
La Bodega Tierra Calma es el lugar donde la naturaleza y el buen vino se dan la mano. Está en San Martín de Valdeiglesias, a los pies de la Sierra de Gredos, un entorno que no solo es bonito, sino perfecto para cultivar uvas. Aquí, te puedes dejar llevar por la magia del vino y descubrir el potencial de las garnachas y albillo real, con viñas viejas que han pasado la prueba del tiempo. Y sí, todo está hecho con un toque ecológico, que es la filosofía de la casa: cuidar la tierra para crear vinos que realmente hablen de su origen.
Si buscas una experiencia diferente, Tierra Calma es donde lo vas a encontrar. A solo 50 minutos de Madrid, Ávila y Toledo, es el plan ideal para disfrutar de un entorno que enamora y de unos vinos que sorprenden. Así que ya sabes, si te mola el vino y la naturaleza, ¡este es tu sitio! Ven a descubrir todo lo que tienen para ofrecerte y respira la esencia del lugar.
Bodega Tierra Calma
Horarios Bodega Tierra Calma
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–14:00 |
| martes | 10:00–14:00 |
| miércoles | 10:00–14:00 |
| jueves | 10:00–14:00 |
| viernes | 10:00–14:00 |
| sábado | 10:00–14:00 |
| domingo | 10:00–14:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodega Tierra Calma
Dónde se localiza la Bodega Tierra Calma
¡Oye, si no has estado en Bodega Tierra Calma, te estás perdiendo algo increíble! Esta bodega está en C. Carpinteros, 2, 28680 San Martín de Valdeiglesias, en Madrid, y la experiencia que te ofrecen es digna de un 5 estrellas. Rafael y su equipo transmiten pura pasión por el vino, y eso se refleja en la calidad de sus productos. Te lo digo sinceramente, sus vinos de autor son una verdadera joya que captura el entorno y el amor que cada uno de ellos le pone.
La cata de vinos es una pasada. Desde que llegas, te sientes como en casa. Rafael y Elena te reciben con los brazos abiertos, y la forma en que explican todo es clara y entretenida. La comida, ¡ni hablar! Los embutidos, el pollo y esas chuletillas están para caer de espaldas. Es el plan perfecto para un día con los colegas o para dar un buen homenaje. Yo lo recomiendo a tope, no te vas a arrepentir.
Si eres nuevo en esto del enoturismo, como yo, no te preocupes. Aquí, Rafael te cuenta todo el rollo de la producción del vino de manera super cercana, desde cómo las uvas llegan a la bodega hasta cómo se convierten en una botella de vino espectacular. Y luego, la cata en el viñedo, ¡eso es el acabose! Estar allí, rodeado de viñas y disfrutando de un buen vino, es una experiencia única.
Así que ya sabes, si estás buscando una escapada diferente, Bodega Tierra Calma es tu sitio. Con su localización en C. Carpinteros, 2, 28680 San Martín de Valdeiglesias, no hay excusas. ¡Tienes que ir y vivirlo tú mismo! ¡No te vas a arrepentir, de verdad!
Qué aspectos de la naturaleza contribuyen a la calidad del vino en Tierra Calma
Te cuento que la Bodega Tierra Calma, en San Martín de Valdeiglesias, es el tipo de lugar que te deja con ganas de más. La vibra es única, y aunque fui por trabajo, llevando a un grupo que venía a conocer el sitio, la verdad es que me sentí de lo más a gusto. Imagínate estar ahí, disfrutando de las tierras del viñedo y esa puesta de sol de ensueño. ¡Espectacular! Además, la atención del Sr. Rafael fue increíble, siempre dispuesto a compartir buenos momentos y anécdotas. Mis clientes se involucraron en el paseo, y eso siempre suma. Ya tengo claro que, la próxima vez, voy a volver como visitante. Jeje.
La experiencia que te ofrece Tierra Calma es de 5 estrellas, y no es por nada. Rafael, el copropietario, se nota que es un apasionado. Te cuenta historias que hacen que el vino tenga aún más sabor. Es un sitio donde la naturaleza, el entorno y el conocimiento sobre el vino se mezclan para crear una experiencia de vida increíble. De esas que dices “vaya, tengo que repetir eso sin dudarlo”. Es un lugar para dejarse llevar y disfrutar.
Ayer, por ejemplo, estuve allí por primera vez. Aprendí un montón sobre el proceso de elaboración del vino y, sinceramente, probé unos caldos que te dejan sin palabras. Cada vino tiene su propia historia, y se nota que están hechos con pasión. La casita donde se hacen las catas es acogedora y da al entorno natural, algo insuperable. Te aseguro que brindamos por esas casualidades de la vida que te llevan a sitios así.
Y si hablamos de la experiencia con Rafael y su esposa Elena, ¡olvídate! Hicimos una visita premium y la cata de vinos fue más que eso, fue una auténtica experiencia gastronómica. Imagínate estar allí, catando vinos mientras Rafa prepara unas chuletas de lechal en brasas de Sarmiento. Eso es de otro nivel, y ya estoy pensando en cuándo vuelvo.
Entonces, ¿qué es lo que hace que el vino de Tierra Calma sea tan especial? La naturaleza juega un papel clave. El clima suave, el suelo rico y el cuidado que ellos ponen en cada etapa del proceso contribuyen a esa calidad inigualable. Todo está en el entorno, en cómo se combinan esos elementos para dar lugar a un vino que no solo se bebe, sino que se siente. Te prometo que es una experiencia que vale la pena vivir. ¡A por ello!
Cuáles son las variedades de uva que se cultivan en la bodega
Ya te digo, la Bodega Tierra Calma es un lugar que tienes que visitar si te mueves por San Martín de Valdeiglesias. Desde que entras, te das cuenta de que aquí la cosa no es solo vender vino, es todo un viaje de emociones. Rafael, el anfitrión, te llena de pasión por su trabajo, el tipo sabe cómo transmitirlo. Escuchar su historia y ver ese brillo en sus ojos mientras te cuenta sobre su proyecto es la bomba. Te deja con ganas de saber más y, lo mejor de todo, sus vinos son extraordinarios. ¡Te contagias de su entusiasmo!
La experiencia de la cata es única. La primera vez que fui, me quedé sorprendido. Hicimos la cata en el viñedo, rodeados de naturaleza en un entorno impresionante. Imagínate un atardecer espectacular, un momento inolvidable. Aunque no soy un experto en vinos, tenía que admitir que me encantó lo que probé. Y, sinceramente, es un sitio 100% recomendable para disfrutar y relajarse.
También me flipó la vez que organizamos una comida de empresa allí. Primero, un tour por la finca y luego, una cata privada. La comida a la brasa estaba de lujo y, de fondo, las vistas de la finca, todo un lujo. Rafael nos hizo sentir como en casa, pero mejor que en casa. Sin duda, fue una experiencia más que especial.
Y sobre las variedades de uva que cultivan, para que lo sepas, están sacando el máximo partido a sus cepas para crear vinos complejos y equilibrados. Con tanto cariño en cada racimo, no es de extrañar que se lleven tantas 5 estrellas. Con esas condiciones, seguro que vuelvo, porque en Tierra Calma, la calidad y el buen rollo están asegurados.
Qué hace que las viñas de Tierra Calma sean especiales
Y ya te digo, Bodega Tierra Calma es el lugar que tienes que visitar. Desde que llegas, la energía que transmite Rafael y su familia es contagiosa. Ellos realmente saben lo que hacen. Te cuentan todo sobre el vino ecológico que producen, y no te imaginas el cariño que le ponen a cada una de esas viñas. Es como una charla entre amigos, y eso es lo que más mola. La cata de vinos fue una experiencia brutal, y ya me dirás, los embutidos ibéricos que nos sirvieron estaban para chuparse los dedos.
El entorno es de otro mundo, entre las sierras de Guadarrama y Gredos, rodeado de viñedos que parecen sacados de un sueño. Y la visita a la bodega no solo es informativa, sino también muy entretenida. Te explican cada paso del proceso, desde cómo cuidan las viñas hasta la parte más técnica de la elaboración del vino. Te aseguro que nunca habías disfrutado de un tour así, rodeado de tanta naturaleza y buena vibra.
Y claro, ¿qué hace que las viñas de Tierra Calma sean tan especiales? Para empezar, no usan productos fitosanitarios, solo un tratamiento de azufre al año. La tierra, que es una mezcla de granito y pizarra, aporta un carácter único al vino. El cuidado y la pasión que le ponen Rafael y Elena, la enóloga, marcan la diferencia. Por eso, cada sorbo de sus vinos es una explosión de sabor. Así que, si eres amante del buen vino, ¡ya sabes! No dejes pasar la oportunidad de conocer a este par y disfrutar de lo que traen entre manos. ¡Hasta la próxima!
Cuál es la filosofía ecológica de Bodega Tierra Calma
Mira, si hay un lugar que te deja con la boca abierta, es Bodega Tierra Calma. La última vez que fuimos un grupo de amigos, la experiencia fue genial. Rafael y Elena nos contaron todo el rollo sobre la creación del vino con una pasión que se te contagia. Paseamos entre las viñas y, en cada paso, nos enseñaron cómo se plantan y cuidan las uvas. Fue un día espectacular, en un sitio precioso. ¡Mil gracias!
La visita fue una auténtica maravilla. Rafael tiene un don para explicar todo de forma sencilla, llevándote a viajar en el tiempo y sumergirte en el mundo del vino. La mejor parte, sin duda, es la cata, donde probamos unos vinos que estaban de locura, con vistas que son directamente de otro mundo. Si buscas planazo, este es el sitio. ¡Totalmente recomendable!
La amabilidad de Rafael y Elena te hace sentir como en casa, de verdad. Te hacen hablar y aprender sobre vinos de una forma tan relajada, que casi no te das cuenta de que estás en una cata. Cada vino que probamos era diferente e interesante. Y lo de la calidad de esos tintos, sobre todo los de garnacha... ¡alucinante! La sala de catas es elegante y acogedora, pura personalidad. Si vas, no puedes dejar de visitar a esta pareja inspiradora. Definitivamente, ¡recomendado 200%!
Por cierto, si te preguntas qué hay detrás de la filosofía ecológica de Bodega Tierra Calma, está claro: ellos se enfocan en cuidar el entorno, practicar una agricultura sostenible y responsable. Se nota que aman la naturaleza y trabajan para preservar este pequeño rincón que nos regala esos vinos espectaculares. ¡No hay excusa para no pasar por ahí y disfrutar de todo esto!
Cómo se asegura la bodega de que sus vinos reflejen su origen
Y al llegar a Bodega Tierra Calma, la atmósfera ya se siente distinta. Rafael y Elena son como de la familia. Te reciben con un abrazo y eso te pone en onda desde el primer momento. ¿Y los vinos? Ni te cuento, es una experiencia maravillosa. Aquí se trata de disfrutar, aprender y conocer lo que significa el vino de Madrid en un lugar que huele a tradición y cariño. La mejor parte es que es un plan que querrás repetir cada año.
Nosotros empezamos la visita en una bodega que está super bien organizada, donde Rafael te lleva de la mano por todo el proceso. Terminas el recorrido en los viñedos, que son un espectáculo, y ahí es donde hicimos una cata de cuatro vinos que quitan el hipo. El Cyster 2020, un blanco del Albillo Real, es solo el comienzo. Luego pasamos a los tintos y, sin duda, el Tierra Calma La Nava es el rey: 100% Garnacha de viñedos viejos, elegante y con tanta personalidad que se te queda grabado.
La verdad es que esta visita no tiene nada que ver con esas bodegas industriales. Aquí se siente un ambiente más auténtico, un toque familiar. Nos prepararon un aperitivo perfecto para acompañar los vinos y todo estaba en su punto. El enclave es de 10 y la atención que recibimos fue increíble, nada como las grandes superfícies. Si buscas un plan chido, ya sabes, recomendado 100%.
Hablando de lo aprendido, esta experiencia fue una masterclass de cómo se elabora el vino de manera artesanal, cuidando cada detalle. Pasear entre los viñedos, disfrutar del entorno natural, todo suma a la experiencia. Rafael, con su generosidad, nos compartió todo su saber, haciendo que el día fuera aún más interesante.
Así que, ¿cómo se asegura la bodega de que sus vinos reflejen su origen? La clave está en la elaboración totalmente artesanal que practican. Cuidan hasta el más mínimo detalle, lo que les permite tener un producto final que es un verdadero reflejo del terruño. Rafael y Elena no solo son anfitriones, son auténticos embajadores de su tierra y eso, amigo, se nota en cada sorbo.
Cuánto tiempo se tarda en llegar a Tierra Calma desde Madrid
La verdad, si buscas un plan que se quede grabado en tu memória, Bodega Tierra Calma en San Martín de Valdeiglesias es el lugar que necesitas. ¿Quieres pasar un día inolvidable? Pues bien, imagina esto: un vino excepcional en medio de un entorno que quita el hipo, rodeado de buena compañía y unos anfitriones que te hacen sentir como en casa. Aquí no solo el vino es espectacular, también el trato que recibes. Te dan ganas de que la jornada nunca acabe. Gracias al equipo por todo, ya estoy deseando que organices la siguiente. ¡Chapó!
No hay duda, es una de las mejores bodegas que he conocido y también he estado en unas cuantas. Aquí te enseñan desde las tripas de la bodega, hasta los viñedos donde nace el vino, con una cata que te deja alucinando. Para quienes saben de vino y para los que no, es súper instructiva y completa. Y los vinos que ponen son una auténtica grata sorpresa. Me quedé con la boca abierta.
¿Y qué decir de la pasión que se siente por aquí? Es un sitio donde todo está hecho con cariño y amor, sin tanta tontería. Conocer cómo se elabora el vino, gracias a las explicaciones de Elena y Rafa, es lo que hace que, al final, un buen vino sepa aún mejor. Estos dos son unos anfitriones de lujo y su amor por la naturaleza y el vino es contagioso. ¡Recomendadísimo!
Rafael, el dueño, es un encanto, de verdad. Te atrapa con sus historias y su carisma. Sus explicaciones son claras y están llenas de ese toque especial que transmite su propia pasión por el vino. La calidad de lo que pruebas aquí es exquisita y, sinceramente, no hay forma de irte sin probarlos, es algo que hay que vivir.
A pesar de que el clima no pintaba bien el día de mi visita, eso no fue excusa. Gracias a la buena vibra y las sabrosas catas, el día brilló. Recomendaría Bodega Tierra Calma a cualquiera, es un plan perfecto y, créeme, no te vas a arrepentir.
Si te preguntas cuánto tiempo tardas desde Madrid, no te preocupes, es un viaje bastante corto. Apenas tomas unos 40 minutos y ya estás en el corazón de la bodega, listo para disfrutar. Así que no lo dudes y lánzate a hacer una visita. ¡Nos vemos en Tierra Calma!
Qué actividades se pueden realizar en la Bodega Tierra Calma
Tío, si no has pasado por la Bodega Tierra Calma, ya estás tardando. Está en C. Carpinteros, 2, 28680 San Martín de Valdeiglesias, Madrid, y te juro que es pura magia. 5 estrellas en mi libro. La experiencia que tuvimos allí fue brutal. La atención de Rafael es de otro nivel, se nota que le apasiona lo que hace. No solo te habla de los vinos, sino que comparte su amor por el trabajo de una manera muy cercana. Te engancha con sus historias.
Y espera, que lo mejor no es solo la atención. El entorno es privilegiado, estás rodeado de paisajes que te dejan con la boca abierta. La vibra es fantástica, perfecto para disfrutar de una buena charla con amigos mientras te injertas una copa de vino de esos que te hacen sentir todo lo bonito de la vida. ¡Los vinos son excepcionales! 100% recomendables. No hay pierde.
Si te preguntas qué se puede hacer por allí, te cuento que hay un montón de actividades. Puedes hacer catas de vino, recorrer la bodega, y aprender de la elaboración de los vinos. Es una forma increíble de conocer más sobre el proceso y a la vez, disfrutar de los sabores que tienen para ofrecer. Al final, te vas no solo con una copa, sino con un montón de recuerdos y buenas vibras. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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