El jardín de mi madre

El jardín de mi madre

¡Ey, gente! Si aún no habéis probado El Jardín de mi Madre en Av. de la Peseta, 79, Carabanchel, os estáis perdiendo un pedazo de sitio. Aquí el mollete de pan brioche con pechuga de pollo crujiente, queso fundido, y todo ese rollo (bacon, lechuga, tomate, cebolla y mayonesa) es una auténtica locura. Y no hablemos de las patatas fritas que van con eso. Desde el primer día hemos sido vecinos y siempre salimos flipando, sobre todo por el buen trato de los camareros y la buena onda que se respira.

Este restaurante es la caña, cada vez nos sorprenden con sus pizzaburgers y sandwiches de pollo que están de rechupete. Además, tienen varias opciones para pedir: comer ahí, para llevar, a domicilio, o recoger sin entrar. Ideal para los que vamos con prisa, ya sabéis. Si queréis ver el menú completo y pediros algo, podéis hacerlo fácil a través de Just Eat. Vamos, que aquí la calidad y la buena atención van de la mano. ¡No os lo penséis más!

El jardín de mi madre

Restaurante occidental
Valoración media: 4,6
Opiniones: 896 Reseñas
Dirección: Av. de la Peseta, 79, Carabanchel, 28054 Madrid
Teléfono: 910 22 29 80

Página web

Horarios El jardín de mi madre

DíaHora
lunes19:00–23:00
martes19:00–24:00
miércoles19:00–23:00
jueves19:00–23:00
viernes12:30–24:00
sábado12:30–24:00
domingo12:30–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El jardín de mi madre

Dónde se encuentra "El Jardín de mi Madre"

Oye, si estás en Madrid y buscas comer algo rico, El Jardín de mi Madre no es mal lugar. Está en Av. de la Peseta, 79, Carabanchel, 28054 Madrid. Te cuento que tiene 4 estrellas y el ambiente es así como bastante agradable, pero el aire acondicionado, para ser sinceros, parece que no cuela. A las 6 de la tarde, la terraza no se puede aguantar, pero por dentro, bueno... tampoco es que mejore mucho la cosa, ya sabes. La decoración está chula y hay un buen número de mesas tanto dentro como fuera, así que hay sitio si quieres ir con la banda.

La comida, eso sí, es lo mejor de la experiencia. Probé unas alcachofas con jamón y huevo que estaban de lujo y las croquetas de boletus y jamón estaban exquisitas. En cuanto al servicio, madre mía, se notó una falta de organización total. Había una chica y dos chicos atendiéndonos, pero no tenían claro quién debía ir a qué mesa y eso alargó un poco la espera. Así que en resumen: comida 5, servicio 3, ambiente 5.

Sin embargo, también hay otras opciones por ahí. Fui a otro sitio pequeño, bien distribuido y decorado, con 5 estrellas. La cocina es semi abierta, lo que mola un montón para ver cómo preparan los platos. El servicio fue rápido y muy atento, así que se gana puntos. La carta es corta pero tiene de todo: la pizza burguer y las croquetas, buenísimas. Y ojo con la torrija, que estaba perfecta. Así que si vas a compartir, ¡también es una buena opción!

Ahora, si esto te suena a un lugar en el que caer, El Jardín de mi Madre está en Carabanchel, en la Av. de la Peseta. Ya sabes, si andas por allí, vale la pena pasar y darle un bocado a esos platos. ¡A disfrutar!

Cuál es uno de los platos destacados del restaurante

La verdad es que El Jardín de Mi Madre en Carabanchel es un lugar al que no puedes dejar de ir. 5 estrellas de rating, y la comida y el servicio son realmente perfectos. ¿Sabes? La atención es rapidísima y eficaz, algo que es fundamental si quieres doblar mesa y no quedarte colgado. La última vez que estuve, pedimos un par de platos y todos estuvieron increíbles. Rabas, alcachofas ibéricas con huevos, entraña y quesadillas, ¡esos platos estaban para llorar de lo buenos que eran! No hay duda, vamos a repetir.

Lo mejor de este sitio es que hemos ido varias veces y siempre sale genial en relación calidad-precio. La otra noche pedimos una ensalada de burrata y torreznos, estos últimos son crujientes, con un toque mexicano brutal, mucho guacamole y un poco de lima que hace que explote el sabor. De verdad, me han ganado con esos platos, ¡brutales! Si estás en el barrio y te mueres de hambre, aquí tienes un sitio que te garantiza salir satisfecho.

Hablando de mi experiencia, es un lugar con encanto y con un rollo más relajado. No vas a encontrar lujos ni pretensiones, pero tampoco hay nada que lo haga parecer un timo por el precio. Lo que te sacan a la parrilla puede ser un poco más caro, pero ya sabes, es lo que hay. Como siempre digo, para gustos, colores. En cuanto a lo que es ambiente, comida y todo, si lo tuviera que valorar, le daría un 7, ¡y eso que las 5 estrellas de Google se me quedan cortas!

Y si hablamos de platos destacados, hay que mencionar los patacones. Son increíbles y, por lo que dicen muchos, los torreznos no se quedan atrás, están en su punto justo: blanditocrocantes. Así que ya sabes, si quieres buena comida y un ambiente chido, este es el lugar.

Qué ingredientes lleva el mollete de pan brioche mencionado

Y ya te digo, el Jardín de mi Madre en Av. de la Peseta es simplemente un acierto total. Tiene unas 5 estrellas en comida y yo no puedo estar más de acuerdo. La comida es muy buena y el personal es súper atento. Te lo digo, las raciones de esos entrantes son 6, pero ya sabes cómo somos, no pude aguantarme y me eché uno a la boca antes de hacer la foto, jaja. Por solo 20-30 € por persona, la experiencia no tiene precio.

Aparte, el servicio es increíble, desde que llegas, te hacen sentir como en casa. Mención especial para Rosa, nuestra camarera que fue un amor. Todo lo que probamos estaba buenísimo, no tengo nada malo que decir. Y por si fuera poco, el momento dulce con la tarta de queso al horno fue para llorar de lo rica que estaba. Así que, si buscas un plan, ¡este lugar es 100% recomendado!

La verdad, nos gustó tanto que nos vinimos con buen rollo. El ambiente es tranquilo y agradable, ideal para relajarse un rato. Los tacos de entrantes fueron un escándalo, al igual que la tarta de queso. Al final, nos dejamos unos 71 €, pero créeme, mereció la pena, todos los platos fueron una delicia. Totalmente de acuerdo con que imaginan lo bien que hemos comido.

Y ya te cuento, pedí un par de hamburguesas para llevar, la Trufada y la Mi Madre. La Trufada se ganó mi corazón al instante, con la carne en su punto y de una calidad espectacular. El pan era suave y envolvía todo a la perfección. La Mi Madre, ¡madre mía!, con una salsa tipo barbacoa que se deshacía en la boca. Las patatas que acompañaban eran generosas y deliciosas, un combo que no puedo dejar pasar.

Por cierto, si te lo preguntabas, el mollete de pan brioche que mencionan lleva una combinación de ingredientes exquisitos que hace que sea suave y perfecto para cualquier hamburguesa o bocadillo. Así que, ya sabes, si estás por Carabanchel, el Jardín de mi Madre te espera. ¡No te lo pierdas!

Cómo son las patatas fritas que acompañan el mollete

Ya os dije que el jardín de mi madre es un sitio brutal para cenar. 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Tenéis que probar la torrija y la cookie, están para morirse. Nos atendió un crack, Seyner, que no nos dejó desatendidos en todo momento, se nota que sabe lo que hace y siempre sabe qué recomendar. En cuanto a precios, está en la media: entre 20-30€ por persona.

El sábado pasado fuimos y el ambiente era simplemente genial, tranquilo y todo. A pesar de que había bastante gente, Seyner se movía como un ninja, nunca perdía de vista a nadie. Por cierto, ¡la pizza burguer trufada es un must! Esa masa es top, de verdad. La acompañas con unas patatas o boniatos y flipas. Y las giozas... uff, jugosas a más no poder, con sus salsas que ni os cuento. No olvidéis dejar hueco para los postres, la cookie es una locura.

Para que os hagáis una idea, el ambiente es de diez, siempre que quiero salir, este es el lugar en mi lista. Y sí, la mayoría de las veces, hay plazas de aparcamiento en la puerta, así que no hay excusa para no acercarse. Si no, solo es dar un par de vueltas y lo tenéis.

Sobre las patatas fritas que acompañan el mollete, están crujientes y doradas, como deben ser. Nada de esas blandurrias, estas son del estilo que te dejan querer más y más. ¡Así que no esperéis más y dadle una oportunidad a este local!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante

Estábamos por Carabanchel y, como ya habíamos estado en El Jardín de Mi Madre antes, decidimos repetir. ¡No nos arrepentimos! El local es bonito, bien decorado y se siente todo muy tranquilo. Al llegar, nos atendieron rápido y, mientras pedíamos las bebidas, nos trajeron una tapa de ensaladilla muy sabrosa y otra de patatas, que siempre viene bien para abrir el apetito. Elegimos unas raciones abundantes de huevos rotos con salchicha alemana y unas quesadillas. Ambos platos estaban deliciosos y lo mejor, ¡no te quedas con hambre!

El servicio estuvo bien, aunque hay que decir que eran un poco cansinos. Terminas un plato y ya están a punto de llevárselo, así que no se puede descansar. Pero bueno, eso no quita el hecho de que la relación calidad-precio es estupenda. Raciones grandes, buena comida y precios que no duelen en el bolsillo porque por persona no sube de 10€. ¡Valió totalmente la pena!

La experiencia en El Jardín de Mi Madre ha sido una joya. El ambiente es cálido y acogedor, con una decoración cuidada que te hace sentir como en casa. La carta tiene de todo, y lo que probamos estaba espectacular. Las croquetas caseras y los patacones con carne mechada son un must, ¡pero esas pizzaburgers de trufa y huevo de corral son una locura! Por un poco más de 20€, salimos satisfechos y felices. Además, el personal es súper amable y atento, se nota que quieren que salgas contento del sitio.

¿Y el ambiente? Pues se puede esperar un lugar donde te sientes a gusto, bien decorado y con un trato cercano. Perfecto para comer con amigos o para una cena tranquila. La atmósfera es muy agradable, ¡vamos que vale la pena ir!

Qué opciones de comida ofrece "El Jardín de mi Madre"

El jardín de mi madre en Av. de la Peseta, 79 es un auténtico hallazgo, bro. Nos lo topamos de casualidad un día que nos apretaba el gusanillo de unas tortitas, y ¡vaya sorpresón! La camarera fue un amor, te trata con un cariño que no ves en cualquier lado. La terraza es un gustazo, perfecto para relajarse, y las tortitas están de muerte. ¡Repetiremos, sin duda! Y lo mejor es que te sale por 10-20 €, un chollo para lo que ofrecen. Comida, servicio y ambiente todos un 5 estrellas, no se puede pedir más!

Luego, si lo tuyo son las hamburguesas, aquí están de otro nivel. No son las típicas de cualquier bar, son únicas. Las alcachofas, wow, estaban de 11, y el resto de la carta no se queda atrás. Eso sí, cuidado con los postres, pedimos helados y la presentación era espectacular, pero el sabor y la textura estaban un poco raros, llenos de trozos de hielo. Aún así, el lugar vale la pena y el precio por cabeza está entre 20 y 30 €. Comida 4, servicio 3, ambiente 4, y sin tener que esperar. ¡Ah! Y hay un montón de plazas de aparcamiento, ¡gratis!

Por último, lo que más nos gusta de El Jardín de mi Madre es que siempre salimos contentos. Seyner y el equipo son super atentos, y la comida es rica, sobre todo los patacones y las hamburguesas. No te puedes ir sin probar la tarta de queso, está pero que muy rica, y lo mejor es que la cerveza siempre está helada, un plus a la hora de brindar. La cocina está siempre a tope con buen ambiente, así que no le falta de nada.

Y si te preguntas qué opciones de comida ofrece el sitio, pues te va a gustar: tienen patacones con carne mechada, tacos para los cuates, torreznos con guacamole y, claro, la pizzamburguesa que aunque la carne está un poco apelmazada vale la pena probarla. También, si eres amante de las costillas BBQ, echa un ojo, aunque quizás sería chido que te sirvan la salsa por separado.

Es posible hacer pedidos para llevar desde el restaurante

Y mira, te cuento de El Jardín de mi Madre, el restaurante que está en Av. de la Peseta, 79, Carabanchel, un verdadero hallazgo. Este sitio tiene una decoración preciosa y un ambiente súper tranquilo que te invita a quedarte más de lo planeado. El personal es increíble, siempre atentos y superrápidos con el servicio. La comida, ¡madre mía!, está buenísima. Solo con que digas que saliste a 20€ por persona, y eso incluye entrantes, plato principal, bebida y postre, ya te da una idea de lo bien que está la cosa. Eso sí, mejor reserva antes de ir, porque el sitio se llena rápido. ¡Nosotros volveremos seguro!

La verdad es que toda la comida que probé me encantó. Los tacos, costillas, hamburguesas, y hasta los postres son una delicia. Te recomiendo que no te vayas sin probar la tarta de queso caliente y el brownie. El postre es lo mejor, sobre todo la galleta con helado, ¡para morirse! El ambiente está animado con buena música, así que es ideal para cenar relajado con los colegas.

Y hablando de la hamburguesa, la meten dentro de una masa de pizza que está brutal, aunque, no te voy a mentir, se queda un poco corta y te deja con ganas de más. Las patatas asadas están riquísimas, pero también me pareció que podrían poner un poco más. En general, súper buena comida, pero a veces siento que me quedo con hambre, así que ya tengo que volver pronto para probar más cosas y seguir actualizando mi reseña.

Por cierto, si te preguntas si puedes hacer pedidos para llevar, sí, puedes pedir para llevar. Así que si un día no tienes ganas de salir o te da pereza, no hay ningún problema. Asegúrate de hacer tu pedido y disfruta de su comida desde casa. ¡No hay excusa!

Hay servicio de entrega a domicilio disponible

Mira, si aún no has probado El Jardín de mi madre en Carabanchel, te estás perdiendo un sitio que está bastante bien. Ya te digo, tiene 4 estrellas y la atención es de primera. La comida es sabrosa, cenamos unas hamburguesas riquísimas, un cachopo que, la verdad, es un poco pequeño para lo que esperábamos, y unos tacos que son para chuparse los dedos. La única pega, como digo, son los tamaños de los platos. El cachopo, con sus pintas, ¡era más bien escueto! Pero bueno, la música allí es una maravilla, centro en los clásicos de los 70 y 80, algo que ya se está perdiendo entre tanto reggaetón. Así que, sin dudar, es muy recomendable.

La última vez que estuve, me lanzaron una hamburguesa con pan de pizza, que te juro que estaba de locos. La carne, un 10, y los camareros, super amables y atentos. La única cosa que le pondría un “pero” es que el local es algo oscuro y no muy amplio, pero eso no le quita lo bueno. Con precios que rondan los 20-30 € por persona, vale totalmente la pena. Estaba pensando en volver, pero esta vez en horario más tempranito para no chocarme con la luz.

En la segunda visita, todo mantuvo el nivel, con un equipo simpático, especialmente nuestra camarera Dania, que es un encanto. Los postres, ni te cuento, ¡espectaculares! El ambiente es acogedor y la decoración está chula. Lo mejor de todo es que si eres fan de los postres, tienes que probar la cookie con brownie y la tarta de queso al horno. Ya sabes, una experiencia que vale entre 40-50 € por persona.

Hemos probado varias cosas, desde ensaladilla hasta patacones y gambas de cristal, y todo vuelve a ser muy recomendable. El trato es genial, el ambiente tranquilo, y la comida… ya ni te cuento. Los postres y tequeños son un must. En cuanto al tema del servicio a domicilio, no tengo info de si ofrecen eso, así que te tocará ir a disfrutarlo ahí mismo. ¡Pero vale la pena el plan!

Qué plataforma se recomienda para ver el menú completo

Mira, el Jardín de mi madre es un restaurante que está en Av. de la Peseta, y fuimos porque nos lo recomendaron, pero la verdad es que fue un petardazo en lo que comimos. Habíamos oído hablar de la pizza-burguesa, que decían que estaba de muerte, pero cuando llegó, resultó ser minúscula. Y no solo eso, también pedimos las famosísimas costillas hechas a fuego lento, y nos las trajeron frías y duras. Oye, si algo se hace a fuego lento, tiene que estar tierno. Así que, para comer, no creo que volvamos a repetir, pero para tomarte una caña y charlar con colegas, está bastante bien, sobre todo por la atención de las camareras, que son geniales y muy atentas. Eso sí, también te aviso que es caro para lo que ofrecen.

Por el contrario, si hablas de otros días, con la familia la experiencia cambia totalmente. Comimos de maravilla y, como siempre, probamos más platos de los que deberíamos. Si eres un gocho de la comida, aquí te vas a sentir en el cielo. El trato de los camareros es impecable y la música suave, te hace querer quedarte un rato más. La verdad, salimos de allí con ganas de volver, así que, gracias de corazón.

Claro, no puedo dejar de mencionar que hemos estado varias veces desde que abrieron, pero últimamente noté que la calidad ha bajado. Las hamburguesas son más pequeñas y, como he dicho, antes las raciones venían mejor. Tres con un entrante, un plato principal y dos postres nos salió 82€, y apúntalo, que eso no es moco de pavo. Para aparcar, ya te aviso que es complicado, así que mejor toma el transporte público.

Si quieres ver el menú completo, lo mejor es que te metas en su web o en algún sitio de reseñas, ahí lo tienen todo detallado.

Qué otras especialidades ofrece el restaurante además del mollete

Y, mira, después de leer varias opiniones sobre El Jardín de mi Madre en Carabanchel, decidí darle una oportunidad. La valoración media era 4,6, así que pensé que no podría estar tan mal. Pero, amigo, mi experiencia fue otra. La primera sorpresa fue ver tantos camareros y que todo estuviese tan desorganizado. Los tiempos de espera para pedir y que te sirvan eran una locura. La comida no es que estuviese mala, pero, ¡vaya!, que era muy escasa, así que la relación calidad-precio quedó bastante tocada. Además, cuando se hizo de noche, ni veíamos los platos, un desastre. Al final, mi nota no puede pasar del “suspendido”. Comida: 3, Servicio: 2, Ambiente: 2. Gran decepción.

Por otro lado, he escuchado lo contrario de algunos que han ido en pareja o familia, y siempre salen contentos con el servicio y la calidad de la comida. Dicen que la relación calidad-precio es muy buena y que el ambiente está estupendo. Una vez, incluso les dejaron llevarse una trona porque no tenían allí. Ellos ponen 5 estrellas a la comida y el servicio. Generan un ambiente encantador y parece que el precio por persona ronda los 10-20 €. Eso sí, hay que reconocer que esos postres son de otro nivel. La mousse de chocolate y la tarta de chocolate y avellanas son un must.

En cuanto a las especialidades del restaurante, además del mollete del que tanto se habla, su variedad de postres es brutal. Si vas a comer allí, no puedes perderte la mousse. Todo el mundo lo recomienda y, sinceramente, parece ser que son lo mejor que tienen. Así que, si decides darles otra oportunidad, ve con expectativas muy bajas en cuanto a las raciones, pero no te olvides los postres en la lista.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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