
¡Ey, gente! Si no conocéis Bar La Curva Piñuecar, estáis perdiendo el tiempo. Este sitio, que está en Pl. Mayor, 3, en el corazón de Piñuécar, es la parada perfecta para reponer fuerzas tras una excursión por la Sierra del Rincón. Aquí encontrarás desde unos tiernos torreznos hasta un laing de diez y unas tapas que te dejarán sorprendido. La dueña, Yoli, se encarga de preparar platos caseros que no tienen nada que envidiar a los de un gran restaurante, con precios que no te van a dejar en la ruina.
Además, el ambiente es total. Tienen asientos al aire libre para que disfrutes de una buena tarde con tus colegas mientras te tomas unos tragos o juegas un rato. No importa si vas solo o en grupo, ¡la experiencia es siempre buena! Te va a encantar la variedad de tapas gourmet y cocteles que ofrecen, así que no dudes en pasar a disfrutar. ¡Ya sabes, es un planazo!
Bar la curva Piñuecar
Página web
Mapa Ubicación Bar la curva Piñuecar
Dónde se encuentra Bar La Curva Piñuecar
¡Ey, gente! Si estáis buscando un sitio chido para echar un buen bocado, Bar La Curva en Pl. Mayor, 3, 28737 Piñuécar, Madrid es el lugar. Aquí tenemos 4 estrellas en conjunto, así que ya os hacéis una idea de que algo bueno hay. Este bar de tapas no se anda con tonterías, la comida es casera y tienen menú del día, ¡y ojo! hasta en fin de semana, que a veces no se encuentra.
Los aperitivos son un must, ¡los torreznos están brutales! Y sólo a 8€ la ración. Después, para abrir apetito, pedimos judías verdes con gulas y garbanzos con magro y tomate frito. Todo bien cocinado y con mucho sabor. De segundo, cayeron el cuchifrito y las carrilleras en salsa. Para no perder la costumbre, el precio ajustado está entre 10 y 20€ por persona y el servicio está a la altura, con camareros que realmente se preocupan.
Y no podemos olvidar a Silvia, que nos trató como reyes. Todo casero, ¡y todo muy rico! Eso sí, si os aventuráis en un lunes sin reserva, seguid la misma ruta, que ella no se olvidó de nosotros, y nos dejó satisfechos. Ambiente bueno y mesa limpia, lo que siempre se agradece. Lo malo, eso sí, también hay opiniones que comentan el mal servicio y comida en otro tono, así que ya sabéis, ir con precaución a veces.
Para que no falte nada, hay parking gratuito en la calle, así que no os preocupéis por el coche. Mayor, 3, y ¡a disfrutar de todo lo bueno!
Qué tipo de comida se puede encontrar en Bar La Curva Piñuecar
Mira, si estás por Piñuécar y pasas por La Curva, no lo dudes ni un segundo. Este bar es pequeñito pero tiene un rollo muy agradable para relajarte después de una buena ruta por la montaña. La camarera es una maravilla, siempre con una sonrisa y atenta a todo. Y esos bollos, compañero, ¡dios mío! No te vayas sin probar los "cojonudos", hacen honor a su nombre. Prometido, son una delicia.
Claro, hay que ser realistas. Es el único bar del pueblo, así que no esperes un festín gourmet. Pero el ambiente es tranquilo, rodeado de árboles y justo al lado de la iglesia. La camarera es una crack, se mueve rápido y te hace sentir como en casa. Eso sí, el café podría ser mejor, sabe un poco quemado. Pero si te pegas un paseo desde allí hasta Ao los, ya verás que te olvidas del café con la vista.
Lo mejor es el menú. Judiones, torreznos, cochifrito... ¡una maravilla! La comida es buena, rica y a buen precio. Y no solo eso, el personal es superatento. Si no eres un foodie estricto y solo quieres disfrutar de una buena comida en un ambiente chido, aquí es el sitio. Además, ¡felicidades a ellos por su primer año de andadura!
Entonces, ¿qué puedes encontrar en Bar La Curva Piñuecar? Platos de casa como torreznos, ensaladilla rusa y cuchifrito, además de esos judiones que están a otro nivel y la tarta de chocolate que te hará volar. La comida es casera 100% y, sinceramente, todo lo que hemos probado ha estado riquísimo y abundante. Así que ya sabes, ¡a por la próxima visita!
Quienes son los dueños o responsables de Bar La Curva Piñuecar
Así que ya te conté, Bar La Curva Piñuecar es un bar de tapas que te sorprende a cada bocado. Situado en la Pl. Mayor, 3, 28737 Piñuécar, Madrid, es una parada obligada si estás en el pueblo. No te voy a mentir, tienen 5 estrellas de valoración, y eso no es casualidad. Sí, les falta un poco de experiencia, pero eso se soluciona con el tiempo. Tuvieron un problema con los fuegos y tardaron un poco en traer la comida, pero el camarero nos avisó y, aunque la espera fue larga, valió la pena. ¿Has probado las patatas Ali Oli? Son de otro mundo, y las bravas están ta picantes y deliciosas, ¡me muero por ellas otra vez!
Además, el ambiente es super agradable. Te sientes como en casa, y el trato es inmejorable. La camarera que nos atendió era un encantador, siempre con una sonrisa en la cara. La cocinera, que es su madre, es una auténtica maga con las raciones. Te hablo del cuchifrito y esos torreznos que no olvidaras en semanas, de verdad, ¡todo espectacular! Si pasas por aquí, hazte un favor y para a comer, los precios son bastante asequibles, nos movimos entre 10 y 20€ por persona.
No sé cómo nos pasó, pero nos toparon con este lugar casi por casualidad, y ¡qué sorpresa! El cuchifrito está para hacer fila, y las mollejas con setas de cardo son otra dimensión. En el fondo, es un sitio tranquilo, perfecto. Y la terraza es ideal, justo al lado de la iglesia. Si tienes pensado venir aquí en fin de semana, ojo! Reservar antes es clave, porque el local es pequeño y se llena rápido, pero la relación calidad-precio es muy buena.
Y ya para cerrar, ¿quiénes son los responsables de Bar La Curva Piñuecar? Bueno, el lugar es llevado por un equipo familiar encantador. El joven que te atiende es el hijo de la cocinera, así que no solo hay cariño en el servicio, sino que también lo notas en cada plato. Ellos están cumpliendo un año abierto, así que si te pasas, ¡felicítales! Sin duda, un sitio recomendable en la ruta de moteros.
Cuál es la especialidad de la casa en Bar La Curva Piñuecar
Mira, si andas buscando un sitio chido en Piñuécar para echarte unas tapas después de dar una vuelta, Bar La Curva es tu opción. La verdad es que el trato es muy amable y la cocina es excelente sin complicaciones. Mis peques y yo quedamos más que agradecidos con lo que nos trajeron. Sí, es un bar recogido, así que si planeas ir en invierno, mejor haz reserva. ¡No te la juegues!
Y si te flipan los torreznos, aquí son gigantes y riquísimos. Las Ali-Oli también están de película, y ¡no hablemos de los calamares! Estás justo a dos pasos de los búnkeres de la Guerra Civil, así que una escapada a comer algo aquí después de una excursión es la mejor idea. Los chicos que trabajan son un encanto, y eso siempre suma, ¿no crees?
Si vas en grupo, ¡no me lo pienses dos veces! Hemos sido 9 y todo salió fantástico: el menú, la atención, y los precios son totalmente asequibles. El cochifrito que preparan se lleva el premio como uno de los mejores que he probado. Sin duda, el ambiente aquí es perfecto para disfrutar con la familia. La terraza es enorme, y hay un parquecito donde los peques pueden jugar y hasta una pequeña biblioteca para curiosear un rato.
Ahora, en cuanto a lo que definitivamente no te puedes perder en Bar La Curva Piñuecar, la especialidad de la casa son los arroces y la fideuá, que tienden a ser espectaculares. Además, si tienes antojo de algo dulce, no te vayas sin probar las magdalenas caseras. En fin, si no has ido, ya estás quedando mal, ¡tienes que hacerte una escapada!
Bar La Curva Piñuecar ofrece opciones vegetarianas o gourmet
Ya te digo, el Bar La Curva en Piñuécar es un verdadero hallazgo. Si buscas sitio para comer, aquí no vas a fallar. La atención es de 10, las camareras son super amables, siempre con una sonrisa y dispuestas a ayudarte. Además, la comida está rica y es casera, a precios que no duelen en el bolsillo. Perfecto para cuando estás de ruta o simplemente quieres disfrutar de un buen rato con amigos.
Unos amigos nos lo recomendaron y vaya si acertamos. Después de andar buscando donde comer por toda la Sierra del Rincón y encontrarnos con sitios hasta los topes, llegamos aquí y fue un 10 absoluto. Las croquetas están para llorar de lo buenas que son, jugosas y con ese sabor de antes. Y no te olvides de los judiones, están súper tiernos y son otra delicia.
El ambiente es muy acogedor, ideal para tapear y salir con un buen sabor de boca. Yolanda, la que lleva el bar, es un amor y tiene una forma especial de hacer que te sientas como en casa. Así que si pasas por el centro del pueblo, no dudes en hacer una parada aquí. Tu tripa te lo agradecerá y si eres motero, este sitio es un parada obligatoria.
Ahora, sobre las opciones vegetarianas o gourmet, la verdad no se ve muy claro. La mayoría de las recomendaciones hablan de platos más clásicos y caseros, así que si eres veggie, puede que no tengas tanta variedad. Pero seguro que si hablas con Yolanda, algo puede improvisar para ti. Así que, si quieres disfrutar de buena comida, este es el lugar, aunque quizás no lo clasifiques como gourmet. ¡Así que ya sabes, ¿a qué esperas para probarlo?!
Es necesario hacer una reserva para comer en Bar La Curva Piñuecar
Y bueno, lo de Bar La Curva en Piñuécar es todo un rollo bueno. Ayer fuimos un grupo de artistas que veníamos de actuar y, aunque ya estaban cerrando, la camarera Yoli nos atendió de lujo y nos dio de cenar. ¡Menudo 10, la verdad! Gente así hace falta, que sea maja y tenga ganas de hacer que la noche mole.
El sitio tiene bonitas terrazas y fresquitas. Ideal para los que vienen en moto, porque hay un parking justo en frente. Te detienes ahí, te tomas una cerveza fría (2.50 € el tercio, ¡un chollo!), y ya luego decides qué comer. Además, tienen una terraza cubierta donde puedes atacar unos platos combinados, raciones y bocadillos. La atención es rápida y siempre con una sonrisa. Se siente bien la vibra.
Y la comida, ¡vaya que sí! Los platos del menú del día están a 15€ y son caseros, sin trampa. Esos cuchifritos y revueltos de morcilla son de lo mejor, y el trato es de 10. Si estás en la zona, es un sitio al que deberías pasar. Eso sí, escucha: a veces puede llenarse y la gente se queja de que tardan en servir, así que si queréis aseguraros un buen sitio, mejor haced una reserva. Aunque la mayoría de las veces, siempre hay sitio, pero no está de más. En fin, un lugar que se nota que va a estar siempre lleno de gente joven y con ganas de disfrutar. ¡Vuelvo sin dudarlo!
Hay opciones de asientos al aire libre en Bar La Curva Piñuecar
Así que, si andás por Piñuécar y te apetece cenar, Bar La Curva es la movida perfecta. Ahí la atención es de 5 estrellas, y lo mejor de todo es que te reciben como si fueras de la casa. La última vez que fui, llegamos tardecillo y pensaba que no alcanzaríamos nada, pero Yoly nos atendió con una sonrisa y no solo eso, ¡nos hizo un bocata tremendo! La tía se merece una medalla, de esas que son bien grandes.
Por otro lado, el sábado pasado cenamos y la verdad, salimos muy contentos. El equipo es súper amable y la comida, de 10. Gran calidad y un trato excelente, sin duda repetiremos porque la experiencia fue de las que se disfrutan. Y ni hablar de las raciones, ¡están de lujo a un precio genial! Si te pones a pensar en la cantidad de cañas y la buena Mahou o Estrella de Galicia, es un combo perfecto para desconectar.
Ahora, no todo es color de rosa, eh. Hay quienes dicen que las raciones son un poco caras para lo que ofrecen. Estuvimos unos colegas y al final, entre tres, nos clavaron casi 75 euros un lunes por una comidita que no era nada del otro mundo, aunque el café estaba bien bueno. La cosa es que si te cuidas un poco en lo que pides, la experiencia puede ser bastante positiva.
Y, por último, la última vez vi que el sitio está en un entorno precioso. Ah, y aclaro, sí hay opciones de asientos al aire libre, así que si el clima acompaña, no dudes en disfrutar de tu cerveza con un buen aire fresco. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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