
Si buscas un sitio chido para desconectar, el Huerto San Antonio es tu rollo. Está en el corazón de la Sierra de La Cabrera, justo a un tiro de piedra del casco urbano. Este lugar es una finca de 2,5 hectáreas, rodeada de naturaleza, con huertos de frutales y manantiales que te van a encantar. Además, está a los pies del monasterio románico de San Julián y San Antonio, que data del siglo XII, así que ya te imaginas el rollo histórico que tiene.
Aquí no solo puedes disfrutar de la tranquilidad del pueblo, sino que también hay un montón de instalaciones para hacer tu estancia más chula: tienes piscina de temporada, un jardín enorme y hasta un salón de juegos. Y si te preocupa el Wi-Fi o el parking, ¡olvídate! Aquí es todo gratis. Así que ya sabes, si quieres relajarte, conectar con la naturaleza y disfrutar del aire fresco, el Huerto San Antonio es el plan que no puedes dejar pasar. ¡Atrévanse a visitarlo!
Huerto San Antonio
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Mapa Ubicación Huerto San Antonio
Dónde se encuentra el Huerto San Antonio
¡Ey, peña! Hoy quiero hablaros sobre Huerto San Antonio, que está en C. Subida al Convento, S/N, en La Cabrera, Madrid. Os cuento, porque si eres celíaco o tienes sensibilidad al gluten, aquí no es el sitio donde quieras estar. ¡NO APTO PARA CELÍACOS NI SGNC!! y eso es un aviso serio. Estuve en un retiro que prometía atender todas las necesidades alimentarias, pero la realidad es bien distinta.
Una vez que llegamos, las bandejas en el buffet del desayuno eran un caos total. Todo mezclado: bollería, fruta cortada, migas volando por todos lados. Y ni hablemos de las leches vegetales. No sabías ni de qué tipo eran, y uno espera algo más de claridad cuando se trata de dietas especiales. Una amiga celíaca se encontró con un estrés brutal por no tener la seguridad de lo que comía. ¡Inaceptable!
El personal allí no tenía ni idea de lo que supone ser celíaco. No sabían que la contaminación cruzada es real. Usar la misma tostadora y horno para diferentes dietas no es una opción. Sabían poquísimo sobre las lentejas y sus trazas de gluten, y ese desprecio hacia la seguridad alimentaria no tiene excusa. No es un simple malestar, la celiaquía es una enfermedad autoinmune seria. Lo que más me fastidia es que, con un poco de formación, pueden ofrecer un servicio adecuado y seguro para todos.
Ahora, si estás pensando: "¿Dónde se encuentra el Huerto San Antonio?" Ahí lo tienes, está en C. Subida al Convento, S/N, 28751 La Cabrera, Madrid. Pero, de verdad, os aconsejo no arriesgaros. Esperemos que se pongan las pilas y se conecten con la Asociación de Celiaquía de Madrid. Así, tal vez, consigan ofrecer un espacio seguro para todos. Hasta entonces, mejor pasad de largo.
Qué tipo de actividades se pueden realizar en Huerto San Antonio
Te cuento un poco más sobre el Huerto San Antonio. La ubicación es top, a unos 2 km del pueblo de La Cabrera y cerquita del convento de San Julián y San Antonio, que es del siglo XI. Si eres de los que disfruta del silencio y la naturaleza, aquí te vas a sentir como en casa. Además, la finca es bastante bonita y tienes varias edificaciones para explorar. Un buen paseo por ahí es una buena idea.
Ahora, sobre el desayuno, hay que hablar. En general, es un buffet bastante completo, con café, tostadas, fruta y demás, pero lo siento por la peña vegana o celíaca. Injusto que no tengan las mismas opciones que los demás, sobre todo porque el precio es el mismo y encima te cobran un suplemento. Eso hay que mejorarlo, por favor. Al final del día, la comida, tanto desayuno como las comidas y cenas, son ricas y variadas, pero un poco de consideración para todos no vendría mal.
Hablando de las camas, las habitaciones son pequeñas, y aunque son cómodas, las camas pueden ser un poco incómodas si estás en plan compartir. Pero bueno, lo compensa el hecho de que son limpias y tienen lo que necesitas. Y hay un dómino donde hay algunas actividades, aunque ten en cuenta que los aires son ruidosos, lo que puede hacer que escuchar a los compis sea un poco complicado.
En cuanto a actividades, aquí puedes aprovechar el entorno para hacer senderismo, disfrutar de paseos tranquilos por la finca y, si hay piscina, te puedes dar un chapuzón en agua de manantial durante el verano. Así que, ya sea que vayas en grupo, solo o con amigos, hay un montón de formas de desconectar y pasarlo bien, pero si buscas algo más para compartir en pareja o familia, quizás no sea la mejor opción. ¡Suerte y disfruta!
Qué tamaño tiene la finca del Huerto San Antonio
El Huerto San Antonio es uno de esos lugares que la rompe. Estuvimos este fin de semana (del 1 al 3 de agosto) y, sinceramente, es perfecto para escapar del ruido de Madrid. Es súper espacioso y tiene todo lo que necesitas: parking gratuito, piscina... vamos, que te sientes de lujo. Pero lo que realmente nos robó el corazón fue la atención de Valentina y Dana en el restaurante. Estas chicas son de otro nivel, siempre pendientes de que todo estuviera bien, preguntándome si tenía alergias o intolerancias. Para mí que soy vegetariana, me dieron unos consejos que flipas tanto en el desayuno como en la cena. ¡Un 10 para ellas!
Y la comida, ni te cuento. La carta es amplia y los platos te llenan de verdad, así que no hay riesgo de pasar hambre. La experiencia fue maravillosa, de esas que recordará siempre. Si andas en busca de un sitio tranquilo para desconectar y relajarte, este es EL lugar. La comida está de muerte, y no puedo dejar de mencionar las croquetas caseras, especialmente las de boletus y calçots, que son simplemente alucinantes. La tranquilidad del entorno, con la naturaza a tu alrededor y la piscina, te hace sentir que estás en otro mundo.
Claro, no todo es oro. Hay reseñas de experiencias horribles, como una chica que reservó para su noche de bodas y acabó en una cabaña que parece un cuchitril. Así que si te ríes del peligro, mira de no acabar en esa historia. Dicen que el acceso a la cabaña es una locura y que es un loft mini en medio del bosque. Se habla de bichos y una bañera sucia que no funciona. ¡Madre mía! Eso sí que es un poco estafa, y que no cuenten contigo para una noche quiero-dárselo-todo.
En cuanto al tamaño de la finca, he leído que es bastante amplia y hay espacio suficiente para disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza. Te sientes en un lugar espacioso donde puedes respirar. Aunque no tengo los metros exactos, el ambiente que te ofrece el Huerto San Antonio lo convierte en un lugar ideal para escapadas, siempre que elijas sabiamente tu alojamiento.
Qué atractivos naturales hay en el Huerto San Antonio
Lo que te voy a contar sobre el Huerto San Antonio es de traca. La experiencia fue tan mala que ojalá pudiese darle CERO ESTRELLAS. ¿Te imaginas? Te venden una habitación deluxe con bañera de hidromasaje y cuando llegas, te encuentras con un cuchitril lleno de suciedad y bichos. Se nota que las fotos son un engaño total. Para empezar, el sitio está en una carretera de montaña estrecha, y si llegas tarde, olvídate de aparcar decentemente. Tienes que dejar el coche a saber dónde, y eso ya te da mal rollo.
Luego, hay que andar por un pinar para llegar a la habitación, lo que es un desastre si no llevas zapatillas de montaña. Cuando finalmente llegas, te encuentras con una habitación que da más miedo que otra cosa. El suelo es de terrazo antiguo, que parece que no ha visto un fregona en años. Y la bañera, esa joya de supuesta relajación, ¡no funcionaba! Además, para llegar a la cama tienes que subir una escalera con una pendiente loca, que te deja en tensión cada vez que subes y bajas. Si no te agarras bien, puedes darte un buen golpe. Vamos, una experiencia de locos.
Y si te estás preguntando qué atractivos naturales puedes encontrar allí, la verdad es que el entorno está rodeado de naturaleza increíble, pero no te dejes engañar. Las fotos que ves son de un lugar que en realidad no está ni a la altura. Así que, si estás buscando un sitio bonito para desconectar, mejor que busques en otra parte. Huerto San Antonio se lleva la palma como una estafa total. A mí no me vuelven a ver.
Cuál es la historia del monasterio de San Julián y San Antonio
Así que, te cuento un poco sobre el Huerto San Antonio. Fui a probar su famosa calçotada y, aunque los calçots estaban correctos, la experiencia tuvo sus altibajos. El menú incluía una bebida, pero no me parecía muy justo que te den un botellín en vez de una cerveza de verdad. Si ofreces un menú con bebida, lo mínimo es dar un tercio o un doble. Vamos, que si pides agua, al menos que no te den esa botellita de miniatura que parece una broma. A pesar de todo eso, el precio era razonable.
Por otro lado, fuimos a comer un día y, la verdad, fue una decepción total. Los calçots estaban bien, pero la salsa romescu... ¿de qué hablaban? Picaba como si le hubieran echado un puñado de guindillas y no tenía ni rastro de almendras. Como si eso fuera poco, hacía un frío que metía miedo en el salón. Te juro que no me quité el abrigo en toda la comida. Las sillas, además, eran de hierro y no eran nada cómodas. Pedimos dos menús completos y la carne a la parrilla dejó mucho que desear. En serio, ¿cómo se justifica ese precio con lo que ofrecen? Increíble la lista de espera que tienen.
Ahora sí, de lo mejor de todo fue el servicio. Las camareras un diez, muy atentas y amables. Aunque el menú completo se hacía un poco caro, sobre todo si pagas extra por un buen vino. Una vez pagamos 52€ por persona, y eso ya me pareció un abuso para lo que nos ofrecieron.
Y ya que estamos, ¿cuál es la historia del monasterio de San Julián y San Antonio? Resulta que este lugar tiene su encanto y su historia. Aunque no soy un experto, se sabe que ha sido un sitio de recogimiento y espiritualidad desde hace siglos. Ya sabes cómo son estos monasterios, un refugio en medio de la naturaleza, perfecto para desconectar y disfrutar de la tranquilidad. ¡Así que ya sabes, si te decides a visitar Huerto San Antonio, aprovecha para apreciar también un poco de la historia local!
Hay instalaciones para el esparcimiento en el Huerto San Antonio
La verdad, el Huerto San Antonio en La Cabrera tiene sus cositas. Para empezar, te cuento que el lugar tiene 3 estrellas, lo que ya te da una idea de lo que puedes esperar. Las chicas del servicio son súper amables, te tratan de lujo y te hacen sentir como en casa, así que eso es un punto a favor. La comida está buena, pero tampoco esperes una maravilla gourmet. Lo cierto es que el sitio tiene algo de encanto, especialmente si buscas desconectar y relajarte en la naturaleza. Ah, y para quienes se preocupan por la ubicación, está en una zona muy tranquila con buenas vistas.
Pero vamos a hablar de las habitaciones, que son algo pequeñas y las camas no son las más cómodas del mundo. Si quieres un poco de lujo, hay una habitación con bañera de hidromasaje, pero ojo, porque no funciona bien y las duchas pueden inundar la bañera, así que prepárate para una rápida. Y si alguna vez piensas en ir con alguien que no pueda moverse con facilidad, mejor piénsalo dos veces, el terreno es empinado y puede ser complicado.
En meses fríos, el comedor se calienta con estufas de gas, así que al menos no te vas a congelar mientras te pegas un buen menucito. Las actividades son muy relajadas, caminatas por la naturaleza y esas cosas. Pero si buscas algo más activo o divertido, quizás deberías mirar otras opciones.
Respecto a las instalaciones para el esparcimiento, el Huerto San Antonio no es Disneylandia, pero hay suficiente para pasarlo bien con amigos o pareja. El ambiente es tranquilo y a la vez puedes disfrutar de la naturaleza, que siempre viene bien. Así que, aunque no haya grandes cosas para hacer, el rollo de estar al aire libre y desconectar es un buen plan. Al final, con todo, el lugar tiene su encanto y si te gusta lo natural, puede que sea tu sitio.
Está disponible una piscina en el Huerto San Antonio
Y aquí seguimos, hablando del Huerto San Antonio. La verdad, es un sitio que da para hablar, pero no precisamente porque sea la bomba. He leído tantas críticas que me ha quedado claro que la comida, en general, no vale nada. Una estrella es lo que se lleva por los calçots, que, ojo, esos sí están bien. Pero el resto del menú es un desastre. Judías de bote frías, alcachofas durísimas y el cordero, ni hablar: parece que ha visto más tiempo que tu tatarabuelo. Vamos, una vergüenza por el precio que piden.
Y luego está la gente que se ha atrevido a darle dos estrellas. A ellos les llegó la experiencia de la calçotada, pero no les convenció. Los calçots crudos, que eso es un desafío para la digestión, y la salsa que ni de lejos se parece a un buen romesco. Te imaginas esperando un festín y lo que te caiga es un salmorejo raro. ¡Qué mal plan! Estar fríos en un salón sin calefacción, incluso con chimenea, es el colmo. Si buscas una calçotada real, mejor busca en otro lado.
Aunque por otro lado, hay quienes han disfrutado de cuatro estrellas. Lo apuntan como una buena experiencia, especialmente con el tema de los calçots y la terraza acristalada para el invierno. Dicen que la relación cantidad-precio está bien, pero que se quedan cortos en vinos. Así que, si decides ir, ve con colegas o familia y prepárate para la oferta limitada en copas. ¡Y ojo! Muchos están dispuestos a volver, así que igual tienes que arriesgarte.
Por último, hablemos del servicio. Hay una queja brutal sobre la forma de reservar. Si intentas hacer una reserva por WhatsApp y te dejan en visto durante tres días, imagínate la cara que se te queda. Una respuesta de "no vivimos para trabajar" es simplemente alucinante. En cuanto al manejo, algunas personas dicen que Dana y Valentina son eficientes y encantadoras, así que ahí tienes un poco de paz en ese caos.
Y sobre la pregunta de la piscina, no he pillado nada que indique que haya una disponible. Así que, no esperes darte un chapuzón por ahí. Mejor busca otra opción si eso es lo que te interesa. ¡Eso es todo, amigos!
Es necesario pagar por el Wi-Fi en el Huerto San Antonio
Ya te digo que Huerto San Antonio es un sitio de lo más encantador en medio de la naturaleza. Nos quedamos en la habitación número 10, que sí, es un pelín más cara, pero de verdad, vale cada céntimo. Desde el primer momento, el trato ha sido espectacular, gracias sobre todo al equipo del hotel, donde Valentina nos hizo sentir como en casa. La tranquilidad del lugar es un plus que no se puede pasar por alto. En cuanto al servicio, 5 estrellas sin dudarlo. Ideal tanto si vas en grupo como si decides hacer una escapada romántica.
Ahora, no puedo dejar de hablar de la calçotada. Este año había un frío que pela, un día lluvioso y con niebla que te dejaba tiritando, y la calefacción… ¡madre mía! La "chimenea" parecía que acababa de arrancar, así que el local estaba un poco fresco. Pero eso sí, cada año repitimos esta tradición, porque la experiencia vale muchísimo la pena. Nos fuimos a hacer una pequeña rutilla por la zona, que siempre nos deja buenos recuerdos.
Sin embargo, no todo fue un cuento de hadas. Hubo un bajón con la parte del menú, donde los segundos platos como la morcilla estaban poco comestibles. Esa parte fue una decepción, y francamente, no es lo que esperas cuando vas a disfrutar de la comida. Puede que haya que ajustar eso, porque no está bien que te pase eso en una calçotada.
A pesar de algunos tropiezos, las vistas y la atención son para llevarse un 5 en todo. El desayuno estaba buenísimo, y con unas vistas que te dejan sin aliento. Pero hay que ser sincero: el acceso a las habitaciones es complicado, lleno de piedras y poco iluminado. Si no llevas lámpara del móvil para andar por allí de noche, mejor ni lo intentes, te puedes caer.
Y sobre el Wi-Fi, pues sí, parece que hay que pagar por él. Así que, si te interesa estar conectado, mejor tenlo en cuenta antes de lanzarte a la aventura. Ese extra puede ser un factor a considerar. Pero bueno, si buscas tranquilidad y un buen trato, este es tu sitio. ¡Ya te digo yo que vale la pena!
El Huerto San Antonio cuenta con parking gratuito
Así que, hablando de Huerto San Antonio, está en la C. Subida al Convento, S/N, 28751 La Cabrera, y se siente como un buen escape de la ciudad, sobre todo si quieres comer algo rico y desconectar. Tienes que probar las tejas de Calçots con su salsa romesco, que son un manjar, todo hecho por el dueño y están deliciosas. De segundo, el entrecot a la brasa es una pasada, y para cerrar, la crema catalana casera. En general, es un buen lugar para relajarse después de una caminata por la sierra. Servicio 5 estrellas por parte del personal, que son muy atentos, y el ambiente es agradable. Eso sí, la ubicación tiene buenas vistas, ¡así que no te lo pierdas!
Pero ojo, no todo es color de rosa. Hay quienes han tenido una experiencia menos positiva. Reservamos a las 3 y terminamos comiendo a las 5 y media, y la comida llegó fría y a destiempo. Las camareras son majas, pero el servicio es un caos, así que cuidado con eso. Al menos el entorno sigue siendo hermoso. Si vas con peques, mejor que vayas a otro lado. Te pueden echar de la mesa si se levantan, y además, te hacen pagar lo que pidas, consumido o no.
En cuanto a las habitaciones, son bastante cutres. No tienen televisión, solo puedes ver Netflix y YouTube. Es un espacio pequeño con lo justo: una cama de matrimonio, una mesita y un par de sillas plegadas. La cena, ni te cuento, una hamburguesa mediocre y un contramuslo de pollo por 31 euros. A ese precio hay muchas otras opciones mejores. En cuanto a las comodidades, la piscina y el baño turco estaban cerrados, y hasta las paredes parecían de papel. Lo de dar el número de tarjeta de crédito es un rollo. No te dejan ver lo que firmas ni te avisan de las facturas, así que no creo que volvamos, sinceramente.
Y ya hablando de la pregunta sobre el parking, la verdad es que hay poco sitio para aparcar, así que si piensas ir con el coche, te van a poner las cosas un poco complicadas.
Qué tipo de alojamiento se ofrece en el Huerto San Antonio
Te digo que el Huerto San Antonio es el sitio ideal para perderte y relajarte en medio de la sierra. Las habitaciones, repartidas en la ladera del Pico de la miel en La Cabrera, te van a dejar alucinado. Imagina estar rodeado de naturaleza, con vistas brutales y un ambiente de paz total. Además, la atención es de 5 estrellas. Desde el momento en que llegas, el personal te trata como si fueras de la familia. Valentina y Dana, las genias que llevan el lugar, siempre con una sonrisa, están ahí para lo que necesites.
La comida es otra razón para enamorarte de este sitio. Todo está hecho con ingredientes caseros, y se nota: es un 10 en sabor. Cada plato es un festín que te hace sentir en casa. Y qué decir del paisaje, es simplemente espectacular. Perfecto para una escapada en pareja o un viaje con amigos. Y si te gusta hacer rutas, estás en el lugar correcto. Hay un montón de opciones a las que puedes acceder sin complicaciones.
Si buscas algo tranquilo y con buenas vistas, este es tu lugar. Eso sí, el acceso puede ser un poco complicado por lo empinadas que son algunas partes, pero tranquilo, vale la pena. Eso sí, deja que Valentina y Dana te guíen, porque con ellas todo es más fácil y divertido. Cada rincón tiene su encanto, y aunque alguna habitación puede estar mejorable, la experiencia global es inmejorable.
Entonces, ¿qué tipo de alojamiento se ofrece en el Huerto San Antonio? Pues, es un alojamiento rural perfecto. Perfecto para desconectar, hacer rutas y, sobre todo, disfrutar de una atención de lujo. Si buscas paz, buena comida y un trato excepcional, ¡tienes que ir! Sin duda, volveremos.
Es apto Huerto San Antonio para familias con niños
Y hablando de Huerto San Antonio, qué lugar más top para desconectar un rato. Si no lo has probado, deberías. 5 estrellas se queda corto. Las vistas son increíbles, ¡incluso lloviendo todo tiene su encanto! La atención es brutal, un aplauso gigante para Valentina, siempre al pie del cañón y lista para ayudarte en lo que necesites. Vamos, que te sientes como en casa, y ya eso vale mucho.
Nosotros fuimos en junio y la vibra del lugar es tranquila y encantadora. Las habitaciones son una pasada, limpias y con todo lo que necesitas. No solo eso, sino que la comida está para chuparse los dedos, especialmente esos calçots que te dejan con buen sabor de boca. Y sí, es un sitio donde la relación calidad-precio es muy buena. Fácilmente lo recomendaría al 100% y no dudaría en volver.
Los platos como la escalivada y el entrecot son una experiencia en sí mismos, casi como un festín en medio del bosque. Y sí, aunque a veces hay más gente en diciembre, esos días tranquilos son insuperables. Todo natural ycocinado con cariño. Eso sí, el alojamiento puede salir un poco caro, pero una vez que estás ahí, entiendes por qué.
¿Y qué tal para ir con niños? Pues la verdad es que sí, es un lugar apto para familias. Hay rutas de senderismo cerca y el ambiente es tan relajado que los peques estarán encantados corriendo y explorando. ¡Ánimo y anímate a visitarlo!
Qué tipo de frutales se pueden encontrar en los huertos del Huerto San Antonio
Ya te digo, el Huerto San Antonio es una joya. Tienen todo lo que necesitas para desconectar de la rutina y disfrutar de la naturaleza. Imagínate estar en plena sierra con unas vistas de locura, donde los buitres vuelan por encima. La terraza cerrada es un acierto total, con calefactores y buena música. Un sitio perfecto para relajarse, te lo aseguro. Y si decides probar el menú de calçots, ¡prepárate! Está delicioso y el trato del personal es de 10, siempre amables y con una sonrisa.
Por otra parte, también te encuentras con un ambiente tranquilo y romántico, ideal para grupos o parejas. En verano, puedes pegarte un chapuzón en la piscina después de dar un paseo por el bosque. Sí, es cierto que hay algunos detalles que podrían mejorar, como la cobertura de TV o la puerta del baño que es un poco rara, pero ¡para qué preocuparse de eso! Lo importante es el buen servicio y la ubicación espectacular.
Ahora, no todo es perfecto. Algunos han tenido malas experiencias en el restaurante, que si el ambiente frío, que si la comida no vale lo que cuesta. Es una pena porque el lugar tiene tanto potencial. A veces la calidad del servicio y la comida no están a la altura del paisaje que ofrecen. Pero, si eres de los que buscan paz y desconexión, puedes dejar esos comentarios atrás.
Y para los que les gusta la fruta fresca, te cuento que en los huertos del Huerto San Antonio puedes encontrar perales, manzanos y ciruelos. Imagina comer de esos frutales mientras disfrutas de las vistas. Es un planazo, ¿no? Así que ya sabes, cuando quieras un respiro de la rutina, ahí tienes un sitio que vale la pena.
Se puede visitar el Huerto San Antonio durante todo el año
Y qué decir del Huerto San Antonio, ¿eh? La ubicación es inmejorable. Te encuentras en medio de la naturaleza, a un tiro de piedra del monasterio y rodeado de rutas chulísimas para salir a caminar. Cuando llegas ahí, lo primero que sientes es esa paz que tanto buscas, alejado del ruido de la ciudad. Tiene 4 estrellas y la gente suele ir ahí para desconectar, ya sea en pareja, en grupo o con la familia.
La comida es de otro mundo, te lo juro. Todo casero, con ese sabor que solo le da la abuela. Si pruebas el gazpacho o el salmorejo, que son platos típicos, no vas a querer pedir otra cosa. Y si te da la vena de relajarte, la piscina es el sitio ideal para tumbarte y disfrutar de esos momentos de tranquilidad. Valentina y Dana, las que se encargan de todo, son un encanto. Te hacen sentir como en casa desde el primer momento. El servicio es un 10, y si necesitas algo, ahí están, siempre con una sonrisa.
Las habitaciones son super cómodas, equipadas para que no te falte de nada, como ese venti buenísimo. Eso sí, un par de cajones más no estarían mal, pero en general, están bien pensadas. Y si eres de los que les gusta disfrutar de los contrastes, la pileta de agua de manantial es un lujo que no puedes dejar pasar. La sauna al atardecer, ¡una gozada! ¡Te dejará como nuevo!
Y ahora, para responderte, sí, puedes visitar el Huerto San Antonio durante todo el año. Febrero, por ejemplo, es un mes espectacular, cuando los almendros empiezan a florecer. No importa cuándo vayas, seguro que saldrás con el alma renovada. ¡Así que no lo dudes, pilla tus panas y lánzate a vivirlo!
Qué medidas se han tomado para garantizar la tranquilidad y relajación de los visitantes
Y bueno, si estás por La Cabrera, no te puedes perder el Huerto San Antonio. Está en la C. Subida al Convento, S/N, 28751 La Cabrera, Madrid. Este sitio es un auténtico oasis para desconectar. Te lo digo en serio, aquí puedes dejar de lado el estrés y disfrutar del aire fresco. Imagina un lugar donde puedes plantar tus propias hortalizas y donde todo el mundo se da buena vibra. ¡La conexión con la naturaleza está asegurada!
Además, el huerto ofrece un montón de actividades que te harán sentirte como en casa. Desde talleres de agricultura urbana hasta eventos de música en vivo. Es un planazo perfecto para ir con amigos o incluso con la familia. Y si eres de esos que disfruta de la buena comida, aquí todo lo que cosechas es fresquísimo. ¡No hay nada como un tomate recién recogido!
Y si te preocupa la tranquilidad, tranquilo, que aquí lo han pensado todo. Han implementado espacios de descanso rodeados de plantas, y han mantenido una política de no ruido para que nadie te moleste. Además, han creado senderos bien cuidados para que puedas pasear sin problemas y disfrutar de cada rincón del lugar. Así que ya sabes, si quieres relajarte y recargar energías, Huerto San Antonio es el sitio ideal.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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