El Mirador de Pelayos

El Mirador de Pelayos

Oye, si buscas un sitio que esté de lujo pa’ comer en Pelayos de la Presa, tienes que probar El Mirador de Pelayos. Este restaurante está en Av. del Mirador, 62 y te va a llevar de viaje por sabores españoles que flipas. Tienen de todo, desde paellas hasta croquetas caseras, y si eres carnívoro, el chuleton de ternera rubia es un must. Eso sí, ya sabes que aquí se llena rápido, así que reserva online en TheFork para asegurarte una mesa, ¡más vale prevenir!

Pero ojo, que no todo es perfecto. Algunos dicen que los precios de la carne, aunque sea de "La Finca", se pasan un poco, y la presentación de las patatas fritas es más bien un 'meh'. Aun así, el ambiente es muy acogedor y tienen una terraza exterior chula para disfrutar del día. No olvides mirar las opiniones en Tripadvisor, porque este sitio tiene su fama bien ganada. Si quieres más info sobre horarios y el menú, búscalo en TheFork y ¡a gozar!

El Mirador de Pelayos

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 847 Reseñas
Dirección: Av. del Mirador, 62, 28696 Pelayos de la Presa, Madrid
Teléfono: 918 64 55 16

Página web

Horarios El Mirador de Pelayos

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles12:00–23:00
jueves12:00–23:00
viernes12:00–24:00
sábado10:00–24:00
domingo10:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Mirador de Pelayos

Dónde se encuentra El Mirador de Pelayos

Si estás buscando un sitio donde comer bien y disfrutar de unas vistas de lujo, El Mirador de Pelayos en Av. del Mirador, 62, 28696 Pelayos de la Presa, Madrid, es el lugar. Acabamos de ir un grupo de siete y, de verdad, ¡no podríamos haber elegido mejor! El arroz al senyoret estaba buenísimo y encima había cantidad. Y ni hablar de la ensalada de tomate con ventresca, ¡ese aliño de hierbabuena era para chuparse los dedos! Y si te quedas con hambre, las tartas caseras que tienen son pura gloria. La comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 estrellas por mi parte. ¡Volveré, sin duda! ☺️

No todo el mundo tiene la misma suerte. Leí por ahí la experiencia de alguien que se fue decepcionado. Mencionó un servicio pésimo, con cuatro mesas y el personal desbordado. Hasta una paella que había encargado la sirvieron con una hora de retraso. Y a lo mejor el precio no justificaba la ensalada mixta que le dieron. Sin duda, una gran cagada. Yo no quería salir por la puerta de ese modo, pero entiendo que en algún momento puede fallar.

Pero si quieres seguir saboreando el buen rollo, hay otros que también han tenido experiencias fabulosas. Una pareja comentó sobre el cachopo y las croquetas variadas, diciendo que salieron rodando de lo ricas que estaban. ¡Y con buenas vistas! La atención de la camarera también fue top, muy amable y pendiente de todo. Por eso, es un sitio que se repite y se recomienda.

Otra buena opción es el trato rápido del arroz señoret. Supieron llevar la reserva y en apenas 20 minutos ya teníamos la comida en la mesa. Ojo, que si vas con un grupo, puede que haya un poco de ruido, pero ¡hay aire acondicionado! Te aseguro pasarás un buen rato.

Qué tipo de comida ofrece El Mirador de Pelayos

Pues mira, El Mirador de Pelayos tenía todo el potencial para ser un buen plan, pero... ya te digo que en nuestro caso no fue así. Celebramos los cumples de mi madre y mi hija mayor y fue una decepción absoluta. Al principio pensábamos que nos íbamos a pegar un festín, pero para empezar, las paellas y arroces son por encargo, y eso no lo avisan en la carta. Cuando las pedimos ya éramos un poco escépticos. Y, además, ¡no había cachopo! La comida en general no estaba mal, pero el servicio fue un desastre, los platos llegaban uno a uno, con una espera de 15 a 20 minutos, y éramos un grupo grande. Tío, ¡eso no es forma de hacer las cosas!

Las chuletillas de cordero eran raciones ridículas (20€ la ración) y salieron quemadas. Al final, nos pusimos a comer a destiempo, y con tantas esperas, preferimos pasar del postre porque la situación era ya bastante caótica. Al final, la comida se nos hizo eterna y no repetiremos, eso está claro. No te digo más que comida: 3, servicio: 1 y ambiente: 2. Las croquetas de morcilla, el cochifrito, los chipirones y los fingers de pollo parecían lo único rescatable de un menú que se queda corto.

Aún así, no todo es negativo, porque parece que hay gente que ha tenido mejores experiencias, sobre todo en el área del mirador. Algunos dicen que el arroz caldoso con bogavante y las croquetas son de lo mejorcito, y que el servicio es bastante bueno si te sientas bien. Pero, ojo, porque hay quien se ha llevado sorpresas con la carta, ya que a veces faltan varias opciones. En fin, un lugar al que hay que ir con una dosis de paciencia y un pie atrás. En cuanto a la comida que ofrecen, puedes esperar un poco de todo: de arroces a tapas, pero con la advertencia de que hay que encargar algunas cosas y que puede que no tengan todo en la carta.

Cuáles son algunos platos destacados en el menú del restaurante

¡Qué pesadilla lo de la intoxicación, de verdad! Pero vamos a dejar eso atrás y enfocarnos en lo que sí vale la pena de El Mirador de Pelayos. Llevaba tiempo escuchando maravillas de este lugar, y por fin fuimos. Cinco estrellas aquí, y no es por menos. Carlos, el chico que nos atendió, fue un crack. Nos hizo sentir como en casa desde el minuto uno. Las vistas son una cosa de locos, y la comida... ¡Madre mía! Una explosión de sabores. Abundante y exquisita. De verdad, hay que aplaudir a la cocinera por ese nivel de detalle.

Cenamos este fin de semana y, ya que era la romería, el sitio estaba tranquilo. Fuimos a última hora, y nos recibieron de una forma que ya no se ve por ahí. A veces, cuando llegas a un sitio tarde, te miran mal. Pero aquí, todo fueron sonrisas. La comida nos hizo flipar, sobre todo, las almejas picantes, ¡espectaculares! Y el pan, recién salido del horno, ¡ni te cuento! La atención del dueño fue otro punto a favor. Estuvo pendiente de todo, haciéndonos sentir como en casa. Esas son las cosas que realmente marcan la diferencia.

Hablando de la carta, hay varias cosas que destacan. La sopa castellana, perfecta para entrar en calor, el cazón en adobo que viene con unas patatas paja crujientes, y un pollo asado que se veía increíble. Ah, y las tartas, ¡no te las puedes perder! La de manzana y la de natillas, ambas muy ricas. En fin, si pasas por aquí, no dudes en pedir estas maravillas. Y no olvides que hay parking gratuito al lado, así que no hay excusa para no venir. ¡Definitivamente volveremos!

Es necesario hacer una reserva para comer en El Mirador de Pelayos

Mira, El Mirador de Pelayos es un sitio al que tienes que ir. Tienen 5 estrellas, así que ya te vas haciendo una idea. Es un restaurante familiar donde la comida y los postres son 100% caseros. La última vez que fui, empezamos con croquetas de rabo de toro que estaban espectaculares. Luego, unos chopitos súper sabrosos y unas chuletas de lechal que estaban para morirse. Y, por si fuera poco, el arroz a banda que pedimos fue un espectáculo, ¿te imaginas el sabor? Ufff, sin palabras. ¡Y no puedo dejar de mencionar los postres! Simplemente maravillosos. Volveremos sin duda.

Otra visita que hicimos, fue un 12 de abril y, ¡madre mía!, nos quedamos gratamente sorprendidos. El arroz del Señorito que nos trajeron estaba en su punto, y como entrante, pedimos esas croquetas de rabo de toro y unos calamares que estaban geniales. En cuanto al servicio, los camareros fueron muy agradables y atentos, así que todo el plan fue un éxito. Volver a repetir está en la agenda. Y el precio por persona oscila entre 30-40 €, lo cual está bastante bien para la calidad que ofrecen.

Si tienes un perrito, además, este lugar es dogfriendly. Yo fui con el mío, y fue un acierto total. Aunque las croquetas de jamón ibérico no me impresionaron tanto, porque parecían más industriales, el resto del menú me dejó muy satisfecho. Las carnes que estaban en las mesas de al lado olían increíble. El sitio tiene un aire rústico, típico de la sierra, con vistas a la montaña y a una gran piscina, todo muy bien mantenido. La amabilidad de los camareros, sin duda, es otro punto a favor.

Sobre la pregunta de si necesitas hacer una reserva para comer en El Mirador de Pelayos, te diría que, si quieres asegurarte un buen sitio, mejor reservar antes. Aunque a veces encontrarás mesa, dependiendo del día y la hora puedes arriesgarte a quedarte sin comer allí, y nadie quiere eso, ¿verdad? Así que, si tienes en mente probar su arroz o esas croquetas que tanto recomiendan, ¡mejor reserva y disfruta!

Cómo puedo realizar una reserva en El Mirador de Pelayos

Y bueno, si hablamos de El Mirador de Pelayos, la cosa se pone seria. Por un lado, está esa experiencia de 1 estrella, que deberías evitar a toda costa. Imagínate, llegas a las 2 menos cuarto y con solo cuatro mesas ocupadas. ¿Te dicen que el arroz solo lo puedes pedir por encargo? ¡Es un sitio especializado en arroz! Por si fuera poco, el pulpo que pides llega en unos 45 minutos, y después, ¡ni rastro de los otros dos platos! Acabas pidiendo la cuenta y yéndote con más hambre que otra cosa, mientras los de al lado están disfrutando de los mismos platos que tú. Una auténtica locura.

Además, el tema del vino es otro escándalo. Te traen un Valdepeñas de 2 euros y te lo cobran a 12 euros. Y la casera, que no puede valer más de 50 céntimos, ¡te la ponen a 5 euros! ¿Qué es esto, un robo a mano armada? Y no hablemos de los arroces, que he visto en otras mesas, todos quemados, una vergüenza. En fin, volver a ese sitio, ni de coña.

Pero claro, por otro lado, hay quien ha tenido una experiencia de 5 estrellas y dice que el lugar tiene unas vistas increíbles a los pinares, y que el ambiente es chido aunque los agapornis a veces chillan un poco. Tienen un aparca privado para que no te preocupes por dónde dejar el coche. El ambiente está bien y la comida, sobre todo los buenos arroces, dicen que están a la altura. Precio justo, entre 20-30 euros por persona. Entonces, como ves, hay opiniones para todos los gustos.

Si quieres hacer una reserva en El Mirador de Pelayos, lo mejor es que te acerques directamente o llames. Ellos tienen un ambiente familiar, así que seguro que te atenderán bien y te hacen un hueco. ¡No te arriesgues a quedarte sin mesa!

Qué opiniones hay sobre los precios de la carne en El Mirador de Pelayos

La verdad es que El Mirador de Pelayos es un sitio que no puedes dejar pasar si andas por ahí. Comimos un arroz con bogavante que estaba para chuparse los dedos. El arroz perfecto, sin pasarse ni un pelín. Y de postre, ¡vaya lujazo! Entre la tarta de chocolate y la de queso, no sabría ni cuál recomendar, ¡estaban espectaculares! La atención fue de lo mejor, nos atendió Rosa, una joven encantadora que siempre estaba ahí para lo que necesitáramos. El ambiente familiar y tranquilo, a pesar de que el salón estaba lleno. Y la experiencia no decepcionó para nada. La atención desde la llegada fue top, Rosa nos asesoró a la perfección. Nos pedimos desde pescado hasta un entrecot y unas croquetas que son de las mejores que he probado. Da gusto cuando las raciones son generosas y no sales con hambre. Tienen una terraza con aire acondicionado, que es un detalle que se agradece, así como el parking gratuito con muchas plazas libres. La relación calidad-precio está muy bien, más que recomendable.

Pero como en todos lados, hay opiniones divididas. Uno de los que llegó a comentar su experiencia dejó claro que no le gustó nada. Hizo una reserva, llegó temprano, y aún así, los arroces tardaron en llegar y se quejaba de que la comida era insípida. Decía que hasta el pan le pareció un robo por la cantidad que le dieron y el precio. En cuanto a los precios de la carne, parece que hay personas que piensan que los 34 euros por persona no valen mucho cuando la calidad no es la esperada. Así que mientras otros lo disfrutan a tope, otros no están tan convencidos con lo que costó. Una mezcla de opiniones, ya sabes, pero ¡que el que no lo pruebe se lo pierda!

La presentación de los platos es adecuada en El Mirador de Pelayos

Primero que nada, tienes que ir al Mirador de Pelayos. Es la primera vez que fui y, de verdad, ¡me he llevado una grata sorpresa! Desde que pones un pie en el restaurante, se nota que aquí todo es a lo grande, desde el ambiente hasta el trato. Felicidades a los dueños, porque lo están haciendo genial. El propietario no para de moverse por las mesas, dándote atención personal y haciendo que te sientas como en casa. Se nota que le pone ganas y amor a su trabajo. ¡Eso se agradece un montón!

La comida es otro nivel. Te recomiendo que pruebes la ensalada del chef y, madre mía, el arroz al señoret. Está tan finito y con ese socarrat que te deja con ganas de más. De verdad, los fogones están en buenas manos, la mujer y el hijo del propietario son quienes cocinan. Aunque no tuve la oportunidad de saludarlos, de aquí les mando un saludito. Gracias por hacer que la comida se sienta como un abrazo.

Además, el sitio es precioso y tranquilo, con vistas que te flipan. Tienen un salón y una terraza acristalada súper acogedora, ideal para disfrutar de esas noches veraniegas mientras te comes un plato de su rica carta. El servicio es impecable, todos son super atentos, preocupándose por cada detalle para que tu experiencia sea inolvidable. Y hablando de la carta, ¡vaya variedad! Desde las clásicas patatas bravas hasta el cazón y la fideuá negra, todo es de una calidad que te deja sin palabras.

Por si te lo estás preguntando, la presentación de los platos en El Mirador de Pelayos es adecuada, sin exageraciones, pero siempre brillando en lo que a sabor se refiere. Todo está emplatado de manera que se ve muy apetecible, y además resalta la frescura y buena calidad de los ingredientes. Sin duda, es el mejor lugar para disfrutar de la gastronomía en Pelayos de la Presa. Cenas, almuerzos o simplemente una caña, siempre es un placer. ¡Volveré seguro!

Tiene El Mirador de Pelayos una terraza exterior

Mira, si te pones a pensar en El Mirador de Pelayos, no te dejes engañar por el exterior. Al principio dices: “¿qué es esto?” y de repente, ¡bum! Entras y la cosa cambia. La atención es super amable, la comida está tremenda, y el ambiente es muy agradable. Te ves en un lugar con esa decoración retro que te hace sentir en otra época. Por lo que vale, entre 30-40 € por persona, es una joya, especialmente considerando que la comida y el servicio son 5 estrellas.

El local brilla por su limpieza y la buena vibra que se respira. La música suena bien y la comida… ¡de 10! Especialmente, un shoutout a Jesús, que te recibe con una sonrisa que parece que conoces de toda la vida. Si no has probado las especialidades, lo mismo te pierdes algo. Recuerda que el arroz con bogavante es su estrella, pero también tienen otras delicias como croquetas y asadillo de pimientos. De hecho, cuando fuimos, pedimos unos platos que estaban riquísimos también, pero la próxima me aseguro de ir por el arroz.

Y oye, si te preocupan las vistas, hoy no eran las mejores, pero eso no te arruinará la experiencia. La comida casera y las buenas cantidades lo compensan todo. El personal es increíble y, sinceramente, eso marca la diferencia. Por cierto, si te decides a ir, ten en cuenta que el aparcamiento es gratuito, y aunque no está asfaltado, hay espacio para un montón de coches.

Ah, y para los que se lo preguntan: no hay terraza exterior. Pero la verdad es que el interior compensa con creces. Así que, si andas por la zona, no dudes en hacer una parada en este sitiacos. ¡Volverás, lo aseguro!

Qué ambiente se puede esperar en El Mirador de Pelayos

Y hablando de El Mirador de Pelayos, es ese restaurante que ha estado ahí toda la vida, ¿sabes? Tiene ese rollo familiar que lo hace especial. Las raciones son de lo más típico, con adobo, alcachofas con jamón, siempre unos patatas bravas que no pueden faltar, y todo tipo de ensaladas. Y no te olvides de las carnes a la plancha, que están de locos. Además, tienen una gran terraza para disfrutar del aire libre y un parking para coches. Así que no hay excusa para no pasar un buen rato.

La otra vez que fuimos, pedimos una paella que estaba de maravilla y una ensalada de tomate que, te lo juro, estaba que flipas. En cuanto al servicio, muy profesional y atento, como debe ser. Salimos encantados, así que claro que es un sitio para repetir. Comida, servicio y ambiente, todo se lleva un 5 estrellas de mi parte.

Ahora, hablando del ambiente que se puede esperar en El Mirador de Pelayos, es una mezcla ecléctica pero hogareña. Te sientes acogido desde el momento en que entras. La decoración es un poco variada, lo que le da un toque especial, pero la vibra es bastante relajada. Perfecto para ir con amigos, familia o hasta una cita. Así que ya sabes, si quieres un buen plan, este es el lugar.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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