
¡Ey, grupo! Hoy nos vamos a Navarredonda para conquistar el Cerro de la Peña de la Cruz. Este sitio es una joya, desde arriba tendrás unas vistas de 360º que te van a dejar sin aliento. Vamos a empezar la aventura desde la Iglesia de San Mamés, en la plaza del pueblo, ¡y de ahí nos lanzamos a una de las rutas de senderismo más molonas de la Sierra Norte de Madrid!
La ruta nos lleva directito a la Chorrera de San Mamés, un salto de agua espectacular en medio de un paisaje increíble que no está abarrotado de gente. Es perfecta para una escapada a la naturaleza, con un recorrido circular que no solo nos lleva a la cascada sino que también pasamos por un robledal chulísimo y exploramos el bonito pueblo de Navarredonda. Así que, ¡prepárate para disfrutar de la biodiversidad y los ecosistemas únicos que ofrece la Sierra de Guadarrama!
Chorrera de Navarredonda y San Mamés
Horarios Chorrera de Navarredonda y San Mamés
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Abierto 24 horas |
| martes | Abierto 24 horas |
| miércoles | Abierto 24 horas |
| jueves | Abierto 24 horas |
| viernes | Abierto 24 horas |
| sábado | Abierto 24 horas |
| domingo | Abierto 24 horas |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Chorrera de Navarredonda y San Mamés
Cuál es el destino de la aventura que se menciona en el artículo
¡Venga, gente! Si estáis buscando un buen plan para desconectar, tenéis que conocer la Chorrera de Navarredonda. Es una auténtica maravilla, un sitio que te deja sin palabras. Desde las rocas, el agua cae con toda su fuerza y el ruido es súper relajante. La única pena es que no os podéis mojar los pies, ¡una lástima! Pero la experiencia de estar allí, sentado y disfrutando del paisaje, vale mil veces el esfuerzo. Así que, si os gusta el senderismo, este es un lugar que no os podéis perder.
La ruta en sí es moderada, así que no os preocupéis, que no es un desafío imposible. Tardáis de 2 a 3 horas en hacer el recorrido de ida y vuelta, lo cual está bastante bien. Es perfecta para llevar a los perros a pasear, dar un buen paseo con amigos o simplemente disfrutar de la naturaleza. Ojo, que hay muchas plazas de aparcamiento gratuitas, así que no tendréis problema en dejar el coche. ¡A aprovechar!
Y sepa que esta chorrera es ni más ni menos que la más alta de la Comunidad de Madrid. Ni se os ocurra pensar que es un paseo sin más, los últimos cien metros tienen un poco más de chicha, pero se hace bien. Solo tened en cuenta que hay algunas subidas y piedras sueltas, así que llevad unas zapatillas decentes si no queréis acabar en el suelo. Pero sin drama, con algunos descansos se hace fácil.
Si optáis por un plan más tranquilo, hay una ruta de 4 km desde San Mamés que se puede hacer en una hora. Aunque a veces no hay mucha agua, el lugar sigue siendo espectacular. ¡Es un paseo agradable y no os llevaréis ninguna sorpresa! La respuesta a la pregunta es clara: el destino de nuestra aventura es la Chorrera de Navarredonda, donde la naturaleza se puede disfrutar a tope, así que no hay excusas para no ir. ¡A por ello!
Qué se puede ver desde el Cerro de la Peña de la Cruz
Así que ya sabes, si te animas a hacer la Chorrera de Navarredonda, sal desde San Mamés. La ruta es de nivel medio, así que no te olvides de ponerte tus mejores zapatos de trekking, ¡porque vas a necesitarlo! Comenzamos en el pueblo, y si quieres, puedes llegar en coche hasta la granja-quesería. Desde ahí, el camino es bastante cómodo, aunque hay una subida que no te va a dar tregua hasta llegar a la casa del leñador abandonada. Pero no te preocupes, una vez que estés ahí, el paisaje va a cambiar por completo.
Cuando salgas de la casa del leñador, te vas a meter en un rodeo de bosque precioso. La cosa se pone más interesante hacia la puerta de los Carpetanos, donde empieza la zona rocosa. Aquí es donde se siente la aventura de verdad: cruzas un arroyo y sigues subiendo entre las rocas. El esfuerzo vale la pena, porque al llegar a la Chorrera, te encuentras con un espectáculo de salto de agua que quita el hipo. Las vistas son de otro nivel, así que no te olvides de sacar unas fotos.
Si decides ir en verano, agárrate, porque la primera parte puede ser dura. No hay sombra en casi toda la subida, y el calor puede ser un enemigo complicado. Pero una vez que llegas a la casita del leñador, la sombra de los pinos te va a alegrar el día. Aunque la ruta es una ida y vuelta de unos 8 km, si vas en primavera o otoño, mejor aún, porque esas épocas son una pasada y la cascada lleva más agua.
Hablando de la vuelta, aprovecha para ver la iglesia y parar a comer en Pinilla de Buitrago. Tiene un sitio que se llama Groucho Parrilla y está muy bien. No solo para reponer energías, sino también para comentar las vistas impresionantes que acabas de ver. Y si llevas peques, también hay zarzas con moras en el camino, es como meter chuches del campo en la aventura.
Y si te preguntas qué se puede ver desde el Cerro de la Peña de la Cruz, pues verás un panorama que te deja sin aliento. Desde ahí arriba, tienes vistas de la Chorrera, de toda la zona montañosa y del pueblito que has recorrido. Es un lugar perfecto para quedarse un rato, admirar el paisaje y disfrutar de la tranquilidad. ¡No te lo pierdas!
Desde dónde comenzamos la ruta de senderismo
Ya te digo, la Chorrera de Navarredonda es un sitio que no te puedes perder. La ruta es super accesible, perfecta para salir a pasear sin complicaciones. Claro, hay que tener un poco de cuidado si ha nevado o hay hielo en esos últimos tramos, porque se puede poner un poco tricky. Pero, en general, es todo bastante fácil, aunque sí te vas a encontrar con algunas piedras en el camino que te harán subir un poco más, pero para nada es imposible. Y, ojo, cuando llegues, no te olvides de buscar esos miradores y sacar un par de fotos, las vistas son de esas que quitan el hipo.
La excursión en sí es de 4 km de ida y otros 4 de vuelta, así que es un buen plan para pasar la mañana. El camino va en rampa, así que no te agobies, salvo los últimos 200 metros cerca del Chorro que ahí hay que ir un poquito más concentrado entre rocas con pendiente. ¡Ah! Y el Chorro es la cascada más alta de Madrid, con unos 30 metros que caen de golpe. La primera parte del camino es abierto, pero ya cuando te adentras en el bosque de pinos, es un rollo muy chulo y relajante, la humedad del ambiente lo hace aún más fresco.
Y mira, te cuento una anécdota. Para mí, este lugar tiene un significado especial: un día, tratando de cruzar por arriba, me resbalé y acabé en la UCI. ¡Casi me cuesta la vida! Pero, gracias a Dios, ahora hay perímetros de seguridad y señales que advierten de rocas resbaladizas. Desde entonces he vuelto como siete veces y no pienso parar. Esa experiencia me enseñó a disfrutar aún más de la naturaleza y ser precavido.
Sobre la ruta, la verdad es que es preciosa, sobre todo al entrar en los pinares. También te recomiendo volver por la ruta del Robledal hasta Navarredonda, te va a encantar. Y sí, aviso para los que vayan con peques: la subida puede ser intensa para ellos, así que más vale hacer varias paradas. Las vistas, de lujo, y la cascada, particularmente fuerte en febrero, es un espectáculo.
Ahora, sobre desde dónde comenzamos la ruta de senderismo: arranca todo en la Unnamed Road, 28739, Madrid. Ahí es donde se pone en marcha esta aventura. Así que, ¡coge tus botas y lánzate a disfrutar de este rincón escondido!
Qué lugar visitaremos primero en nuestro recorrido
Qué pasada el sitio que estamos hablando, tío. La Chorrera de San Mamés en la sierra de Madrid es un auténtico juice. Si te pones en modo senderista, la subida es bastante asequible, excepto el último tramo, que puede dar un poco de guerra. Pero en cuanto llegas, ¡bum! Las vistas del valle son de otro mundo. Vas a necesitar esas fotos para Instagram, ¡no se hable más!
Y no te olvides, desde donde aparcas el coche hasta la chorrera son unos 3.5 km de pura diversión caminando. Eso sí, si quieres ver nieve, vas a tener que cambiar de ruta, porque esta zona no es la más nevada de la montaña. Pero hablando de nieve, me acuerdo del día que fuimos. Era el 1 de septiembre, no había mucha agua en la cascada, pero eso no nos detuvo. Los perros se lo pasaron pipa corriendo y explorando. Un consejo: lleva repelente, porque las moscas y los mosquitos pueden ser un auténtico rollo.
La chorrera es la más alta de Madrid, con unos 40 metros de caída. Al camino desde la Iglesia de San Mamés o la quesería de Santo Mamés no le falta señalización. Sin embargo, en el último tramo, que va a tope cuesta arriba, mejor que vayas con cuidadito, que se puede poner resbaladizo. Nosotros tardamos sobre una hora y media en subir y un poco más en bajar. Todo en plan relax, disfrutando del paisaje.
La ruta te va llevando desde un inicio despejado hacia un bosque que es una pasada, sobre todo en otoño. Si vuelves a la quesería por el bosque, las imágenes son dignas de ser fotografiadas. Un tip: mejor ir en días nublados, porque en los soleados esto se parece más a la Gran Vía que a la naturaleza pura. ¡Aunque hay que conocerlo, eso sí!
En cuanto a la mejor época para ver la cascada, ahora mismo es cuando está en su máximo esplendor. Un día nos topamos con una mujer que se pasaba siempre y nos contó que nunca la había visto tan bonita como ahora. Así que, si estás dudando en ir, no te lo pienses más. Lo ideal sería partir de San Mamés y, de allí, hacer la ruta circular volviendo por Navarredonda. Los dos tramos tienen su encanto, pero el de Navarredonda es algo especial. Ojo, lleva bastones, que ayudan un montón en las subidas. Lo único a mejorar sería la señalización para no acabar yendo por la carretera.
Así que ya sabes, si estás buscando aventura, ¡la Chorrera de San Mamés debe ser lo primero en tu recorrido!
Cómo es la ruta de senderismo que se propone
La Chorrera de Navarredonda y San Mamés es un lugar top si buscas desconectar un rato. Cinco estrellas, sin duda. Hacer el recorrido de 7km desde la quesería hasta la chorrera y volver es una experiencia brutal. Los primeros 2km son al sol, así que prepárate para sudar un poco, pero luego te metes en un pinar que es un espectáculo, *la sombra se agradece una barbaridad*. Y ojo, que es un sitio perfecto para ir con los críos, les va a encantar.
La ruta en sí no es muy complicada, dificultad media así que es apta para la mayoría. La cascada que verás es impresionante, y las vistas durante el camino son de esas que hacen que te pare a sacar un par de fotos. Es muy muy recomendable, sobre todo si te gusta la naturaleza y el buen rollo.
Ahora, te cuento, no todo es miel sobre hojuelas. En algunos tramos, el tema de las señalizaciones puede ser un poco lioso, pero no te preocupes, que siempre puedes preguntar a alguien que viene de vuelta. Y sí, la primera parte es un poco calurosa, así que si no sois fans del sol, mejor ir en primavera. En nuestro paseo no había ni un alma, pero no te engañes, los fines de semana está hasta arriba y te sentirás como en un ascenso al Everest.
Entonces, ¿cómo es la ruta de senderismo? Pues, en resumen, es un recorrido que empieza al sol y te lleva a través de un pinar espectacular hacia una cascada que no te va a dejar indiferente. Son 7km de pura belleza, un poco de esfuerzo para llegar hasta el chorro, pero la recompensa en vistas y ambiente seguro que merece la pena. ¡Prepárate para disfrutarlo al máximo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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