
Si buscas un buen sitio para desayunar y disfrutar de unas vistas flipantes de la Iglesia de la Magdalena, no puedes perderte Casa Martín. Este café en C. del Cardenal Cisneros, 11, 28180 Torrelaguna, Madrid, es el lugar ideal para un brunch de los de verdad, con un ambiente acogedor y una pequeña terraza que invita a relajarse un rato. Además, si eres fan de la pastelería casera, aquí vas a encontrar un laing que está para chuparte los dedos, así como una pastela y unos pasteles dominicanos que son una locura.
Aparte de lo rico que está todo, la experiencia es genial porque este lugar mezcla panadería y cafetería en un solo sitio. Tienen todo lo que necesitas para empezar el día bien: café, desayunos, y un trato cercano que te hace sentir como en casa. No olvides anotar el teléfono: 91 843 08 10, por si quieres preguntar algo, y prepárate para disfrutar de una de las mejores opciones de la zona. ¡No te lo pierdas!
Casa Martin
Página web
Horarios Casa Martin
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:30–20:00 |
| martes | 7:30–20:00 |
| miércoles | 7:30–20:00 |
| jueves | 7:30–20:00 |
| viernes | 7:30–21:00 |
| sábado | 7:30–21:00 |
| domingo | 7:30–20:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Martin
Dónde se encuentra Casa Martín
Casa Martín es una cafetería que está en C. del Cardenal Cisneros, 11, 28180 Torrelaguna, Madrid. Si vas por allí, prepárate porque la situación es una mezcla de luces y sombras. En nuestra primera visita, nos paramos a desayunar, pedimos unas tostadas de tomate y café con leche. Las tostadas estaban buenas, pero la atención, sobre todo de la camarera rubia que no lleva gafas, dejó mucho que desear. La tía no es que sea muy amable y ni se dignó a dar un "gracias" cuando le acercamos las bandejas a la barra. Así que entre la comida, que se lleva un 3, y el servicio, que se queda en un 1, el ambiente tampoco ayudaba, simplemente moderado.
Luego, tuvimos otra experiencia que nos dejó con ganas de salir corriendo. Un café un sábado por la tarde, y ni un saludo cuando entramos. Parecía que estábamos molestando solo por pedir algo. Nos sirvieron en la barra y nos dejaron allí, como si tuviéramos que recogerlo nosotros mismos. El café, para olvidar. 1 estrella, al igual que el servicio. A ese ritmo, no sé cómo siguen abriendo. El local estaba casi vacío, y me imagino por qué.
Aún así, hay gente que se rinde ante los dulces artesanos que tienen. Escuché a un tipo que entró con la intención de perder peso y salió diciendo que no se podía resistir a esos manjares. ¡Qué razón tiene! Casa Martín no es solo una cafetería, es una tentación para el que ama lo dulce! Si pasas por Torrelaguna, asegúrate de probar sus empanadas, torrijas y el pepito de chocolate, son de otro mundo. Así que, ¿te apuntas?
Qué tipo de comida ofrecen en Casa Martín
Mira, si te pasas por Casa Martín, te espera un auténtico festín. Fuimos a comer allí después de una ruta en moto por la zona y salimos flipando. Las dos chicas que nos atendieron fueron majísimas, de esas que te hacen sentir como en casa. Pedimos unos bocadillos que estaban de 10 y, ojo, los postres son de otro nivel. No te pierdas la tarta de queso y Lotus, es un espectáculo para el paladar. Así que, recomendadísimo. En cuanto a precios, una comida te puede salir entre 1 y 10 €, y la calidad está ahí.
Si lo tuyo es desayunar, este es EL sitio. Está en el centro de Torrelaguna y combina pastelería, panadería y cafetería, con una pequeña terraza que en días soleados es un gustazo. Las magdalenas tienen unos 10 sabores diferentes y son una locura, desde frutas hasta chocolate y frambuesa. Además, en esta época tienen torrijas de leche y en almíbar que son para caerse de espaldas. El pan es del de toda la vida, y los desayunos son bien asequibles, con zumos recién hechos, pan con tomate, y un café que da gusto. Un plan perfecto para empezar el día, ¿verdad?
Y ojo, que aunque la comida es de 5 estrellas, no todo es perfecto. El servicio está bien, pero la organización podría mejorar. A veces hay que pedir en diferentes sitios y es un poco lío. Aun así, todo lo que probé me encantó. Me quedé con ganas de seguir picoteando porque se te van los ojos detrás de cada dulce, y para rematar, el pan no tiene rival.
Entonces, ¿qué tipo de comida ofrecen en Casa Martín? Pues, la cosa va de bocadillos riquísimos, magdalenas de mil sabores, pasteles, bizcochos, y para los enamorados del desayuno, zummmmmm, nieta! ¡Todo un festín! La calidad es buena y el ambiente también está bien, así que si andas por Torrelaguna, no dudes en hacerles una visita que te va a encantar.
Es posible disfrutar de vistas de la Iglesia de la Magdalena desde Casa Martín
Mira, si estás por Torrelaguna y te da hambre a primera hora, Casa Martin es el sitio ideal. Fui a desayunar por esas famosas tostadas con olivas y, ¡vaya que no me decepcionaron! La chica del mostrador fue super servicial y atenta, te hace sentir como en casa. Sinceramente, no dudaría en ir de nuevo, ya sea para desayunar o para una merienda. Las tartas que tenían allí expuestas tenían una pinta que quitaba el sentido, seguro que son un must.
El ambiente está bastante bien y, aunque aparcar puede ser un rollo en esa calle, hay opciones de aparcamiento en la calle que son gratuitas, así que no te estreses demasiado. Eso sí, si vas con peques, aquí los admiten sin problema. Por el tema del precio, es bastante accesible, entre 1 y 10 euros por persona, lo que siempre es un plus.
Ahora, no todo es perfecto. He escuchado unas quejas sobre el servicio: un par de peña se quejó de que el nestea estaba sucio y hacia mala combinación. O sea, no lo recomiendo, pero eso es parte del juego, ¿no? En general, la tarta de queso y las torrijas son un punto para triunfar aquí.
Y para los que se lo preguntan, desde Casa Martin no puedes disfrutar de vistas de la Iglesia de la Magdalena. En realidad, la zona está más centrada en el ambiente del café. Así que ya sabes, si vas por un buen desayuno o una merienda deliciosa, ¡Casa Martin vale la pena luchar por un hueco para aparcar!
Cuál es la dirección completa de Casa Martín
Y ya hablando de Casa Martín, no puedo dejar de decir que es la mejor pastelería, cafetería y panadería de toda la sierra de Madrid. Aquí no hay lugar a dudas: todo está increíblemente bueno. Desde el pan crujiente hasta el famoso roscón, pasando por esas tartas que son una auténtica locura. Si no has probado la red velvet, te estás perdiendo de algo de otro mundo. Y sí, tienen varios locales por Torrelaguna, Buitrago, La Cabrera, y más, así que no tenéis excusa para no ir. ¡Son TOP!
El ambiente es genial, el nivel de ruido es muy bajo, así que no tienes que gritar para que te escuchen. La zona de bar y la terraza exterior son perfectas para relajarte. Si te pasas por allí, no dejes de pedir las magdalenas, las torrijas en almíbar, o la tarta de queso de Lotus. Y ojo, el desayuno con pan, aceite, tomate y paté de aceituna es algo que tenéis que probar.
Lo único que se escucha es que no aceptan perros, así que si llevas a tu compañero peludo, ¡pídele que se quede en casa! Y aunque hay alguna crítica negativa por ahí sobre el servicio, la mayoría coincide en que son muy amables y están siempre listos para ayudar. Ah, y en cuanto a precios, puede ir de 1 a 20€ por persona, así que no hay excusa para no darte un capricho.
Así que, ya sabes, si andas por la zona, la dirección completa de Casa Martín es C. del Cardenal Cisneros, 11, 28180 Torrelaguna, Madrid. ¡No dudes en ir y disfrutar de todo lo que tienen para ofrecer!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Casa Martín
Así que, mira, hablemos de Casa Martín, esa cafetería que está en C. del Cardenal Cisneros, 11, en Torrelaguna. La verdad es que tienen sus cosas buenas y malas. Primero, la pastelería es un puntazo, y si te gusta el café, no te vas a querer perder el de allí. Normalmente voy a desayunar café y tostadas, que están bastante bien. En cuanto a la comida, le daría un 4 estrellas, pero el servicio deja mucho que desear, ahí un 2, y el ambiente está en un 3.
Ahora, no todo es lo que parece. Si decides ir a comprar dulces, asegúrate de que no estás buscando variedad porque no la vas a encontrar. ¡Alucinante! La cantidad de avispas que había en la vitrina de los dulces me dejó con la boca abierta. Imagínate, le comentamos a la dependienta y, como si nada, dice que es lo normal porque vienen al azúcar. Manos a la obra, pagamos lo que habíamos elegido, pero no pudimos resistir y lo tiramos a la papelera. ¡Vaya falta de profesionalidad!
En otra ocasión, la mujer rubia que atiende… mejor no hablamos de ella. Nos hizo sentir como si no tuviéramos ni idea, pidiéndonos que hiciéramos colas separadas para el café y la bollería. ¡Qué menos que mirar a la gente a la cara cuando les hablas! Un servicio que ni en el peor de los sueños, así que aquí un 1 estrella para el servicio.
Pero volviendo a lo positivo, no puedes dejar de probar las tartas. Si vas y no lo haces, es que no te has enterado de nada. La "Muerte por chocolate" es épica, pero la tarta de zanahoria es otra dimensión. Para mí, están entre las mejores que he probado. Aquí es donde realmente disfrutás. El precio por persona es bastante asequible, así que no hay excusas.
Así que, ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en Casa Martín? Más bien un sitio que tiene su encanto, pero con un servicio que puede arruinar la experiencia. Podés disfrutar de lo que ofrecen, pero no esperes que la atención sea la mejor. Es un lugar que va y viene, pero con esa mezcla de deliciosos dulces y un poco de desorganización que no te deja muy satisfecho. En resumen, ¡ve por las tartas, pero no te hagas altas expectativas con el servicio!
Tienen terraza en Casa Martín
Y, mira, si buscamos un lugar que tenga un buen desayuno, Casa Martin en C. del Cardenal Cisneros, 11 en Torrelaguna es una opción bastante decente. Te hablo de un sitio agradable, con 4 estrellas y unas terrazas chulas donde puedes disfrutar de la mañana al aire libre. El café está bien y los pasteles tienen un aspecto increíble. Yo diría que es un buen lugar para empezar el día, y el precio por persona va de 1 a 10€, así que no te vas a arruinar.
La última vez que fui, estaba súper lleno, sobre todo los sábados. La espera se siente eterna cuando solo tienes a una persona atendiendo y, aunque comprendo que a veces se saturen, eso no quita que el servicio sea lento. La tarta de zanahoria que probé estaba brutal, pero la experiencia se empañó un poco porque había que pelear para que te atendieran. Hay que hacer un llamado a los dueños para que piensen en mejorar eso, porque una sonrisa y una disculpa no cuestan nada, ¿no? Así que, si vas en hora pico, ten paciencia.
Lo bueno es que los desayunos están bien y tienen variedad de dulces, pero las tres estrellas las doy porque, en las horas de más afluencia, el caos hace que el servicio se resienta un montón. Por cierto, si te preocupa aparcar, puedes dejar el coche en un parking gratuito que está a unos 6 minutos andando de la cafetería. ¡Todo el mundo puede encontrar sitio!
Y en cuanto a la terraza, sí, la tienen y vale mucho la pena sentarse fuera. Ideal para desayunos y merendar con un buen café. Así que, si estás pensando en pasar por allí, ya sabes, ¡prepárate para disfrutar un rato al aire libre!
Ofrecen opciones de brunch en Casa Martín
Mira, hablemos de Casa Martin, esa cafetería en C. del Cardenal Cisneros, 11, 28180 Torrelaguna. La verdad que le doy un 3 estrellas. Algo ha pasado con los batidos, en serio. Antes estaban bien, pero ahora, el de fresa, ¡horrible! Me da la impresión de que han cambiado la marca o lo que sea, pero ni se molestan en hacerlo bien. Y la bollería, pues normalita, un pepito que estaba seco y la crema tenía un sabor raro. Aunque, eso sí, las chicas que atienden son super amables y comprensivas, eso se agradece.
Ahora, si te tiras a unas porciones de tarta, como la de zanahoria o Red Velvet, ¡te vas a poner las botas! Por 3€ cada porción, son contundentes y muy ricas. Además, los cafés están bien, y en pleno agosto se agradece que el sitio esté fresquito. Pero lo que le quita puntos es que no hay servicio de mesa, tienes que pedir y pagar en el mostrador. Para mí eso no es un problema, pero entiendo que algunos puedan quejarse. En general, le doy 4 estrellas por el sabor y el ambiente alegre.
Hablando de ambiente, a veces se nota que ha perdido un poco de calidad. Hay quienes dicen que el local está descuidado, con el mobiliario un poco viejo. Recuerdo haberme pedido una napolitana de chocolate y me pareció incomible, una pena, porque a veces se puede disfrutar de un buen postre. Así que también le doy un 3 en comida, aunque el servicio y atmósfera son decentes.
Y si de brunch hablamos, pues... no hay mucho que ofrecer, es más de merendar que de un brunch completo. Te sacan bastante bien con dulces y salados, pero no esperes un brunch de domingo. Así que, en resumen, no es que sea el lugar ideal para un brunch al uso, pero sí puedes disfrutar de un café y un par de porciones de tarta. En fin, si quieres un lugar para tomar algo rico con amigos, puede que te sirva.
Qué especialidades de pastelería se pueden encontrar en Casa Martín
Ya te digo, Casa Martín es un sitio que se ha hecho un nombre. 5 estrellas por aquí y por allá, y no es casualidad. Todo tiene una pinta estupenda, y la calidad supera el aspecto por mil. Desde el desayuno hasta las meriendas, todo es un festival de sabores. Te tiro un par de ejemplos: si pruebas una de sus tostadas con tomate y paté de aceitunas, vas a comenzar tu día con el pie derecho. Además, ¡cuidado! Porque la pastelería es otra locura. Todo lo que hacen, desde las tartas de chocolate hasta la torrija en almíbar, está para chuparse los dedos.
Pero espera, que no todo es color de rosa. Hay quien no manda un buen comentario y dice que siempre que pasa, la cafetería está llenísima y hay colas que parecen eternas. La verdad, es un poco frustrante tener que esperar tantísimo, y si te toca un día de esos, ni te cuento. Pero bueno, si consigues un hueco, el café es bueno, aunque puede que encuentres algún baño que no funcione al 100%. A veces, hasta la bollería se siente un poco decepcionante, como esas napolitanas secas que te deja un sabor agridulce.
Aún así, la mayoría de la peña sigue volviendo. La atención rápida y la amabilidad del personal son un gran plus. Imagínate, llamé un día porque tenía un lío con otro sitio, y en Casa Martín, la chica al teléfono fue un encanto. Cuando fui a recoger lo que pedí, los tiramisús y la tarta de zanahoria desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos. Este lugar es un verdadero tesoro en Torrelaguna.
Por cierto, si te preguntas qué especialidades de pastelería tienen, aquí te va una lista rápida: tartas de chocolate, magdalenas de mil sabores, pastelitos variados y, cómo no, la famosa torrija en almíbar. Si te pasas por allí, no dudes en darte un capricho. No te vas a arrepentir.
Qué es lo que destaca de la pastelería casera en Casa Martín
Casa Martin en Torrelaguna era un sitio top, pero lo que está pasando últimamente es de risa. De verdad, si voy a poner una estrella es porque no puedo poner cero. Siempre que intento entrar, está súper lleno. Si me da por hacer cola, es una espera más larga que el tiempo que me tardo en desayunar. Así que, sinceramente, no lo recomendaría ni a mi peor enemigo. Es una pena, porque solía ser un buen lugar.
Y no me hagas empezar con los bollos. Hace unos años venían ricos y frescos, pero desde hace un par de años, la cosa ha bajado en picada. Me pasé el domingo allí y me llevé unos donuts que, te juro, parecían piedras. No es la primera vez que me pasa, así que he decidido que ya he tenido suficiente. Fatal, de verdad. Esos bollos industriales no son lo que eran, y dátil a las oportunidades que le di, pues me acabo de rendir.
No es solo la comida, el servicio también deja mucho que desear. Estuvimos un buen rato esperando para que nos atendieran, y cuando al final lo hicieron, la atención fue rápida, pero con una actitud desagradable. Es como si quisieran ser amables a la fuerza, pero no lo logran.
Y, aunque tiene una buena ubicación, el ambiente no ayuda en nada. Así que, sí, no repetiremos.
Sin embargo, no todo es negativo. Si pasas por allí con la moto, el desayuno puede ser un buen momento. Hay quienes dicen que las magdalenas y el pan con aceite y tomate son lo más. A mí me han comentado que el trato del personal, en general, es cercano y acogedor —excepto las más jóvenes que son un poco bordes.
Pero, al final, la pastelería casera en Casa Martín era lo que destacaba, y eso se está perdiendo. Las empanadas siguen bien, pero esa calidad que existía en los bizcochos y otros panes, ha decaído un montón. La nostalgia está presente, y es una pena que no mantuvieran el nivel.
Casa Martín combina panadería y cafetería en su menú
Y, bueno, si hablamos de Casa Martín, no hay forma de no comentar la calidad de sus tartas y postres. Tío, si estás buscando un sitio para el desayuno, ya te digo que este es el lugar. Comí allí y me llevé una grata sorpresa, el servicio es un 10. Por ponerte en contexto, los precios son muy asequibles, de 1 a 10 euros por persona. Puedes disfrutar de una empanada bien hecha o arriesgarte con una tostada con tomate y pasta de aceitunas. Y, por supuesto, acompáñalo con un café con leche. Todo está de 10.
En los días fríos de invierno, un cafecito o té aquí es una maravilla, aunque, la neta, la calidad de la pastelería podría mejorar un poco. No es que sea un desastre, pero hay cositas que se pueden pulir. El ambiente está bien, pero la atención se lleva otra estrella, porque el personal es un 4.
Lo mejor de todo es que he ido varias veces y todo lo que he probado está riquísimo. En mi última visita, me dejé llevar por la famosa tarta de zanahoria y, ¡madre mía! Esa cosa es un bocado celestial. El único pero sería que los baños podrían tener una manita de pinta, un pequeño detalle que no empaña la experiencia.
Y ya que estamos, sí, Casa Martín combina perfectamente lo mejor de la panadería y la cafetería en su menú. La variedad es espectacular y siempre hay algo que te llama a entrar, desde las torrijas hasta las tartas. Así que si no has ido, no sé a qué esperas. ¡Te va a encantar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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