
Si estás por Villalbilla y buscas un buen plan, MACOCO es el sitio al que tienes que ir. Con una parrillada de verduras de temporada que es la bomba, aquí puedes disfrutar de comida saludable y ligera sin complicaciones, perfecta para esos días de calor. Además, su ambiente es muy acogedor, ¡y la atención es de diez! No es solo otro restaurante, es un lugar donde la buena comida se mezcla con un rollo de los años 20 que te deja con ganas de más.
Y ojo, que en MACOCO no solo hay verduras. Si eres más de carne, te aseguro que su burguer de vaca madurada y el tartar de presa ibérica son un auténtico festín para el paladar. ¿Quieres disfrutar de cócteles y un vermú fresco? También los tienes. Para que no se te olvide, puedes llamarlos al 910.53.08.10 para hacer tu reserva. Así que, ¿qué esperas? ¡A mí me han ganado y seguro que a ti también!
MACOCO
Horarios MACOCO
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 19:30–1:00 |
| martes | 19:30–1:00 |
| miércoles | 19:30–1:00 |
| jueves | 19:30–2:00 |
| viernes | 19:30–2:00 |
| sábado | 19:30–2:00 |
| domingo | 19:30–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación MACOCO
Dónde se encuentra MACOCO
¡Ey, gente! Si buscas un sitio donde montarse una buena cena, MACOCO es el lugar. Este restaurante está en C. de los Baños de Sacedón, 1, 28810 Villalbilla, Madrid y, ¡vaya que lo tienen todo! Estuvimos cenando un sábado y la verdad es que nos encantó. Cinco estrellas para la comida que estaba llena de sabor y las raciones, ¡abundantes! El camarero Sergio, un encanto, nos soltó unas recomendaciones y, la verdad, no le falló. ¡Felicidades, porque seguro que repetimos! Comida por 20-30€, y menús que no decepcionan.
Si no sabes qué pedir, déjate llevar por la Hamburguesa de Carne Madurada y la Ensalada de Tomate con Ventresca. Es que esas combinaciones son de otro nivel. No nos olvidemos de María, que también nos atendió un par de veces y fue súper amable. El servicio es un sólido 5 estrellas también. ¡Sin esperas innecesarias! Todo fluido, como debe ser.
Y el ambiente... ¡uff! Es acogedor y tranquilo, perfecto para una cena en buena compañía. De verdad, se nota que les importa el detalle y que la calidad de los ingredientes es top. Si buscas un sitio que sume buena comida y trato excepcional, MACOCO no te va a fallar.
Ahora, ¡ojo con esto! Si eres celíaco, pregúntales bien antes de ir, porque han tenido líos con el gluten. No todo es perfecto, y eso hay que tenerlo claro. Pero si te cuadra, ánimo!, porque estéticamente y en sabor, están muy arriba. Así que ya sabes, si te pones a pensar en dónde cenar, ya tienes respuesta: en MACOCO, en Villalbilla, ¡y no me digas que no te lo recomendé!
Qué tipo de comida ofrece MACOCO
La verdad, Macoco nunca decepciona. Por segundo año consecutivo nos juntamos ahí a celebrar la cena con los colegas y, ¡menuda elección! Los nuevos dueños han traído un aire fresquito al lugar, con una decoración que mola y un ambiente que te hace sentir como en casa. Optamos por el menú intermedio de 39 euros y, en serio, salimos reventados de tanto comer. El vino, a su nivel habitual, bien fresquito, y cada plato fue un escándalo.
Arrancamos con unos torreznos crujientes por fuera y sabrosos por dentro, ¡qué locura! Luego probamos la ensaladilla de pulpo y los mejillones, que estaban jugosísimos. La mayoría se lanzó al vacío de vaca como plato principal y, vaya, nos encantó. Los que se fueron a por el bacalao también salieron super satisfechos. Para cerrar, nos trajeron la tarta de queso hecha con queso Idiazabal. Aunque no es la típica cremosa, nos dejó a todos con ganas de más. Después de cenar, el personal nos invitó a la zona de “copeo” para tomar algo con unos frutos secos y chuchecitas. Sin duda, seguiremos apostando por Macoco todos los años.
En mi última visita, tenía la idea de solo tomar algo y probar las nuevas cositas que tenían después de las reformas, pero, la atención estuvo un poco floja. Ni nos atendieron al llegar, y con ocho camareros dando vueltas, me tocó pedir la bebida yo solo. Aunque eso sí, la comida seguía estando deliciosa. Un queso con cherry que estaba divino y unos pollitos que le di a mi hijo, ¡se los comió todos sin piedad! Para ser un lugar familiar, la ubicación al lado del parque infantil es genial, así te sientes más seguro dejando a los peques jugar.
En cuanto a la oferta, Macoco sirve una comida variada que va desde tapas, platos principales como carne y pescado, y unos postres que son una maravilla. Así que, si buscas un lugar donde comer rico y pasarlo bien con tus amigos o familia, ya sabes, Macoco es el lugar.
Hay opciones vegetarianas en el menú de MACOCO
Y bueno, hablando de MACOCO, a veces se siente como una montaña rusa, ¿no? Cuando cambió de dueño, la calidad se fue por el desagüe. Te lo digo claro: he tenido que bajar mi reseña a dos estrellas. Fui un par de veces y, la verdad, lo que probé no me convenció. Rodaballo seco, lomo de ternera que no había por dónde cogerlo, y unas gambas pasadas... menuda decepción. Claro, si el precio fuera más ajustado sería otra historia, ¡pero no es el caso! Para pagar esos precios, esperas comida buena. Por un menú de 30-40 €, no quiero pelearme con el plato.
A pesar de todo, hay que dar un toque positivo: los panes que traen están de lujo y las alcachofas y el queso fundido estaban bien ricos. Además, el servicio es bastante amable, pero, honestamente, no es suficiente para que quiera volver. Ojalá recuperen el nivel que tenían antes porque lo disfrutábamos mucho.
Por otro lado, he escuchado cosas geniales sobre este sitio. Un montón de gente comenta que el menú del día es el mejor de la zona y que siempre que vuelven, se llevan buena comida en el estómago. Suelen salir con un par de platos, como croquetas y aguacate a la parrilla, que son un hit. Y, de lo que dicen, parece que han mantenido buena calidad y variedad, así que hay que tener eso en cuenta.
¿Y de vegetales? ¡Claro! En el menú de MACOCO siempre hay opciones vegetarianas disponibles. Aunque no he probado todo, por lo visto hay platos que no se dejan atrás, así que si eres de los que disfruta de la comida sin carne, tendrás donde elegir. ¿Te animas a probar?
Cuál es uno de los platos más destacados de MACOCO
Mira, el restaurante MACOCO en Villalbilla es una joyita. Hemos ido varias veces y la verdad, siempre ha sido un acierto. La comida es de 10, de esas que te deja feliz y con ganas de más. La última vez que fuimos a comer el menú del día, por solo 13,50€, quedamos encantados. Todo, desde el primer bocado, está hecho con mucho cariño y están atentos a cada detalle. La chica que nos atendió fue super maja, siempre con una sonrisa. Lo único que le pondría un pero es que el local estaba un pelín frío. Un poco más de calefacción no vendría mal, ¿no crees?
Ayer cenamos allí y, de verdad, la comida y la atención fueron top. También nos lanzamos con unos cócteles que preparaba María, ¡menudos drinks! Deliciosos. Es un sitio para disfrutar en buena compañía, y no nos llevamos la decepción que a veces pasa en otros lugares. Así que sí, repetiremos seguro.
Ahora, no todo es perfecto, y hay que ser realistas. En una ocasión, a unos amigos les sirvieron unas hamburguesas que eran un desastre. La comida tardó una hora en llegar, y el servicio fue de pena, ni una disculpa ni nada. Hicieron un buen plato, pero el trato dejó mucho que desear. La experiencia puede variar, pero al menos cuando todo va bien, el lugar se siente bastante acogedor.
Y, para terminar, si te preguntas cuál es uno de los platos más destacados de MACOCO, definitivamente tienes que probar el Cachopo de Ternera. Es impresionante, y si no te vas a quedar con hambre porque la hamburguesa y las croquetas de jamón también están brutales. Así que, ya sabes, ¡a darle una oportunidad!
Es MACOCO un lugar adecuado para comer durante los días de calor
No sé ni por dónde empezar con MACOCO. Acabamos de volver de comer allí y la verdad, ha sido una experiencia bastante mala. Desde que llegamos, una de las camareras fue borde y parecía que estaba en otra galaxia. Pasaba de nuestra mesa como si fuéramos invisibles, y ya ni hablar de la velocidad en cocina, que se puede decir que brilla por su ausencia. El bacalao que nos sirvieron estaba pasadísimo, y la carne al punto menos, pues más bien estaba hecho bastante. Para colmo, cuando fuimos a pagar, nos preguntaron cuántas bebidas habíamos pedido fuera de menú. ¿En serio? Cada vez que volvemos, la experiencia va de mal en peor. Y eso que el sitio es bonito y la propuesta de comida tiene potencial, pero el servicio y la cocina no ayudan en nada.
Por otro lado, si vives cerca y piensas aprovecharlo para unas cañas, te diría que pienses dos veces. Es el típico bar que intenta lucirse como si fuera un restaurante de alta cocina, pero es decepcionante. Pides una cerveza y la tapa que te sirven, si tienes suerte, son esas patatas fritas que no compensan el precio. La última vez casi tuve que suplicar para que me pusieran algo, y ya te digo que no es barato. Si esperas buen servicio y calidad, te vas a llevar una gran decepción.
Y mira, me atrevo a decir que no es nada recomendable. Después de la experiencia anterior, pensé que quizás esta nueva gestión podía traer algo fresquito, pero está claro que no mejoraron nada. La atención de los camareros es horrible, y es que si pides varias consumiciones, a veces te topas con una tapa ridícula: un bol de patatas que ni siquiera llega a compensar. La última vez, mi hijo derramó su bebida y ni se inmutaron al pedir otra. Y, por supuesto, nos cobraron el zumo derramado. Eso sí, la risa de los camareros al escuchar nuestras quejas fue la guinda del pastel. Hasta que no cambien a alguien que realmente le dé un toque al lugar, yo no pienso volver.
Entonces, para esta pregunta: ¿Es MACOCO un lugar adecuado para comer durante los días de calor? La respuesta es un rotundo no. Si ya de por sí el servicio y la cocina no son buenos, con el calor solo se suma el estrés de esperar y ver cómo te ignoran. Mejor busca un sitio donde la atención y la comida sean frescas y agradables.
Cómo es el ambiente de MACOCO
Mira, te cuento que fui a MACOCO en Villalbilla y la experiencia fue un poco de todo. Pedimos cachopo, que, la verdad, no estaba mal, pero estaba muy seco y era como que el queso no estaba bien repartido. Sinceramente, las raciones se me hicieron algo escasas para el precio que pagamos, que anduvo entre los 20 y 30 euros por persona. La comida estaba rica, pero tampoco fue para flipar. Comida y servicio, calidad de 3 estrellas, ni fu ni fa.
Luego, al siguiente día volvimos y, ¡boom! El ambiente era muy agradable. La comida esta vez sí que fue espectacular. No dejes de probar las rabas, el tartar de atún y la hamburguesa. Había ido varias veces y siempre es un sitio muy recomendable. ¡Ah! Y no te olvides de los postres, que también están muy ricos. Esta vez, el precio se movió entre 10 y 20 euros, y de verdad que la comida, el servicio y el ambiente se llevaron 5 estrellas. Tranquilo, había un cierto nivel de ruido, pero puedes conversar sin problemas, así que bien.
El lugar en sí tiene su rollo, muy bonito y con encanto, pero un solo camarero para todo el restaurante, ¿te lo creo? Sergio, el chico que nos atendió, era simpático y eficiente, que se ganó un 10 por su trabajo. ¡Vaya vergüenza que lo dejaran solo! Hizo que el servicio valiera la pena. Y bueno, en cuanto al ambiente, te lo digo: tiene un toque fresco y acogedor. Ideal para grupos de cualquier tamaño, y si tienes la suerte de que Sergio te atienda, te vas a sentir como en casa. Así que, en resumen, es un sitio que, aunque tiene sus altibajos, no está nada mal.
Qué tipo de atención se puede esperar en MACOCO
Si todavía no has probado MACOCO, estás tardando. Este restaurante en C. de los Baños de Sacedón, 1, 28810 Villalbilla, Madrid ha mejorado muchísimo desde que abrieron. La variedad de platos es increíble y la calidad ni se diga. La comida está brutal, pero la verdadera joya es María, la camarera. Con ella, el servicio es muy top. Da gusto ver a gente joven con buena actitud, siempre sonriente y dispuesta a ayudar. Así que si buscas un buen rato, este es el sitio.
Hemos ido varias veces y cada vez que regresamos, hay algo nuevo en la decoración. Se nota que le están poniendo cariño. Nos dijeron que abrieron rápido, pero siguen metiendo mano a todo y mejorando los detalles. Y aquí va lo mejor: tienes que probar la barra de aperitivos. ¡Está de escándalo! Nos invitaron a algunos en cada ronda de bebidas y, de verdad, son una locura. Y si te lanzas a pedir la tosta de chipirón relleno a la brasa, no vas a poder resistirte. Y ojo, al caer la noche, la música se vuelve más festiva y la atmósfera cambia, te lías y acabas disfrutando hasta más tarde.
No puedo dejar de hablar del menú del día, por solo 13.50€. La calidad es brutal, he repetido varias veces y nunca me ha decepcionado. Te armarás de valor para comer solo uno o dos platos, porque todo está riquísimo. Incluso la paella que nos pusieron de tapa fue un hit. Compartimos una ensalada de rúcula con salmón y estaba perfecta, además de una cantidad generosa. Y el postre, ni te cuento, la tarta de queso es para llorar de lo buena que está.
Ahora, no todo es perfecto. He escuchado que el servicio puede ser algo lento a veces. Hay críticas sobre tener que esperar un rato demasiado largo para cosas simples. Y también, la terraza podría mejorar, ya que la tienen en un rincón oscuro donde no la gente no se siente animada a sentarse. Pero dejando eso a un lado, con MACOCO tienes la garantía de que el staff es amable y atento cuando la cosa va bien. La experiencia puede variar un poco, pero en general, la atención es sólida y siempre hay buenos detalles que te hacen querer volver.
MACOCO también ofrece platos de carne
Y mira, no quiero ser un aguafiestas, porque MACOCO tiene potencial, de verdad, pero hay cosas que no se pueden ignorar. Te sientas allí y a veces parece que unos son VIP y otros, pues, no cuentan, ¿me entiendes? Pides una tapa con todo tu cariño después de estar haciendo rounds de bebida, y de repente ves que las mesas de al lado están disfrutando de sus tapitas y tú te quedas mirando como un perro con amarre. Eso no se hace, hermano.
El servicio es un tema aparte. Yo sé que atender puede ser un curro pesado, pero ¿no puedes sonreír un poco? A veces parece que lo están haciendo de mala gana. No esperas que se deshagan en atenciones, pero un poco de buenas vibras nunca viene mal. Es un 1 en servicio, sin duda.
Y sobre el ambiente, es un 3, no se siente del todo mal, pero podría estar mucho mejor. A veces siento que el sitio vibra, pero por lo general te deja un poquito frío, como si le faltara al menos unas risas y ganas de disfrutar la comida. Todo suma, ¿sabes?
Y ya para terminar, si te preguntas si MACOCO también ofrece platos de carne, la respuesta es que sí. Tienen opciones, pero tú tendrás que enfrentarte a la misma movida de servicio. Así que, ya sabes: ve con calma y prepárate para ver si te toca ser de los afortunados que recibe esa tapa en un santiamén.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








