
Si estás buscando un buen plan en Alcobendas, tienes que probar Ramiro Restaurante en la C. de Miguel de Cervantes 4. Aquí te espera una mezcla de tapas españolas con un toque de cocina internacional que hará que tu paladar se vuelva loco. Además, el ambiente es ideal para cualquier movida: cumpleaños, comuniones o simplemente una noche con amigos. ¡Y ni hablemos del equipo! Son unos cracks que llevan la comida a tu mesa en perfectas condiciones, siempre con una sonrisa.
Lo mejor de todo es que el sitio es amplio y espacioso, perfecto para grupos. Si tienes peques, ¡no te preocupes! Tienen un parque infantil donde se lo pasarán en grande mientras tú disfrutas de un buen café o un batido riquísimo. Así que ya sabes, si quieres un planazo con buena comida y un servicio de 10, Ramiro es el sitio. ¡No olvides reservar mesa y ven a comprobarlo!
Ramiro Restaurante
Página web
Horarios Ramiro Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:00 |
| martes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 9:00–24:00 |
| sábado | 9:00–24:00 |
| domingo | 9:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Ramiro Restaurante
Dónde se encuentra Ramiro Restaurante
¡Ey, gente! Hablemos del Ramiro Restaurante que está en la C. de Miguel de Cervantes, 4, en Alcobendas, Madrid. Este sitio se ha montado en el polideportivo y, la verdad, se siente bastante bien. El ambiente es espacioso, tiene una terraza en alto que es una pasada, y si llevas a los peques, tienen un parque infantil donde se pueden entretener un buen rato. La comida está bastante bien en general, y el servicio es amable, así que por eso les doy un buen 5 estrellas.
Pero no todo es perfecto, ¿eh? Algunos comentarios apuntan que la calidad de la comida no está a la altura de los precios. En una celebración familiar, se quejaron de que las raciones eran escasas y la comida, como el marmitako de atún, sin sabor. El servicio también se hacía el remolón. En este caso, no le daría más de 2 estrellas. Así que, si buscas un buen plato, tal vez quieras mirar en otros lados, porque por ese precio se come mejor en otros sitios.
Luego hay otra gente que ha notado que el restaurante ha bajado tanto en cantidades como en atención. Si necesitas que te calienten algo o quieres cambiar el pan congelado, te miran como si les estuvieras pidiendo un favor gigante. Aquí les daría un 3 estrellas, más por la nostalgia porque antes el lugar daba gusto.
Por el otro lado, también están las buenas vibras. La camarera Sandra ha sido mencionada por su atención rápida y amable. El ambiente es tranquilo, ideal para charlar, y el precio por persona está entre 10-20 €. Así que si quieres un sitio para relajarte y tomar algo mientras los peques juegan, ¡es un plan!
Entonces, si te preguntas ¿Dónde se encuentra Ramiro Restaurante?, lo tienes en C. de Miguel de Cervantes, 4, en Alcobendas, justo al lado del polideportivo. ¡Pásate y comprueba por ti mismo!
Qué tipo de cocina ofrece Ramiro Restaurante
Te cuento que en Ramiro Restaurante hay un poco de todo, pero si buscas calidad y buen rollo, puedes encontrarlo. La comida no está nada mal, pero me dejó un poco mosca que al pedir una ración de morcilla, nos quedáramos sin pan. ¡Qué rollo! Nos dijeron que no había porque no estaban "horneando” y, justo en ese momento, salieron con una bandeja de pan para el resto del local. ¿Por qué no nos lo dieron a nosotros? Se siente que la atención debería ser la misma, independentemente de que estés en la cafetería o en el restaurante. No me parece bien que nos trataran así. Un punto para reflexionar ahí.
Por otro lado, la atención de la camarera Sandra fue lo mejor que me ha pasado en tiempo. Una actitud de 10, amabilidad que se nota y un trato que hace que te sientas bienvenido. Ya tengo mis años viniendo a este sitio y tener a alguien que sonría y te tratamiento como si importaras es lo que hace la diferencia. No todos los días encuentras una camarera con esa energía, y eso merece ser reconocido.
Respecto al menú, la relación calidad-precio es bastante decente. En el “centro deportivo Valdelasfuentes” puedes disfrutar de un buen plato entre semana por 10-20€, y ojo, el menú infantil es un éxito total. Además, si tienes peques, te levantas y los dejas en la zona infantil con parque de bolas mientras tú saboreas una natilla. ¡Más no se puede pedir!
Aunque hay detalles que mejorar, como la atención o esas cosas del pan, el lugar tiene su encanto. Perfecto para una comida sencilla y cómoda, sobre todo con niños. ¡No está mal para una visita!
Qué especialidad destaca en el menú de Ramiro Restaurante
Lo que se viene escuchando sobre Ramiro Restaurante es un auténtico batiburrillo de opiniones. Un día estás disfrutando de un doble de cerveza y al siguiente te encuentras con el encargado de la barra —ese de pelo blanco y gafas— dejándote frío. Imagínate, le pides unas patatas fritas de aperitivo y el tío se pone a la defensiva, contestando que eso será “cuando él pueda”. ¡Vaya forma de tratar al cliente! Si me preguntas, no tengo intención de volver a gastar ni un euro ahí mientras ese tipo esté tras la barra. Servicio: 1 y ya es generoso.
Pero no todo es tan alarmante. El local también tiene su parte buena, sobre todo si llevas a los peques. La zona de juegos con su castillo de bolas y la animadora que les pinta la cara es todo un plus. Lo que pasa es que puedes tener que tener un poco de paciencia, ya que a veces tardan en servir en barra y en mesa. Pero oye, cuando la comida llega, ¡viene en cantidad! Su menú infantil no está mal y por 13,50 € tienen hamburguesas y otros platillos que no están nada mal. Para una salida con los niños es una opción bastante decente.
Por otro lado, no me puedo pasar por alto la crítica de que, en pleno 2025, las opciones vegetarianas sean una o dos ensaladas. Eso grita a a un futuro negro para el restaurante si no se ponen las pilas. En general, parece que la calidad de la comida ha bajado con la nueva dirección y los precios no se ajustan. Al menos los camareros son rápidos y amables, aunque eso no salva la experiencia de la comida mediocre y un ambiente que tampoco destaca mucho. ¿Qué nos queda? Bueno, si tienes antojo de hamburguesas, es lo mejor que ofrecen en el menú de Ramiro Restaurante, así que ¡ya sabes!
Es un buen lugar para celebrar eventos como cumpleaños o comuniones
Mira, te cuento de Ramiro Restaurante en Alcobendas. Fuimos con la idea de pasar un buen rato en la zona infantil, pero resulta que la abren solo los fines de semana y festivos. Nos sueltan que es por el coste del monitor, pero, ¿acaso no podrían dejar entrar a los peques con los adultos? Un poco decepcionante. Además, el trato, bien, pero la sorpresa fue cuando, a pesar de tener mesa reservada, nos mandaron a la zona de bar. Al parecer, el comedor es solo para grupos grandes, y lo mejor, ¡el menú allí es más caro! Como si nos estuvieran haciendo una venta sugestiva, ¡menudos cracks!
Ahora, hablemos de la comida. Pedimos costillas y, amigo, ni la pinta ayudaba. Las costillas estaban rancias, y el camarero se disculpó, pero eso ya nos dejó con un mal sabor y sin ganas de volver. Una pena, porque el lugar tiene su encanto y podría ser mucho más. Aunque, para ser justos, los precios en la zona de bar estaban bien y tienen algunas cosas a la parrilla que parecen decentes.
Desgraciadamente, lo que antes era un sitio chido ha bajado bastante. La actitud de los camareros deja mucho que desear y las respuestas que dan son malas. La comida se mantuvo a un nivel decente, pero el servicio, uff - un desastre. Hemos gastado una buena pasta y al pedir chupitos, nos dicen que esos van a cuenta, que 3 euros por cada uno que pedimos, cuando en otros sitios te podrían invitar. ¡Vaya abuso!
Así que, pensando en si es un buen lugar para celebrar eventos como cumpleaños o comuniones, te digo: no te la juegues. El servicio lento, y con esa actitud hacia los peques, mejor busca otro sitio. Este, lamentablemente, no está en su mejor momento.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Ramiro Restaurante
La verdad, Ramiro Restaurante tiene cosas buenas y malas. Empecemos con lo que se salva: el personal es agradable y el servicio, en general, está bien. La atención es bastante decente, aunque de vez en cuando hay una camarera rubia que parece que está en su mundo y pasa de largo. Pero, en términos generales, el ambiente es normalito, ni fu ni fa.
Ahora, lo que no mola tanto es la comida. A veces da la sensación de que todo es precocinado, como esos canalones con atún que me comí, que estaban más bien justitos. Hablando de precios, no es un lugar caro, entre 10 y 20 euros por persona, está bien para lo que ofrecen. Pero hay sitios que por ese precio te dan un festín, y aquí, a veces, queda un poco escaso.
He escuchado alguna historia de terror también. Una visita que terminó en 1 estrella porque tardaron un montón en atender a unos comensales. Llevaban 40 minutos esperando una simple cocacola. Vamos, que si vas a comer ahí, no hagas planes por la tarde, porque las reservas no parecen ser sinónimo de servicio rápido. Y no te quiero contar de ese camarero canoso que, con su actitud, parece que odia su trabajo. Nefasto.
En cuanto al ambiente, aquí la cosa es bastante variada. Puedes encontrarte con familias que van a cenar porque hay un parque de bolas, así que el lugar tiene un aire familiar lo que es guay. Pero también hay momentos en que uno se siente como un número más, esperando a que te atiendan sin muchas ganas. Así que, si decides pasar por Ramiro, ve con la mente abierta y sin muchas expectativas.
El restaurante es adecuado para grupos grandes
Te cuento que estuve en Ramiro Restaurante, y la verdad es que tiene sus cosas buenas y malas. La terraza es muy grande y semicubierta, ideal para esos días en los que te da por salir a comer al aire libre. Está en la primera planta del centro deportivo, así que es fácil de encontrar, pero aparcar puede ser todo un lío. Si no tienes suerte, lo mejor es dejar el coche en la calle, que hay opciones gratuitas.
Hablando de precios, te van a sorprender un poco. Esperaba algo más barato, especialmente en el menú del día o el de fin de semana, pero los precios son los de la zona: no son una ganga, pero tampoco son una locura. Por lo menos, la atención es bastante rápida y eso se agradece. Además, puedes pagar con tarjeta sin problema, ¡así que olvídate de andar con efectivo!
La comida está en general bastante buena, con raciones abundantes y platos de calidad. El menú diario es lo mejor del local, aunque el resto de la carta se siente un poco caro en comparación. He oído que a algunos les ha ido fatal con el servicio, así que ten cuidado, yo opino que no todos los camareros son iguales, aunque sí parece que hay alguna que otra rayada con ciertos empleados.
Ahora, ¿es bueno para grupos grandes? Ahí sí que hay lío. Aunque tienen espacio y todo, ya vi a un grupo de 24 personas pasándola mal con la atención, comida enana y pocas opciones. Si tu grupo es grande, mejor pensadlo dos veces, porque ya se ha visto que no siempre están a la altura y puedes acabar peleándote con el servicio. Si buscas una buena experiencia, quizás lo mejor sea ir en grupos más pequeños. ¡No te la juegues!
Ofrecen opciones para familias con niños
La cosa está complicada últimamente en Ramiro Restaurante. Llevamos años dándolo todo ahí, celebrando cada cumpleaños y comilonas familiares, porque la comida siempre ha sido un gran atractivo. Pero en las últimas visitas, la calidad ha pegado un bajón brutal. Hoy, por ejemplo, la carne era incomible, dura y seca. Aunque le pedimos al cocinero que la dejara un poco jugosa, no hubo manera. Los cuchillos no podían ni con ella, y el plato de rape, más bien un plato de patatas con un trocito de rape, no tenía por dónde cogerlo. Vamos, que salimos decepcionados de ahí.
Y hablemos del servicio, porque madre mía. No sé si la camarera que nos tocó ese día estaba enfadada con el mundo, pero que te atiendan con esa mala cara no tiene perdón. Hasta me dan ganas de pensar que el ambiente ha cambiado para mal. En una ocasión, fuimos con los peques porque nos dijeron que el parque de bolas abría a las 13:00, y nos encontramos con un señor en la barra que funciona más como un bloque de hormigón que como un trabajador. Nos soltó que el parque abría solo si íbamos a comer allí, y ni se molestó en dar una excusa coherente. Al final, dimos media vuelta y nos fuimos, y yo te digo: con esa actitud, dudo que regrese pronto.
El Día de la Madre fue otra aventura, y no precisamente linda. Todo a reventar y escaso personal. Tuvimos que esperar más de dos horas para un menú de fin de semana. Cuando por fin pedimos la cuenta, tras insistir la tira de veces, nos intentaron cobrar de más. La comida, eso sí, estaba buena, pero el servicio... un desastre. Para redondear, en un cumpleaños reciente nos dijeron que no podían ofrecernos platos ni cubiertos para nuestra tarta. Tuvimos que pelearnos para conseguir unos, y no es la forma en la que quieres celebrar algo.
Para responder a tu pregunta sobre si ofrecen opciones para familias con niños: la respuesta es sí, pero con reservas. Claro, el parque de bolas puede ser un aliciente, pero ya ves cómo pueden manejar la situación. Así que si vas con peques, prepara un buen plan B por si las moscas. La relación calidad-precio sigue siendo razonable, pero el tema del servicio ha decaído un montón, así que lo mejor es ir con las expectativas bien bajitas.
Hay instalaciones para que los niños se diviertan mientras los adultos disfrutan de la comida
Mira, si vas a Ramiro Restaurante en Alcobendas, la primera impresión puede ser de todo menos uniforme. Por un lado, hay quienes han tenido experiencias de 5 estrellas. Imagínate un sábado cualquiera, con un menú que no pasa de 16 euros por persona. La fideuá de marisco es toda una joyita. Y si llevas peques, pues tienen menú infantil a 9.90 euros. Además, ahora tienen un parque de bolas abierto, así que mientras los niños se divierten, tú puedes disfrutar de la comida sin estrés. Los camareros son bastante agradables, así que el servicio, aunque no es perfecto, se aguanta.
Pero no todo es color de rosa, ¿eh? Hay críticas de una estrella que son una patada. Gente que dice que el servicio es lentísimo y que tienes que hacer el esfuerzo de levantarte para que te tomen la comanda. Y encima, cuando pides algo, resulta que casi siempre les falta. Un lío total. Así que si esperabas comer algo específico, puede que te quedes con las ganas. Y el menú a 18 euros tampoco lo hace más atractivo si la comida no está a la altura.
Luego están quienes han ido en plan familiar, y claro, están encantados de que los niños puedan jugar en el parque de bolas. Pero las quejas no faltan. Comentan que los camareros están desbordados y que tardan un montón. Las raciones a veces son escasas y hay falta de comunicación sobre lo que tienen y lo que no. Si vas con la idea de un buen plato, te puedes llevar una decepción, sobre todo si a otros les llega un platillo más completo.
Así que, ¿hay instalaciones para que los niños se diviertan mientras los adultos disfrutan de la comida? ¡Claro que sí! Tienen un parque de bolas genial para los peques, así que se pueden entretener mientras tú te das un respiro. Pero ojo, que eso no significa que el resto sea un lujo. Te vas a topar con un sitio donde hay que ajustar expectativas, sobre todo si buscas comida de calidad.
Qué tipo de servicio se puede esperar en Ramiro Restaurante
Así que me tienes que contar sobre Ramiro Restaurante en Alcobendas, ¿eh? Bueno, empecemos. La comida no está tan mal, siempre hay platos decentes, pero el servicio es un verdadero desastre. Ayer estuve ahí y tardaron 25 minutos en atenderme. Tuve que andar preguntando a varios camareros si me podían sentar y si tenían menú del día. ¡Increíble! Y cuando intentas llamarles, te ignoran. De verdad, me hicieron llegar tarde al trabajo. Salí con un 4 en comida y un 1 en servicio. El ambiente un 2, no sé si por la espera o porque me pique la rabia.
Pasando a la parte un poco más positiva, hay quienes dicen que la comida es buena, y sí, hay más variedad que antes, así que si te decides a ir, seguro que hay algo que te gusta. He oído que el salmorejo es un must, así que pruébalo. A pesar de estar a tope, el personal se mueve rápido, así que no todo está perdido. Eso sí, el ruido de las sillas al arrastrarse es horrible, y la acústica del lugar no ayuda nada. Unos buenos tapones en las patas de las sillas harían maravillas. El servicio aquí es un 4, y la comida, un notable 4 también, aunque el ambiente se queda en un 3.
Ahora, si hablamos de copas, ah, amigo, ¡mejor ni te cuento! Las que me sirvieron estaban más sucias que un trapo y me quedé con un asco que flipas. Eso me llevó a valorar el sitio con un 1. Y respecto a la comida en general, no siempre lo que hay es de calidad: raciones escasas, y alguna vez he tenido una ensalada de endivias que parecía un chiste. Con un 2 en comida y 2 en servicio aquí, no se recomienda para nada.
Y ya que estamos, si preguntan “¿Qué tipo de servicio se puede esperar en Ramiro Restaurante?”, la respuesta es clara: un servicio muy irregular. A veces te puede tocar un chaval rápido que sabe lo que hace, pero otras, la atención es tan mala que ni te miran.
Es necesario realizar una reserva previa para comer en el restaurante
Mira, la movida con Ramiro Restaurante es que ya no es lo que era. Fui con un grupo y la sorpresa fue mayúscula cuando nos enteramos de que solo había un menú de fin de semana que costaba casi 18 eurazos. ¿Y opciones vegetarianas? ¡Na de na! Cuando le preguntamos a la camarera, que por cierto era más borde que un cactus, nos suelta que hay escalibada con bacalao. ¿Hola? Una persona vegetariana no come pescado, amiga. Total, que tras mucho insistir nos ofreció ensalada, pero ni de coña era lo que esperábamos. Ah, y para colmo, te obligan a pagar la cuenta de una tirada. ¡Más de 300€ para una sola persona! Olvídate.
La comida tampoco se salva. He leído cosas y son todas malísimas. Unas raciones que son realmente pauperrimas y de poca calidad. A las 14:30 ya no tenían entrecot, así que nos metieron un bistec duro que parecía de goma. El arroz con marisco que nos sirvieron era ridículo. Pregunta a cualquiera que haya ido: el arroz con leche daba asco, parecía hecho con agua y no con leche. La atención, por cierto, es un desastre. La camarera, que lloraba por todo como si le debieras algo. Terrible. Yo no vuelvo más.
Y en cuanto a la calidad-precio, mejor ni lo menciono. Subieron precios y bajaron la calidad. Antes te ponían agua de litro y ahora a botella de 250cl. Si no quieres postre, olvídate de cambiarlo por un café. Un chasco total después de años yendo con amigos. ¡Una pena!
En cuanto a hacer una reserva previa, parece que no es imprescindible, pero yo lo pensaría dos veces. Si decides ir, asegúrate de que no te sorprendan con ese menú limitado y las normas raras al pagar. Créeme, mejor ahorrar esos euritos para otro lado.
Se pueden encontrar opciones de bebidas como café o batidos en el menú
Mira, te cuento, estuve en Ramiro Restaurante hace poco y la experiencia fue un poco agridulce. Pedimos el menú de fin de semana que cuesta 16€. La comida estaba normal, ni fu ni fa, pero las raciones eran ridículamente pequeñas. La parte buena fue el postre casero, que era lo mejor del menú, ¡sin duda! Los camareros, por su parte, atentos y muy correctos, eso sí.
Ahora, sobre la respuesta del dueño... me parece que hay gato encerrado. Dijo que fue un problema puntual y que ya lo solucionaron. Eso suena bien, pero déjame decirte que no pidió disculpas ni nada por el estilo. Y lo más raro es que sabían que había un grupo grande celebrando, y a pesar de eso, no ofrecieron solución ni compensación. Al final, lo único que arruinó la fiesta fue la comida. Una lástima, la verdad.
Y una última cosa, para los que se pregunten si hay opciones de bebidas como café o batidos en el menú, esa info no la tengo clara. Pero si decides lanzarte, te recomendaría preguntar directamente cuando llegues, así te sacas la duda. ¡Espero que tu experiencia sea mejor que la mía!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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