comida y un servicio que no se olvida. Aunque sea fin de semana, tienen menú, así que puedes llevarte una sorpresa. Además, Ana nos atendió fenomenal, siempre con una sonrisa. Eso sí, recuerda que no hay aparcamiento fácil, así que tendrás que caminar un poco desde donde puedas dejar el coche. Pero créeme, vale totalmente la pena.

También pasamos por ahí de chill a picar algo en la terraza, y esas vistas... ¡increíbles! La comida está muy bien y el trato, espectacular. Además, el lugar tiene su rollo con los gatitos que andan por ahí, lo que hace que la experiencia sea aún más amena. Las croquetas de jamón son un must, no te olvides de ellas.

Y no puedo dejar de mencionar cómo es el sitio: muy bonito por dentro, con esas vistas que parecen sacadas de una película, ya sea desde la terraza interior o la exterior. Las camareras son atentas y simpáticas. Todo lo que pedimos, desde unas patatas revolconas hasta el cachopo, fue un acierto total. Así que, si te preguntas qué vistas puedes disfrutar desde la terraza, la respuesta es: montañas que te dejarán sin aliento. ¡Prepárate para un día impresionante en Patones!

Cómo describirías la experiencia gastronómica en El Lavadero de Patones

Mira, si estás buscando un sitio donde comer en Patones, El Lavadero de Patones es el lugar. Fuimos porque lo vimos como el mejor en TripAdvisor y, ¡madre mía!, no nos decepcionó. El servicio es de 10, la gente es súper cercana y siempre con una sonrisa. En cuanto a la comida, salimos a reventar con unos 25 euros por cabeza y todo estaba delicioso. Asegúrate de reservar, sobre todo los fines de semana, porque se llena rapidísimo.

Pedimos las patatas revolconas y, ¡vaya maravilla! La patata estaba riquísima, acompañada de unas cortezas que parecían hechas para estar juntas. Y qué decir de las croquetas, ¡madre mía! Eran 8 pequeñitas que se deshacían en la boca, super cremosas. Por último, el cachopo fue la guinda. Relleno de jamón y queso, lo sacaron muy jugoso y con un sabor que no vas a olvidar. Serio, entre esos platos, ya tienes una experiencia gastronómica de primer nivel.

En la terraza cubierta, con vistas al monte, te sientes en un chill de lo más agradable. El servicio fue rápido y amable, hasta nos dejaron entrar antes de la hora de la reserva. Tienen un menú que está muy bien de precio, con platos típicos que hacen que cualquier comida sea memorable. Las migas con huevo y los pimientos rellenos fueron un acierto total. Por unos 20-30 euros, no te puedes quejar.

Ya he dicho que fuimos con reserva y todo fue perfecto. Pedimos revolconas y un chuletón que es la bomba. Te lo traen para que lo termines de hacer a tu gusto en una mini parrilla. La porción era gigante para compartir, así que si te da la risa de acabarlo, ¡qué bien! También, el detalle de que la cerveza esté fresquísima se agradece. ¡No lo dudes, debes ir!

Qué tipo de atención se puede esperar del personal del restaurante

Así que después de toda la movida en Patones, acabamos en El Lavadero. El sitio no está mal, la vista desde la terraza es espectacular, y la terraza interior tiene su encanto. Pedimos el menú de fin de semana, que en general está bien, aunque los primeros platos no me dejaron alucinado. Las migas estaban un poco blandas para mi gusto, pero eso ya es cosa de preferencias. Las patatas revolconas, de sabor buenas, aunque les faltó un poco de sal, pero me hice amiga de ellas.

El segundo plato fue un entrecot que, la verdad, solo pude probar un trocito porque estaba durísimo. Al final, le cambié mi plato a mi marido y me quedé con unos huevos con jamón que sí estaban mucho mejor. ¡Y las patatas caseras estaban de lujo! De postre, nos lanzamos a un arroz con leche, que se lo comió mi marido porque yo ya estaba reventada. Y si pasas por allí, prueba el vermú, que está fresquito y rico.

El servicio fue rápido, pero eso también hizo que los platos llegaran un poco fríos a la mesa. Y el precio, mira, 26€ por el menú me parece un pelín excesivo. El entrecot podía haber salido más económico, y que el que quiera pagar más, que lo haga. En fin, nos fuimos contentos y bien llenos, así que en general, no puedo quejarme.

Ahora, si hablamos del servicio, la atención es bastante buena. Todos son súper amables, y ya ves en las reseñas que mencionan a Jesús, Ana y Jaco como un personal que se lleva muchos elogios. La gente habla maravillas de la atención que reciben, así que si vas, es seguro que te vas a sentir bien atendido.

Qué tipo de ambiente se vive en El Lavadero de Patones

Así que ya sabes, si te pasas por el Restaurante El Lavadero de Patones, estás en una joyita en Calle Buenavista, 29. 4 estrellas, y porque hay que darle un margen, porque lo que realmente pudimos disfrutar fue la comida. ️ ️ Tras hacer una ruta de esas que te dejan las piernas temblando, nos sentamos en la terraza bajo el sol, y te digo que fue lo mejor. Ellos te ofrecen una carta más reducida afuera, pero la verdad es que optamos por picar un poco y nos vino de maravilla.

Probamos las migas, que estaban de rechupete, y ese pulpo a la brasa que viene con unas revolconas que flipas. No te olvides de cerrar la comida con la cazuela de quesos, porque es otra cosa que te va a dejar alucinado. Y el precio, ojo, 22€ por cabeza sin postre ni vino, ¡con esas vistas merece más que la pena! ‍ ‍

Ahora, eso sí, el servicio estaba un poco desbordado, pero nada que inquiete demasiado si te lo tomas con calma. Tienen un chico muy majo que nos atendió, y la verdad, con el solecito en la cara, la espera se hace más llevadera. Pero ojo, ten paciencia porque hay que esperar un poco.

La experiencia fue top. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Gracias a Borja por hacernos un huequito, ¡así se hace! Volvimos porque queríamos ese buen rollo de antes: terraza preciosa, ambiente acogedor y una carta rica y económica ideal para recargar pilas tras la montaña. Aquí se vive un ambiente de relax y camaradería, ideal para charlar y disfrutar sin prisa, donde te puedes relajar y disfrutar de una buena conversación con amigos. ¡Este sitio se va a quedar en mi lista de favoritos!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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